Política de seguridad, delito y sociedad, bajo la lupa de quienes administran justicia

Seguridada: La situación que vive Jujuy analizada por actores primarios.
Jujuy - El área de Seguridad del Instituto de Políticas Publicas de Jujuy, realizó recientemente una charla panel en la que se expuso la situación que está viviendo Jujuy en relación con la seguridad. Se puede concluir que la sociedad jujeña atraviesa una situación delictiva grave, con delitos cargados de mucha violencia y cometidos por jóvenes cada vez de menor edad. Durante la charla se hizo hincapié en la necesidad de trabajo del Estado en los núcleos familiares para lograr la inserción al sistema de los jóvenes y niños, hoy excluidos, a través de la educación y el trabajo.

Los datos y testimonios aportados durante el encuentro, adquieren una mayor jerarquía dado que fueron dos jueces, un fiscal y un abogado, los que se encargaron de desmenuzar defectos y virtudes de la sociedad y los poderes del Estado frente al creciente índice delictivo.

Como coordinador de la charla actuó Ekel Meyer, presidente del Concejo Deliberante de San Salvador de Jujuy, quien impulsó desde el Bloque de Concejales Radicales la encuesta sobre "Inseguridad, Percepción Ciudadana", trabajo que encendió las luces de alarmas en el tablero de varias instituciones relacionadas con la seguridad y la justicia.

El temario abordado por los jueces María del Pilar Medina y Javier Aróstegui, el fiscal Carlos Enrique Farfán y el constitucionalista , ex miembro del Poder Judicial y legislador, Benjamin Burgos incluyó los siguientes puntos: Cómo interactúa la justicia con las demás fuerzas de seguridad. Prioridad en el trámite de las causas judiciales. Terminación o paralización de las causas judiciales. Registro nacional de reincidencias, nuevas tecnologías para la identificación de los individuos (escaneos de huella digitales, del iris geográfico de mano, reconocimiento facial, etc.) y modernización del sistema judicial.

María del Pilar Medina, jueza de menores.

María del Pilar Medina, jueza de menores.

En diálogo con El Libertario.com, la jueza de menores, María del Pilar Medina señaló la importancia del encuentro al remarcar que "hemos planteado la necesidad de que estas charlas se realicen" y ponderó la iniciativa de que un grupo de magistrados y funcionarios de la Justicia se acerquen a la población para decirles "nosotros queremos aplicar las leyes y eso lo hacemos, pero necesitamos determinadas herramientas para que esa aplicación sea la correcta".

En el mismo sentido manifestó "solamente con el conocimiento de cuáles son nuestros derechos podemos exigir. Es la ciudadanía en general la que tiene exigir, a quien corresponda, que las cosas se realicen como se tienen que hacer".

Fundamentó su presencia en la mesa convocada por el IPP en que "queremos hablar de la comisión de los derechos del niño, queremos establecer los derechos del menor". Sobre este último punto explicó que "el principal derecho que tiene un menor es vivir en paz. Para poder vivir en paz lo tenemos que alejar de la droga y de la violencia".

"Y aquel que ha cometido un delito tiene que tener derecho a vivir dignamente, hasta tanto pueda reinsertarse en la sociedad -sostuvo la magistrada, quién advirtió además- no podemos tener unidades penales o comisarías que no cumplan los requisitos mínimos para que un menor se encuentre ahí".

Al mismo tiempo dejó en claro que "una de las principales problemáticas que tenemos es el alcohol y la droga, en general de las adicciones -acotó- y no tenemos establecimientos en Jujuy para que los chicos puedan ser controlados acá y no tener que inmigrar a otras provincias, pagando sumas muy importantes para que hagan, a medias, un tratamiento que lo podrían realizar tranquilamente acá".

La óptica del juez Aróstegui

Por su parte el juez de instrucción penal Javier Aróstegui sostuvo que "se han planteado realidades sociales, jurídicas y de un Poder Judicial que en este momento se ve abarrotado por la cantidad de causas". Sobre el origen de esa situación el magistrado precisó que se trata de "la realidad social, la falta de medios que hay, la falta de respuesta, muchas veces de organismos del Estado -acotó- y la falta de respuestas de la propia familia".

Ejemplificó que el ejercicio realizado durante la charla podría compararse con "hacer como si fuéramos un médico que está frente a un enfermo y se está tratando de hacer evaluaciones para logra un diagnóstico y ver después como se puede recuperar o curar el enfermo. Esa es la idea. En este caso, el enfermo del que estamos hablando es la sociedad y el médico es el Estado, el Poder Judicial y el Poder Legislativo".

Consultado sobre el origen de la "enfermedad", Aróstegui señaló que "estamos hablando en parte de la situación económica, pero esencialmente, en mi criterio, es por la corrupción y sobre todo una corrupción en particular, que es de la que menos se habla, la corrupción de la familia".

Remarcó que "muchas veces las familias conciente hechos que no se debieran consentir bajo ningún punto de vista, como así también muchas veces quienes ejercen la función pública en cualquier índole, no dan cumplimiento a algo que es elemental, el Preámbulo de nuestra Constitución Nacional".

Repasando el sentido de este último punto, Aróstegui sostuvo que "en nuestro país, si se respetara a rajatabla la letra del Preámbulo de la Constitución Nacional, sería un país maravilloso. Pero muchas veces la gente, por intereses muy mezquinos y muy egoístas se olvidad de que el interés particular tiene que ceder ante un interés general. Eso muchas veces implica que no es tan sólo el derecho, como muchas veces lo plantean los derechos humanos, es derecho de quién está privado de la libertad, sino también se tiene que contemplar el derecho de las víctimas, de quienes se han visto privados de los bienes, o de quienes se han visto privados de la presencia de un ser querido. Son situaciones muy amplias, muy complejas".

Sobre el valor de acercar a los actores de la justicia a debate de este tipo, algo poco habitual en nuestra provincia, el juez señaló "lo bueno de este tipo de reuniones es que se está abriendo un debate que antes no era tan así. Yo tengo la costumbre de ir a escuelas y otras instituciones, porque colaboro con ellas y porque tuve una formación en un juzgado de menores, con los doctores Paoloni y Kamada y eso es algo que ya se viene haciendo, porque los juzgados de menores tienen facultad de prevención y los juzgados de instrucción no tenemos esa facultad de prevención legalmente".

"El tema acá es prevenir, tratar de adelantarse a los tiempos a ciertas situaciones que se dan", añadió.

"La Justicia es muy importante -remarcó- pero para mi, más importante que la Justicia o que cualquier cosa es la formación que tiene una persona en una familia. A veces se plantea que se incrementa el delito porque hay más pobres, hay mayor olvido del Estado a ciertas franjas de la sociedad, pero yo te puedo contestar eso. Pobres siempre hubo -enfatizó- y yo conozco gente realmente pobre, que son alevosamente honestos y me gratifica conocer esas personas -en cambio, señaló con más énfasis aún- hay gente que tiene fortunas y de honestos no tienen absolutamente nada".

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