LA POPULARIDAD K EN BAJA Cada vez más gobernadores e intendentes evitan las visitas de Néstor y de Cristina

Un informe del diario Perfil reveló que cada vez son más los distritos de la provincia y hasta del conurbano que tratan de evitar la llegada de la presidenta Cristina Kirchner para actos oficiales, ante el rechazo que genera y la posibilidad de disturbios. Tandil es uno de esos destinos mencionados a los que la mandataria no podrá arribar debido al malestar social en su contra.
Una nota de Perfil.com

Las recorridas del ex presidente por el Conurbano han sido un puntal de su estrategia política, pero ahora quedó acotada. En la campaña electoral del año pasado, la mayoría de los gobernadores e intendentes enrolados en el kirchnerismo pugnaban por poder contar con la presencia del presidente y de su esposa, la candidata a sucederlo. La visita de uno de ellos, en un momento en que ambos contaban con una imagen positiva superior al cincuenta por ciento en muchos distritos, garantizaba un vendaval de votos y, en la mayoría de los casos, alguna obra o promesas a futuro.

Hoy la situación empieza a revertirse. Por primera vez en la era K, hay intendentes e inclusive gobernadores que en modo sutil hacen llegar su sugerencia a Cristina y a Néstor para que eviten visitar sus pagos porque es políticamente inconveniente.

La realidad comenzó lentamente a hacerse evidente después del final de la crisis del campo, cuando los intendentes del interior de la provincia de Buenos Aires anticipaban la situación de su distrito a la Casa Rosada para evitarle disgustos al matrimonio presidencial. Así fue que Cristina tuvo que cancelar su viaje a Bahía Blanca, y en su lugar debieron viajar Sergio Massa y Florencio Randazzo. Lo mismo ocurrió tiempo después en Chascomús. En Pehuajó y en Tandil también había planes para recibir a la Presidenta, pero fueron finalmente abortados por la situación local.

El problema es que ahora también comienzan a llegar señales desde el Conurbano. Por eso el método de la videoconferencia se ha empezado a multiplicar. “El problema es que los intendentes enfrentan una fuerte presión desde abajo por el agravamiento de la situación social, y al mismo tiempo el Gobierno restringió mucho la obra pública. Los intendentes están cansados de armar actos y firmar compromisos, pero no ven nada”, graficó un operador importante del kirchnerismo en la provincia. La fuente dijo que inclusive intendentes muy cercanos a la Casa Rosada, como Julio Pereyra, ya han transmitido la preocupación por la falta de respuestas concretas. “Firmar compromisos ya no alcanza, traigan plata porque no queremos más promesas”, le dijo a Kirchner un grupo de intendentes del Conurbano.

Desde el interior. “(Gerardo) Zamora le sugirió a Cristina que no era necesario que vaya”, confió a PERFIL un funcionario kirchnerista en la mañana del miércoles, cuando todavía estaba en pie la visita de la mandataria. Por la tarde el viaje fue suspendido, y desde el Gobierno se explicó que era por el intenso calor. “Zamora gana igual, pero prefiere imponerse por el 70 por ciento y que los Kirchner vayan, si quieren, con el resultado puesto”, explicó la fuente.

Más complicado es el panorama de Carlos Reutemann, quien está haciendo un esfuerzo importante para enfrentar con chances al socialismo en Santa Fe. “Néstor no vengas. Estoy cinco puntos debajo de la imagen de Binner y si venís, se me complica”, se sinceró el senador con el ex presidente. Tampoco en Córdoba Juan Schiaretti quiere reavivar el clima tenso que vivió meses atrás, y lo mismo ocurre en Entre Ríos con Sergio Urribarri.

Esta situación recién se podría revertir el próximo año, de la mano de la frondosa obra pública a la que se acostumbraron los intendentes y gobernadores kirchneristas.

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