Porqué fui al acto que conmemoró los 25 años del triunfo de Raúl Alfonsín/Por Miguel Saiz

Viedma.- (APP) Mi participación en el acto de ayer al conmemorarse 25 años de las elecciones que consagraron a Raúl Alfonsín como Presidente de la Nación me provocó una conjunción de sensaciones que como una rápida película pasaron por la nostalgia, la emotividad, el deseo, la pasión, pero por sobre todas las cosas energía, mucha energía.
Los recuerdos de aquellos años de juventud, esa campaña del 83, Raúl Alfonsín en el palco de Avenida Roca y Mitre de mi ciudad recitando el Preámbulo de la Constitución Nacional, Pablo y el “como no te va a dar bronca”, aquella fabulosa noche del 30 de octubre, los festejos, la alegría de aquellos momentos, la emoción de aquel 10 de diciembre y las expectativas del inicio de ese un nuevo capitulo que empezábamos a transitar los argentinos.

Ayer ante la inmensidad del Luna Park repleto de jóvenes, mujeres y hombres radicales dispuestos a sostener y afianzar esta democracia, la revalorización de las bases fundacionales del radicalismo, el merecido homenaje al “maestro”, la presencia de todos aquellos que nos formamos y nos desarrollamos en las filas de la Unión Cívica Radical y las palabras de Alfonsín indicándonos cual debe ser el camino, fue una inyección de esperanza y confianza en el futuro.

Soy una persona optimista por naturaleza pero siempre es bueno recibir estas dosis de confianza y esperanza que materializan los jóvenes. Creo que más allá de fundar o refundar proyectos políticos es indispensable tener ciudadanas y ciudadanos dispuestos con valores y principios consustanciales con el actuar de verdaderos políticos.

El reto es una renovación de ideas, acompañada por una vanguardia de jóvenes que, además de los discursos, sume acciones y creatividad al compromiso con el País.

Por todo esto fui al acto de ayer.

Fui como radical que he compartido toda la vida la militancia con mi familia, amigos y correligionarios, como reconocimiento a ese esfuerzo colectivo de construcción de una sociedad con nuevos valores, de paz, de tolerancia y de justicia social del que me siento parte.

Fui como hombre de la política, por la admiración, el respeto y el ejemplo de Raúl Alfonsín. Por encarnar el ideario del demócrata, del republicano, del radical. Por ser el inspirador de las conductas de honestidad, convicción y respeto por los otros.

Fui como argentino, por reconocimiento a la Unión Cívica Radical, el partido que ha permitido que el modelo de transición democrática fuera un ejemplo para América Latina en la defensa de los derechos humanos, juzgando en juicios civiles a los responsables de la dictadura.

Fui como gobernador de Río Negro, en el reconocimiento institucional al hecho más importante de la Argentina del Siglo XX, la recuperación y sostenimiento de la democracia por el período mas largo de nuestra historia.

Por estas y muchas mas razones, fui al acto de homenaje a los 25 años de la democracia y a Raúl Alfonsín.

Fuimos muchos al acto, quizás muchos mas hubieran querido estar y no pudieron, o no fueron invitados.

Yo decidí concurrir como un militante mas, porque lo que nadie jamás podrá hacer en la Unión Cívica Radical es permitir que se discrimine y se seleccione quienes están dentro y quienes están fuera rompiendo la esencia de la democracia partidaria. La Unión Cívica Radical la hicimos y la seguiremos haciendo muchos, inclusive pensando distinto.

Para que el sistema político sea estable y funcione es indispensable, imprescindible que existan partidos vivos y vitales, dinámicos y fundamentalmente sanos, saludables y fuertes.

Todos reconocemos la mirada de estadista y la conducta de Alfonsín a lo largo de su vida, ahora le propongo a la conducción actual del radicalismo que pasemos de los discursos a los hechos, que hagamos un radicalismo fuerte unido y plural. Una opción de gobierno sólida incluyendo a todas las voces.

Así además de declamar nuestra admiración por Don Raúl materialicemos en hechos concretos su consejo de ayer:

“Tenemos que querernos más entre todos los argentinos, porque a través del esfuerzo común es cómo vamos a resolver nuestros problemas".

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