Políticas tóxicas

Continúan las reuniones de funcionarios en el Teatro Colón, preocupados por el constante avasallamiento que los jerarcas de turno de esta desgestión llevan a cabo en la comuna de General Pueyrredon.

La movida tiene por líder nato al contador José Reynaldo Cano, edil electo por la lista de Acción Marplatense, quien ocupa un cargo de subsecretario a consecuencia de pactos políticos no públicos pero explícitos. Un área de la comuna que significa algo más de un millón de pesos por año al presupuesto municipal.

Cano reúne información sensible de dislates diversos en que los funcionarios de la comuna han incurrido: ingreso de personal "trucho" (ver edición 607), gastos que implican derroche de recursos públicos, designaciones a dedo y el uso de las horas extras como arma de compra de silencio por parte del personal municipal.

Es para investigar qué se hizo con los fondos girados por el Tesoro Nacional de $1.000.000 (juegos Evita ‘08). En teoría fueron destinados a obras todas por debajo de los $22.000 para no llamar a licitación, en un circuito armado por el director general de Infraestructura, el ingeniero agrónomo Oscar González (cargo político sin concurso). Estas operaciones de mantenimiento y reparaciones se están realizando sin la supervisión del personal técnico idóneo.

También hay otro dato allí sumamente sugerente: desde enero trabaja como empleado contratado temporario en esa área el hijo de González, Ariel González, justamente en el manejo de carga de solicitudes de compra y sistema RAFAM -control de horas extras-, algo raro para un empleado que recién ingresa.

Es un dato cierto que las obras son realizadas siempre por las mismas empresas contratadas. Al parecer y según señalan distintas fuentes sumamente confiables, el otorgamiento indiscriminado de horas extras para comprar voluntades fue la piedra del escándalo objetada por Cano en nota girada a la presidencia del EMDeR, donde agentes con módulos de 50 horas semanales hicieron de 258 a 300 horas extras mensuales, en clara violación a la Ley de Contrato de Trabajo.

Federico Maidana hace uso o abuso de la posición dominante que le dio ser testigo privilegiado de los manejos económicos de la Copa Davis, evento en el que se movieron cifras millonarias por contratación directa y de lo cual aún no aparece la rendición de cuentas correspondiente. A tal grado se siente impune que incluso ha avanzado con la designación de su hijo en el EMDeR.

De acuerdo a lo que refleja el decreto registrado bajo el número 879, el intendente Pulti y el titular del EMDeR designaron a Bernardo Martín Maidana con el cargo de Profesor de Enseñanza Inicial y EGB con 6 horas cátedra semanales para cumplir funciones en el marco del Programa de Enseñanza y Desarrollo Deportivo.

Al trascender la cuestión, GAP revocó el nombramiento, y señaló que más allá de que Bernardo Maidana cumpliera con los criterios de selección para ocupar este cargo, su designación era revocada en virtud de la situación de parentesco con el titular del Ente en cuestión.

GAP recién advirtió el grado de parentesco entre Francisco Maidana y Bernardo Maidana sólo al verlo publicado en los medios. Dicho en sencillo: no es que no hay plata, lo que pasa es que se la roban. Así de simple.

Comentá la nota