Portugal: aprobó el Parlamento la ley de matrimonio gay

"Este es un momento histórico en el combate contra la discriminación y la injusticia. El mundo de la vida ha vencido al mundo de los prejuicios".
Un premier socialista eufórico, José Sócrates, comentó con estas emocionadas palabras la aprobación por el Parlamento portugués de una ley que autoriza los matrimonios homosexuales aunque no les concede el derecho a la adopción, como es el caso de España.

Portugal es el octavo país que reconoce igualdad de derechos a los gays para unirse legalmente en matrimonio rechazando cualquier discriminación. La aprobación de una ley sobre el tema en España provocó un extraordinario debate que unió a la derecha política y la Iglesia católica contra las expresiones de izquierda y progresistas. Un alineamiento similar de fuerzas se ha producido en Portugal. La iniciativa fue aprobada "en primera lectura" abriendo un trámite parlamentario que, se descuenta, finalizará con la aprobación de la ley ya que fue apoyada por 125 votos favorables (mayoría absoluta), 97 de los socialistas y el resto de los grupos de izquierda mientras las dos agrupaciones de derecha se oponían enérgicamente.

Numerosos militantes de organizaciones de gays y lesbianas y de defensa de los derechos humanos festejaron la votación. Para dar la bienvenida a los próximos casamientos se brindó con cava, en las tribunas y el exterior del edificio, y se compartieron tortas de boda. Sócrates proclamó que la aprobación de la nueva ley de matrimonio homosexual supone llevar a cabo "lo que cualquier humanista debe hacer: combatir las injusticias de los otros como si fuesen injusticias propias y combatir las normas legales que impiden la igualdad".

Existen algunas alternativas que pueden complicar la aprobación final de la iniciativa socialista. La derecha puede presentar un recurso de inconstitucionalidad ante la Justicia. Además, el presidente, el líder conservador, Aníbal Cavaco Silva tiene que refrendar la ley para que tenga vigencia o puede vetarla en cuyo caso volvería al Parlamento. Sin embargo, la izquierda cuenta con votos suficientes para insistir en la aprobación y en ese caso, la nueva ley sería definitivamente aprobada.

En su primer período de gobierno, los socialistas este tema no figuraba en su programa electoral. Incluso votaron en contra de un proyecto de dos partidos de izquierda. Pero, al realizarse las ultimas elecciones generales, los socialistas volvieron a triunfar con un programa que incluía específicamente la iniciativa aprobada ayer. Los aplausos más entusiastas, durante el debate, fueron para el diputado socialista Miguel Vale de Almeida quien se ha declarado homosexual. En su discurso evocó la represión homófoba "a lo largo de la historia". "Respiraremos un aire más libre, el día después de la aprobación de la ley", precisó De Almeida.

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