Pondrán cámaras de seguridad en centros de votación del GBA.

Lo dispuso el Gobierno, después de que la Justicia advirtió que no se hará responsable del escrutinio provisorio. También habrá, por primera vez, delegados judiciales en las escuelas. "La idea del fraude es una irresponsabilidad", dijo Randazzo.
El Gobierno reforzó las medidas para tratar de evitar maniobras de fraude en las elecciones de mañana sobre todo en el Gran Buenos Aires donde se estima que habrá una pelea voto a voto entre Néstor Kirchner y Francisco De Narváez.

Por ejemplo, por primera vez, colocará cien cámaras de un circuito cerrado de TV en los lugares de votación más conflictos, como determinados barrios del GBA, para chequear si hay incidentes y el flujo de votantes.

Algunas de estas medidas se conocieron luego de que el jueves la Cámara Nacional Electoral saliera a aclarar que el escrutinio provisorio es responsabilidad del Gobierno.

En sintonía con esas medidas, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, destacó ayer que "la idea de fraude es una irresponsabilidad", y señaló que los opositores que hablan de un hipotético fraude, como Elisa Carrió, pretenden "deslegitimar a los que son elegidos por la voluntad popular".

"Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer. Seamos respetuosos de la voluntad popular el próximo 28, si ganamos o perdemos", reclamó el funcionario que es el responsable del escrutinio provisorio del domino y de auxiliar a la Justicia.

En declaraciones a Radio Mitre, Randazzo explicó que para supervisar la elección de mañana "va a haber 170 mil autoridades (de mesa) en todo el país elegidas por la Justicia electoral".

De todos modos, para la Justicia el único recuento de votos legalmente válido será el definitivo que realizarán los jueces electorales el miércoles.

Por lo pronto, el director nacional Electoral Alejandro Tullio entregó ayer a esa Cámara un aplicativo del software que usará al empresa española Indra para el escrutinio provisorio y que está a disposición de los fiscales informáticos de los partidos.

Tullio explicó a Clarín que podrán supervisar mañana la carga de los telegramas que envíen las autoridades de mesa en los centros de cómputos, como el nuevo montado en Barracas. Y recordó que Indra tiene prestigio internacional.

Fiscales de la oposición pidieron, además, los códigos de seguridad del software cerrado pero la empresa no los da por una cuestión de secreto industrial.

Sin embargo, la Cámara Nacional Electoral -integrada por Rodolfo Munné, Alberto Dalla Vía y Santiago Corcuera- recordaron el jueves que habían propuesto disponer un orden de carga de datos y un protocolo de actividad para que los fiscales de la oposición pudieran controlar. Es que el Gobierno podría dar a conocer primero los resultados de mesas de barrios pobres del GBA donde Kirchner tiene mayor intención de voto y después de San Isidro para crear una sensación de victoria. Otra de las preocupaciones de la Justicia es que si, por ejemplo, no se cargan telegramas por problemas de ilegibilidad y llegan a un número parecido a la poca diferencia entre Kirchner y De Narváez.

Fuentes judiciales pronosticaron a Clarín que por la cantidad de boletas colectoras o "mellizas" presentada, sobre todo, por la oposición, "seguramente se retrasará el llenado de planillas una hora".Para los retrasados se imprimió un ticket que se le darán si a las 18 estén dentro de las escuelas. Los que lleguen más tarde no votarán.

Pero la verdadera batalla será el miércoles en el escrutinio final. Como exhortó la Cámara Nacional Electoral, la mejor forma de control es "asentar las denuncias en las planillas para que después se judicialice el problema". Otra de las medidas preventivas fue ampliar los renglones de las planillas para registrar los votos. En otras elecciones, se superponían nombres y a algunas personas no se les permitía votar porque en su renglón figuraba que ya había votado.

Además, en la Capital y la provincia, los jueces María Servini de Cubría y Manuel Blanco, respectivamente, mandaron 500 delegados judiciales -todos funcionarios de tribunales- y a las directoras de las escuelas donde se vota para que reciban cualquier denuncia

Por el robo de boletas, una de las trampas más usadas en las elecciones del 2007, se ordenó fajar todos los muebles de las escuelas donde se pudieran esconder boletas y prohibir la entrada al cuarto oscuro con bolsos, excepto en la Capital. Y se imprimió un afiche que dice que la sustracción o ocultamiento de boletas es un delito penal.

Un detalle. Las urnas solo podrán moverse cuando lo pida un discapacitado pero un soldado deberá quedarse en la mesa.

De todos modos, la mayor garantía es que los partidos de la oposición, sobre todo en el GBA, tengan fiscales en todas las mesas.

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