“El Pro porteño nos proscribe a Lousteau y le escapa a la interna”

“El Pro porteño nos proscribe a Lousteau y le escapa a la interna”

En diálogo con Noticias Urbanas, Martín Sánchez, presidente de la Juventud Radical de la Ciudad, habló sobre el escenario eleccionario porteño en un incipiente enfrentamiento Lousteau-Larreta.

“Creo que nos debemos el debate de qué Ciudad nos merecemos los porteños”. Martín Lousteau fue conciso en su discurso dado frente a más de 4.500 jóvenes en el Congreso Nacional de la Juventud Radical realizado en Córdoba. Allá, a 700 kilómetros del escenario porteño, el líder de ECO dejó en claro los próximos pasos a seguir: o competían dentro de Cambiemos, o lo harán desde ECO. Pero si hay algo que es seguro es que los porteños verán la cara de “Guga” Lousteau en las boletas el próximo 13 de agosto.

“Volvimos de Córdoba con plena seguridad de por quién militamos, y que se puede ganar o perder, pero nosotros, los jóvenes, no vamos a quedar pedaleando en el aire”, explicó Martín Sánchez, presidente de la Juventud Radical de la Ciudad, quien aseguró que “jamás” estuvo tan convencido en militar por un candidato.

Mientras Diego Santilli le recuerda a ECO que el Pro ya le ganó en las elecciones del 2015, y se aferra a la idea de que “le volverán a ganar”, los partidos Pro, Coalición Cívica, FE, Unión por la Libertad, Partido Demócrata y Partido Demócrata Progresista de la Ciudad, además de los integrantes de la Alianza Cambiemos a nivel nacional, le cerraron las puertas al radicalismo para ir a una interna: “Martín Lousteau no fue ni es parte de Cambiemos. Confirma esta definición su decisión de irse del equipo que lidera el presidente Macri a nivel nacional y el posicionamiento como opositor de su bloque legislativo porteño. Las aspiraciones personales no pueden estar por encima de los objetivos colectivos”, sentenciaron en un comunicado de prensa. 

“El problema es con el Pro porteño, con Horacio Rodríguez Larreta, no con Cambiemos nacional”, expuso el joven radical que, en una entrevista con Noticias Urbanas, explicó cuáles son los planes de la UCR porteña si Cambiemos no llama a una interna y qué rol juega la Juventud Radical de la Ciudad en un incipiente enfrentamiento de Larreta yLousteau, dentro de un mismo ring que corre riesgo de extinguirse: Cambiemos.

Martín Sánchez, pte. de la JR de CABA.

-El Pro decidió no llamar a internas dentro de Cambiemos, ¿qué postura tomará el radicalismo?

-En este sentido hay varios puntos que marcar. En primer lugar, en la Convención Nacional realizada en abril en La Plata, en su artículo 2 se establece que el radicalismo, como socio-fundador del espacio, integra el frente Cambiemos, y que éste puede llevar ese nombre mientras la UCR sea parte. Por lo que si el Pro no llama a una interna, ECO jugará por afuera. En ese caso, “Cambiemos” no va a existir en octubre. Deberán buscar otro nombre.

Entonces, lo que se propuso acá en capital es apoyar la candidatura de Martín Lousteau pero llamando a las PASO dentro de Cambiemos.

No queremos cumplir el capricho del Pro de que él vaya de número dos en Cambiemos, porque para elegir a los candidatos están las PASO. Queremos poder discutir las disidencias dentro del frente, y que sea la gente quien elija al candidato y las propuestas que más los represente; y no que elija Horacio Rodríguez Larreta a dedo.

Nosotros queremos ser una opción más social-demócrata, más progresista, pero dentro de Cambiemos.

-¿Por qué Larreta no llama a una interna dentro de Cambiemos?

-Él no dio ninguna explicación válida de porqué no quiere ir a una interna. Pero creo que hay al menos dos cosas que hace que Larreta le escape a ir a una interna con Lousteau. Primero, el miedo a perder la Ciudad, porque la verdad es que se pegaron un muy buen susto el año pasado y en el 2015. Y, además, creo hay una cuestión de poder. El Pro, en los lugares donde ellos son gobierno, te llevan puesto.

Ellos te elijen a los candidatos y a los dirigentes del radicalismo y te dicen: “Bueno, el radicalismo ya está cubierto”. Una paradoja, porque no le consultan al radicalismo si está de acuerdo. Entonces, uno no entiende la orgánica del frente, porque si somos un frente electoral y vos me elegís los candidatos que querés, hay algo que no cierra.

-Frente a esto, surgió “Radicales por Cambiemos”, ¿cómo se le hace frente al Pro con un radicalismo dividido?

Esto, de alguna forma, ya existía. Desde el 2007 que está el Pro en la Ciudad. Y nosotros tenemos una línea que es PROA (Propuesta Radical Argentina) que son los radicales Pro, como es el caso del “Tano” Angelici y toda esa banda, que ahora directamente ya están en el Pro. Este sector existió más o menos hasta el 2015.

Hoy están los Radicales por Cambiemos que es una línea muy minoritaria. Ahí están  Facundo Suárez Lastra, Gils Lavedra, Luis Brandoni, entre otros. Pero el peso está en el radicalismo oficialista.

Igual, esta división no la entiendo. En el peronismo cuando encuentran un líder se encolumnan todos atrás de ese, pero acá algunos se dividen para apoyar al Pro. Son los díscolos dentro del radicalismo.

Son actores como Ernesto Sanz o Facundo Suárez Lastra a los que el Pro vuelve a llamar para que vengan a querer dispersarnos y hacer parecer que el radicalismo está dividido. Me refiero, a estos tipos los llaman no porque tengan un peso importante, sino para meter cizaña con nosotros.

Aún así, hoy la mayoría piensa que hay que ir con Lousteau.

-A sabiendas de que Larreta no llamará a una interna, ¿el radicalismo podría convertirse en una oposición dentro del mismo gobierno?

-Nosotros lo que diferenciamos siempre es Cambiemos nacional y Cambiemos Capital. Nuestro problema es con el Pro porteño, con Horario Rodríguez Larreta, que no quiere armar Cambiemos. Decidió poner a dedo a Elisa Carrió como candidata a diputada nacional por la Ciudad, en un espacio que no se como se llamará.

Sin embargo, nosotros sí apoyamos al Gobierno nacional de Cambiemos porque la orgánica del frente así lo decidió. Uno puede estar más a favor o en contra, pero somos parte de la línea nacional.

Lo que nosotros planteamos es que si en todos los distritos está conformado Cambiemos: a nivel nacional, provincial, y en la Ciudad, ¿por qué ahora nos están proscribiendo un candidato? ¿Por qué no le permiten al radicalismo de la Ciudad participar en las PASO dentro del mismo Cambiemos?

¿Cuál es el problema, si Lousteau fue embajador en Estados Unidos por Cambiemos, fue elegido como referente por ser un tipo de su confianza? Pero, ¿ahora resulta que no es de Cambiemos? Si el radicalismo, que es parte de tu gobierno, quiere que su candidato sea Lousteau y no Lilita, ¿por qué te metés en la interna de los candidatos?

Ellos no son Cambiemos, son una parte de Cambiemos, pero se creen dueños.

-¿Considerás que Larreta entiende a Lousteau como un “traidor” que ahora levantó su propio vuelo?

-Yo creo que la primera línea del Pro porteño, es decir, Diego Santilli y el mismo Larreta, salieron a denunciarlo como un traidor por la renuncia a la embajada. Pero, en realidad, Martín Lousteau dejó claro desde el primer momento en el que aceptó el cargo que en el 2017 volvería a Buenos Aires para competir en las legislativas.

Nosotros entendemos que Martín consideraba que lo mejor para el 2016 era que aportara desde el lugar de embajador y con las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, y no desde la Ciudad. Pero ahora, tal como él dijo, cree que hay que darnos la oportunidad de debatir qué Ciudad nos merecemos los porteños, y para eso es fundamental su presencia acá en la Capital. Por eso renunció y lo habló con Macri, y estaba todo bien.

Pero hay algunos que se creen más papitas que el Papa y que salen a acusarlo de traidor.

Acá en la Capital el Pro lo tilda como traidor, pero Cambiemos en la Provincia suma exkirchneristas, peronistas… entonces: ¿Cuál es la vara con la que miden si sos Cambiemos o no?

-A pesar de que el grupo de radicales que apoya al Pro sea “minoritario”, en un mano a mano electoral entre Martín Lousteau y “Lilita” Carrió, ¿disminuye la fuerza de ECO para llegar a octubre?

-El partido está muy abroquelado. Hace menos de un mes estuvo la Convención de la Capital, que es el órgano soberano del radicalismo de la Capital, en la cual se votó en forma unánime estar en este espacio con Martín Lousteau y de llamar a la interna dentro de Cambiemos. Y lo vimos también en Córdoba. A pesar de que hay un sector minoritario que plantea ir con Lilita Carrió, Lousteau tiene mucho apoyo.

Nosotros sentimos que tenemos un candidato joven que nos representa. Es el primer candidato que voy a militar con una seguridad plena, y nos pasa a todos los jóvenes de Capital. Tenemos un candidato con proyección a presente y futuro y con muchas posibilidades de ganar.

La cantidad de jóvenes que se empezaron a sumar a la militancia con Lousteau no lo había visto nunca, y eso que milité para todos los candidatos del partido. Sabemos que no nos va a dejar pedaleando en el aire.

-¿En la Juventud Radical de CABA también hay quienes prefieren ir con Elisa Carrió?

-Para nada. Nosotros estamos muy motivados. En mi caso, tengo 31 años y me sumé al partido después de la crisis del 2001, y ya militaba en la Franja Morada del Pellegrini, donde me incorporé en el 2000.

Nosotros nos sumamos al radicalismo cuando el partido estaba volado por los aires. No nos sumamos por los cargos o porque era “cool” ser del radicalismo, sino por convicción. Tengo que admitir que muchas veces, por obediencia partidaria, militamos candidatos que a lo mejor no nos representaban tanto, como a Facundo Suárez Lastra en el 2005 o Silvana Giudici en el 2011, que a 10 minutos de terminar la elección ya estaba llamando a votar al Pro. Imaginate lo que sentíamos nosotros como militantes.

En cambio, ahora tenemos a un tipo que es extrapartidario, que no es afiliado al radicalismo pero que sin embargo abraza muchas de las causas del partido.

Y hoy estoy convencido de que todos los jóvenes estamos muy contentos con la figura de Lousteau. Primero, porque nos marca cuál es el camino y, segundo, porque es un tipo que nos habla a nosotros y que nos escucha.

Él da la pauta de que hay que entender a la lógica de la política no como amigo-enemigo, tal como se vivió en los últimos 12 años, sino de que hay cosas que están bien, y otras que están mal, y hay que saber reconocer ambas cosas. Por eso el eslogan de la campaña del 2015 era “Construir sobre lo construido”.

Las políticas a largo plazo no se hacen sólo con quienes piensan igual a uno, sino con los que difieren también. La idea es que todos nos sentemos a pensar cuáles son las políticas que hay que tomar de acá a 10 ó 20 años. De esta forma, se pretende solucionar muchas de las problemáticas juveniles que ni el kirchnerismo ni el macrismo están solucionando, como la despenalizacion de la marihuana, el aborto, el empleo joven, construcción de la primera vivienda, el tema de las adicciones, violencia de género, entre muchas otras.

-A este mismo medio, hace casi un año, mencionaste que “la Juventud Radical no comparte la agenda con la Juventud Pro de la Ciudad”. ¿Esto continúa así?

– Hay posturas de ellos que no tengo bien identificadas. Sí puedo decir que me reuní con Martín César (presidente de la Juvntud Pro CABA); Yamil Santoro, que es de Unión Pro; y un chico de la Cámpora. Es decir, más allá de las diferencias, siempre hay un debate de ideas. Ellos no son enemigos, son adversarios.

Sin embargo, a diferencia de la Juventud Pro, nosotros tenemos una agenda muy social.

Por ejemplo, largamos un voluntariado social de contención de personas en situación de calle, donde no sólo se les brinda un plato de comida sino también contención social. Ahora estamos lanzando algunos comités con una biblioteca itinerante, entonces también le dejamos un libro, y lo pasamos a buscar después de un tiempo determinado. Incluso, para la gente que no sabe leer o escribir, también le estamos dando apoyo escolar y a los jóvenes también les ayudamos a encontrar un laburo.

En cambio el Pro no tiene este tipo de actividades. Tienen Buenos Aires Presente, que en los paradores siempre hay problemas y desprolijidades.

Por otro lado, ellos se paran en contra del aborto. Nosotros no sólo ya nos planteamos a favor de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto para que las mujeres puedan decidir sobre su propio cuerpo, sino que pensamos en términos más integrales a la salud pública, proponiendo educación sexual para saber, anticonceptivos para decidir y aborto legal para no morir.

Al legalizarlo no vas a tener más gente que va a abortar, sino que le vas a dar la posibilidad  a las chicas que ahora se mueren en clínicas clandestinos, de realizarse un aborto de forma segura. Además necesitan contención previa y posterior al aborto: así sea asistencia psicológica o la continuidad de chequeos médicos.

También tenemos en agenda la despenalización de la marihuana, y el 6 de mayo vamos a asistir a la marcha por el autocultivo. Porque una vez legalizado podemos crear talleres de prevención en las escuelas primarias y secundarias y que haya centros de rehabilitación públicos. En la ilegalidad se fomenta que el chico se conecte con el narcotráfico, en vez de que lo compren en una farmacia como pasa en Uruguay, por dar un ejemplo. Ésta ya es una realidad existente, no es que van a haber más fumadores. Es más seguro.

-A nivel nacional, ¿el radicalismo está conforme con Cambiemos o también buscará un espacio más puro?

-Como mencioné, nosotros apoyamos a Cambiemos a nivel nacional. Pero también, hasta que el radicalismo no tenga una posición fuerte en la Ciudad y en la Provincia, no va a tener una posición fuerte en la esfera nacional.

No concordamos con el Pro en todo y tampoco nos pide opinión, sumamos en su espacio, pero no es nuestro espacio per se.

Por eso, lo que queremos es fortalecer al radicalismo en la Capital para que después pueda expandirse al resto del país.

En el Congreso de Córdoba hubo 4.500 jóvenes y no paré de cruzarme con chicos del interior que me pedían que no aflojemos, que “Lousteau es el candidato”.

-Si hubiera que marcar un concepto que diferencie a Lousteau del Pro, ¿cuál sería?

-La educación pública. El radicalismo fue siempre el principal defensor y garante de la educación pública, gratuita y de calidad, porque es la herramienta para igualar a los chicos y sus oportunidades de desarrollo en la sociedad.

En la capital, del 2007 al 2015, esto no fue prioridad para el macrismo ni por asomo, de hecho, hasta redujeron el presupuesto para educación.

Yo me considero un militante del campo nacional y popular, no del kirchnerismo, sino del de Yrigoyen, que en su primera presidencia, por cada soldado que había en el ejército argentino, había dos maestros enseñando y alfabetizando. Lo cual nos enseña que el camino no son las balas, son las tizas.

Por eso me vuelvo loco cuando hablan de bajar la edad de imputabilidad de los chicos; hay que tratar que todos los pibes que están excluidos del sistema se metan en la educación pública y que tengan un futuro. Por eso, los docentes tienen que estar bien pagos, bien capacitados y preparados. Así, vamos a tener menos casos de violencia, de femicidios, porque van a poder enseñar valores.

En términos de educación creo que nos debemos un debate muy profundo, porque no puede ser que todos los años tengamos un debate acerca de cuál tiene que ser el sueldo de un docente y no cuál tiene que ser el contenido de las currículas, qué hay que transmitirles a los pibes o cómo están las escuelas. Y, en este sentido, Martín Lousteau tiene como prioridad la educación pública.

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