En el PJ porteño, lo único que importa es el día después.

No terminan de digerir que el primero de la lista no sea un peronista. Y apuntan a Filmus y Tomada.
Pese a que Néstor Kirchner puede jactarse de haber conseguido la ansiada unidad detrás de la lista del banquero Carlos Heller en la ciudad de Buenos Aires, el núcleo duro del PJ porteño ya plantea que el famoso "día después" de la elección, habrá que hacer un fuerte replanteo por la situación del partido a nivel local.

Es que, de confirmarse el pronóstico de los consultores, el kirchnerismo en tierras porteñas perderá entre 10 y 15 puntos de aquel 24 por ciento que obtuvo Daniel Filmus como cabeza de lista de senadores que llevaba a Cristina Kirchner por la presidencia en 2007.

"Lo que se vive es una tensa calma, un proceso que en el peronismo se llama paz electoral. Después se verá", admitió a Clarín un dirigente de fuerte relieve en el PJ local.

Su definición se relaciona con lo que se vivió en los primeros tramos de campaña: un sector del peronismo porteño ni siquiera se sumaba a las tradicionales caminatas para respaldar a su candidato, aunque ahora se largó una tregua temporal. Uno de los puntos centrales es el acuerdo alcanzado para que el partido ponga toda su estructura para fiscalizar los comicios.

Volviendo sobre los números, para un sector que acompaña a Heller "superar los dos dígitos, introducir en el Congreso dos diputados y cuatro legisladores locales ya sería una buena elección". Es que, estiman, el serio daño que ocasionó en territorio capitalino a la figura de Kirchner el conflicto con el campo, y la ruptura con Aníbal Ibarra que en 2007 había traccionado una buena suma de votos, no serán fáciles de remontar.

La candidatura del banquero y titular en licencia del Banco Credicoop fue gestada, desde el arranque, con muchas trabas. La conducción del PJ porteño que controla formalmente la Comisión de Acción Política (CAP) esta en manos del legislador Juan Manuel Olmos, mano derecha del titular del gremio de los porteros, Víctor Santa María.

Su tropa es la más grande del Congreso del PJ porteño y su apuesta era por la candidatura del ex jefe de Gobierno porteño Jorge Telerman, y a último momento ofrecieron como prenda de unidad avalar a Filmus o al ex canciller Rafael Bilesa. Presionados por Kirchner y sin un candidato potable para seducir y ofrecer en las negociaciones en Olivos, terminaron por la fuerzadetrás de Heller.

Sin embargo, ese apoyo formal, no esconde las diferencias que existen. Aunque el PJ porteño también impulsaba un amplio frente para las elecciones que exceda al partido, no terminan de digerir que el primero de la lista no sea un peronista.

En este sentido, por el diseño de las listas y el desarrollo de la campaña, creen que tanto Filmus como el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, serán los máximos responsables de una eventual derrota que supere las previsiones mas pesimistas.

Para lo que viene, hay varios sectores que pelearán por preservar su lugar y su referencia dentro del kirchnerismo porteño. En la lista de Heller hay sectores del PJ, la CGT, un sector de la CTA, y el radicalismo K y dirigentes alineados con el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández.

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