Los políticos locales rescataron la figura y los valores de Alfonsín

Alineados o no detrás de las ideas de Raúl Alfonsín, los funcionarios políticos de Mar del Plata coincidieron en destacar la honorabilidad y principios republicanos del desaparecido ex presidente.

"Se irá valorizando con el correr de los años"

(Marcelo Artime, presidente del HCD)

Mi interés por la política, cuando tenía 18 años y recién ingresaba a la universidad, surgió al conocer la figura de Raúl Alfonsín, quien sin dudas representó y aún hoy representa un norte para quienes nos dedicamos a esta actividad. Tanto sus virtudes democráticas como su vocación de diálogo han sido una motivación para que toda una generación de argentinos se interesara por la política.

El país ha perdido a un ex presidente cuya figura seguramente se irá valorizando con el correr de los años.

Estoy seguro de que, tal como ha sucedido con muchos personajes importantes de la vida pública, la valoración de la actuación de Alfonsín será cada vez mayor a medida que pase el tiempo, en especial, el hecho histórico de haber sido quien promovió el juicio a las juntas militares, algo que no ha tenido antecedentes en el mundo.

"La República perdió en quien reflejarse"

(Fernando Rizzi, concejal UCR)

La República acaba de perder a uno de los grandes referentes de su historia política. Pero por sobre todo, a un ejemplo de virtud en quien reflejarse.

Se nos va un modelo del gobernante ejemplar, del hombre recto, del político austero. Del idealista, luchador abnegado. Se nos va el "líder de dos siglos".

Hay en el país un sentimiento de orfandad provocado por la ausencia de quien fue guía, de quien contuvo, de quien enseñó.

Un luto generalizado se vive en la Argentina, como cuando el país perdió a otro de los grandes líderes de estas décadas, como fue el doctor Balbín, otro gran idealista y político de raza.

Sin dudas será costoso acostumbrarse a su ausencia. Y todos tendremos de él el permanente recuerdo de su grandeza, de su fuerza, de su poder de convicción. Pero por sobre todo, a él acudiremos cuando necesitemos convicciones para seguir adelante. Será una guía para muchas generaciones que sueñen con un país mejor, más justo, más democrático, más ético.

La República perdió a un grande, que entró en la Historia con mayúsculas y cuya figura ya es bronce.

"Su concepto de democracia, su legado más precioso"

(Daniel Rodríguez, diputado FpV)

Con la muerte de Alfonsín el país pierde un símbolo de la democracia y el trabajo.

Sin dudas el ex presidente fue una de esas figuras que trasciende todo tipo de partido político y bandera ideológica para ser parte de todos los argentinos.

Son muchas las obras que se pueden destacar, pero entre ellas la de ser quien instó a todo un pueblo a recuperar el concepto de democracia como forma de organización de una sociedad es la más precisa de todas. También su lucha por los derechos humanos, su negativa a privatizar empresas estatales y su fuerza interior para soportar los embates de sectores militares son tópicos concretos que uno resalta del líder radical.

Su pérdida debe ser útil para que distintos sectores de la Argentina entiendan que más allá de los colores políticos, la democracia y la Argentina son los valores fundamentales, así como Alfonsín lo enseñó.

"Un prócer contemporáneo"

(Diego Garciarena, concejal C.P.)

Fue el hombre que despertó en mí la vocación por la política, al igual que lo hizo con toda una generación de jóvenes argentinos.

La vida me dio la posibilidad de compartir con él momentos íntimos. Hoy tengo la suerte atesorar en mi memoria el recuerdo de muchas charlas y debates mano a mano.

En especial, recuerdo aquellos tres meses de convivencia que nos tocó compartir durante la Convención Nacional Constituyente, en Santa Fe.

Alfonsín seguirá estando entre mis afectos más entrañables, como hombre y como político de bien.

Su figura trascendió a todos los partidos; es un hombre de la nacionalidad, un prócer contemporáneo.

"Un demócrata cabal y convencido"

(Héctor Rosso, presidente del bloque A.M.)

Como una persona que nunca militó en su mismo espacio político, reconozco en Raúl Alfonsín a un demócrata cabal y convencido que lideró un proceso de democratización histórico en la Latinoamérica de los '80. Más allá de sus errores y aciertos, supo imprimirle su sello de un republicano comprometido con la defensa de la instituciones.

Antes, durante y después de su mandato bregó por la defensa de una sociedad democrática que tenía en su conducta, pública y privada, la guía de un modelo de dirigente político.

El juicio a la junta militar, a meses de haber asumido, y con gobiernos militares que entonces abarcaban la mayoría de la geografía del Continente, nos habla de una valentía especial.

Su objetivo de los últimos años en la fortificación de la sociedad civil argentina es una posta que se debe tomar para definitivamente vigorizar el sistema democrático.

"El último líder"

(Guillermo Schütrumpf, concejal C.C)

Hoy despedimos al último líder popular, ese que a mí, junto a otros cientos de miles de jóvenes, nos hizo descubrir la militancia política, la lucha por la justicia, la defensa de los derechos humanos y la defensa irrestricta de la igualdad y que me enseñó que sin justicia no hay libertad.

Gracias a él conocí y admiré a dirigentes radicales de la talla de Alem, Yrigoyen e Illia.

Quiero recordar a un Alfonsín que en los '80 lideró un movimiento político que antes y después de la guerra de Malvinas, se jugó por sus convicciones y en ello puso hasta el cuerpo, sin importarle los riesgos que corría cuando defendía a perseguidos políticos por la dictadura.

Mi militancia política en el radicalismo se la debo a él, yo tenia 16 años en la campaña del '82 y miles de sueños, era la apertura democrática, donde con fuerza se expresaban no solo las ideas políticas sino también manifestaciones culturales.

A él le debemos la recuperación de la democracia y ahora que ya no está, es mi compromiso recordar su lucha. Mas allá de las diferencias debemos priorizar la búsqueda inclaudicable de la pluralidad política , para que nuestro país dé paso a niveles de participación ampliada y que otros nuevos lideres retomen las banderas y nos ayuden a construir una Nación mas justa para todos.

"La democracia está de luto"

(Cristina Coria, concejal UCR)

Decir que Raúl Ricardo Alfonsín es el padre de la Democracia resulta a todas luces insuficiente.

Raúl Alfonsín fue quien permitió, de la mano de un liderazgo genuino, dar los primeros pasos en la construcción de la tan ansiada, y por entonces distante, unidad nacional, unidad fundada sobre la base de la igualdad y la libertad, poniendo la justicia como estandarte en una Nación atormentada por décadas de divisiones y enfrentamientos, consolidando frente a todas las adversidades la por aquel entonces endeble paz interior.

Para todos los que habitamos este país, Raúl Ricardo Alfonsín será mucho más que un nombre en la historia de nuestro país. Alfonsín fue, es y será por siempre, sinónimo de democracia.

"El adiós a un símbolo de la democracia"

(bloque del FpV)

El bloque de concejales del Frente para la Victoria de Mar del Plata expresó su "más sentido dolor por la desaparición física del ex presidente de la República, Raúl Alfonsín, a quien recordó como "un gran defensor de los valores democráticos y constitucionales" cuya figura representó "la vuelta a la democracia, el juicio a las juntas militares y el "Nunca Más".

"En este momento de gran congoja queremos acompañar con nuestro sentimiento a su familia y compañeros de militancia y recordar a Raúl Alfonsín con el respeto y la grandeza que su figura representa", señalaron los miembros de la bancada, integrada por Viviana Roca, Verónica Beresiarte y Carlos Filippini.

"Era un estadista nato que se adelantó a su tiempo"

(Diputada nacional Vilma Baragiola)

Con una emoción difícilmente disimulable y mientras viajaba hacia Capital Federal acompañada por otros dirigentes radicales para "acompañar a nuestro padre político en su último camino", la diputada nacional Vilma Baragiola definió a Alfonsín como "un estadista nato que siempre se adelantó a su tiempo".

"Para mi Alfonsín significa toda mi vida política" afirmó Baragiola, quien recordó: "Yo me enrolé en Renovación y Cambio en 1982, con apenas 14 años. Iba a la escuela de noche y me rateaba para ir a verlo. Fui uno de los tantos jóvenes que se dieron cita en el Obelisco porque él nos había llamado. Hoy no podemos más que sentir una profunda tristeza: se ha ido nuestro padre político".

Tras destacar que "Alfonsín era admirable no sólo por cómo pensaba sino por cómo lo transmitía" Baragiola afirmó que "era un hombre que se adelantaba a los tiempos, un estadista nato. Ya en los noventa él advertía lo que la gente descubrió en 2000: la consecuencia de las privatizaciones, la falta de empleo, la aparición de una nueva clase social que es la de los pauperizados. El mismo advirtió sobre la inseguridad y reclamó a la dirigencia que dejaran de darse seguridad a sí mismos en los countries y diera seguridad a la gente en sus casas".

Por último, Baragiola enfatizó que "fue un hombre ético, humilde y digno. Un hombre que vivió como pensó y que supo trascender el partido, como en su momento lo fue Perón: fue más allá del ideario de la UCR y se convirtió en parte de patrimonio argentino. No caben dudas de que hoy la democracia y el país todo están de luto", concluyó.

Luis Rech

"Fue un referente político y moral de escala internacional"

(Luis Rech, presidente del Comité Radical local)

El presidente del comité radical en Mar del Plata, Luis Rech, calificó ayer a Raúl Alfonsín como "un referente político y moral de escala internacional", poseedor de un "liderazgo arrollador y un carisma inigualable".

Rech, quien en 1983 asumió como concejal radical con apenas 26 años, recordó aquellos años como "la época más emocionante de mi vida política. Un momento histórico inigualable. Salir de la dictadura para entrar a la democracia era como salir de la muerte y entrar a la vida. Y ese camino se hacía de la mano de Alfonsín".

"El era la persona que nos marcaba el camino, en quien depositábamos todas nuestras expectativas y esperanzas -añadió-. Tenía un liderazgo arrollador y un carisma inigualable. Generaba ganas de acompañarlo, tanto entre radicales como no radicales".

Por otra parte, Rech lo recordó como "una persona de convicciones profundas y fiel a sí mismo pero al mismo tiempo con una enorme vocación de diálogo, defensor de lo que llamaba 'comunes denominadores'. Estaba siempre dispuesto a buscar consensos con otros sectores políticos y sociales en función de los intereses superiores del Estado y del pueblo. Afirmaba que había que construir una nueva sociedad entre todos y lo hacía".

Más adelante, Rech calificó a Alfonsín como "un hombre de gran valentía, que no sólo luchó por la recuperación de la democracia en la época de la dictadura sino que tomó la decisión política de llevar a la Justicia a los máximos responsables del genocidio de la dictadura, lo que lo convierte en un referente político y moral de escala nacional e internacional".

Por último, el titular del comité radical destacó su actuación posterior al ejercicio de la Presidencia. "Volvió al llano para convertirse en un ciudadano común con una austeridad y moralidad ejemplares -afirmó-. No por nada podía andar tranquilo por la calle y hablar tanto con quienes lo votaron como los que no. Creo que demostró que se puede pasar por la función pública sin perder virtudes esenciales, aun cuando no todos lo logran", concluyó.

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