El portazo de Felipe Solá y sus consecuencias en la composición del bloque del FpVP Gustavo Alvarez insinúa su alejamiento del bloque que integra con el curismo

El concejal proveniente del PI se reafirma kirchnerista, en un acuerdo casi total con los lineamientos del gobierno nacional, y no comparte la posición de Felipe Solá. Considera, entonces, que "resultaría contradictorio" pertenecer a una bancada cuya línea política se fue del espacio K. Destacó sus buenas relaciones con Silly Cura, por eso hablaría con ella antes de hacer un anuncio oficial.
La renuncia de Felipe Solá al kirchnerismo ya comenzó a reflejarse a nivel local. Efectivamente, el curismo anunció, a través de uno de sus líderes, Silly Cura, que ya estaban definidos por el felipismo -en realidad nunca dejaron de estar- pero que deseaba preservarlo a Gustavo Alvarez dentro del bloque de concejales.

El problema es que Alvarez, quien reivindica una postura "esencial" dentro del kirchnerismo, además de pertenecer a un partido, el PI, que integra el Frente para la Victoria, anticipó que "resultaría contradictorio" estar dentro de un bloque que pertenece a una línea política que ha roto con el espacio K.

Si bien todavía faltaría el anuncio formal y taxativo de su ruptura con la alianza política que lo llevó a la banca que hoy ocupa, Alvarez estaría sólo a un paso de irse o quedarse con un bloque unipersonal y dentro del Frente.

El lunes, el diputado nacional y ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, anunció su rompimiento con el kirchnerismo. Lo hizo con duras críticas contra el Frente que integraba y arrastró consigo a otros 22 diputados más.

La relación de Solá con los Kirchner comenzó a resquebrajarse cuando el legislador decidió no apoyar la Resolución 125, lo que le valió algunos epítetos descalificadores de algunos colegas kirchneristas, entre ellos, Carlos Kunkel.

Ya venía ninguneado y el conflicto con el campo terminó de profundizar la división. El lunes, Solá se despachó con todo contra los Kirchner: "queremos un espacio peronista donde se puedan expresar todas las ideas. Estamos cansados de la gran cantidad de peronistas que piensan de una forma y actúan de otra. Esto pasa porque hay temor político. Muchos intendentes y también gobernadores están atados a políticas de transferencias de recursos del gobierno nacional", criticó. Y remató: "no hay libertad de opinión dentro del peronismo".

Lo esencial y lo formal

Gustavo Alvarez no se siente consustanciado con estas expresiones y cree que no debe salir del espacio kirchnerista. "Uno quería ver lo que iba a hacer el diputado Solá, eligió irse pero también pensamos que podía quedarse como una corriente interna. De acuerdo con lo que piensa mi partido nosotros somos integrantes del Frente para la Victoria y no estamos de acuerdo con esa visión de Solá".

Aclaró además que "si bien mantenemos visiones críticas con algunas cosas del gobierno nacional, estamos de acuerdo en los trazos gruesos de la gestión que está llevando adelante. Nosotros creemos que todavía le falta profundizar los cambios estructurales y no desde otro punto de vista. Me da la impresión que critican al gobierno por las cosas que ha hecho bien y no por lo que ha hecho mal. Por lo tanto, no compartimos para nada el alejarse del Frente para la Victoria", dijo con relación a él y a su partido.

Advirtió sin embargo que en lo local "no hemos hablado todavía con Silly, ayer tuvimos una primera charla y quedamos en continuarla. A mí me interesa charlarlo tranquilamente con ella. Pero desde el punto de vista nuestro me parece central ver si se está o no dentro del Frente para la Victoria", subrayó, con lo cual fijó una condición de hierro para seguir en el bloque.

"Me parece que esto es esencial y yo no soy de los que creen en los proyectos políticos locales separados de los nacionales. Un municipio no puede hacer cosas sustancialmente distintas respecto del rumbo que le imprime la Nación o la Provincia", agregó.

Apuntó que "no comparto la postura del felipismo por más que no se cambie el sello del bloque, esto no es una cuestión de nombres sino de políticas. Un militante político es un difusor de determinadas ideas y yo trato de serlo de las ideas que coinciden con nuestro pensamiento. Y si bien hay temas que son estrictamente locales, también están los otros como los hubo con el conflicto con la patronal agraria y ahora la recuperación de las AFJP".

De todas maneras, rescató "la buena relación que hemos construido con Silly (Cura) que es muy buena en el terreno personal. Por eso, antes de hacer un anuncio oficial, quiero hablarlo personalmente primero con ella. No hay un apuro extremo, pero, repito, esto no tiene que ver con los nombres del bloque sino con las líneas políticas".

Preguntado finalmente si se veía integrando un bloque felipista aunque sin alterar el nombre actual, siendo él kirchnerista y sin querer moverse del Frente, Gustavo Alvarez respondió rápidamente: "resultaría contradictorio".

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