La política salpica el pago de los subsidios nacionales por la sequía.

El Gobernador instruyó rapidez y eficiencia en la distribución de la asistencia. El senador nacional Ríos cuestionó la demora de la Provincia en habilitar los fondos enviados por Nación hace 20 días. Mientras tanto, continúa el cronograma en el interior.
En medio de un verano atípico, esta vez por las internas del justicialismo en marcha, el condimento político salpicó el pago de los subsidios nacionales por la sequía que arrancó ayer en la provincia, en medio de un escenario en el que la escasez de agua resquebraja no sólo la tierra sino también la perspectiva de recuperación de los distintos sectores productivos.

Mientras desde el Gobierno provincial reproducían en un parte oficial las declaraciones del gobernador, Arturo Colombi, señalando que el Mandatario había instruido a sus funcionarios que “la asistencia se distribuya rápidamente y con eficiencia”; el senador nacional por Corrientes, Fabián Ríos, cuestionaba duramente la burocracia de la Provincia para instrumentar el beneficio enviado por la Nación hace semanas.

“No sé qué entienden por la palabra emergencia en este Gobierno provincial; mientras en las otras cinco provincias incluidas en este beneficio, ya se ha pagado casi la totalidad del subsidio que se fragmentaba en un 70 por ciento en la primera etapa y cuando se completaba ésta, la Nación enviaba el 30 por ciento restante; en Corrientes recién se está empezando a abonar la primera parte, más de 20 días después de la transferencia de los fondos que fue el día 28 de diciembre”, criticó Ríos ante productores de Pueblo Libertador.

En este sentido, insistió que “es incomprensible tanta demora, más aún teniendo en cuenta que el drama de la sequía aún persiste y se agrava”.

Por su parte el Gobernador se refirió a la situación sólo en declaraciones a la prensa oficial y consideró “importante la llegada de ayuda en medio de un panorama que sigue complicado por el factor climático, dado que estamos ante una sequía como no se veía en décadas”. “El acompañamiento que podamos brindar es muy valorado por nuestros productores”, aseguró.

En esta línea, Colombi argumentó que se trabaja mucho desde el Ministerio de Producción para generar los mecanismos de contención frente a situaciones climáticas. “Lo demostramos con la asistencia a los horticultores afectados por el tornado del año anterior, pero este fenómeno demuestra que debemos seguir trabajando”, puntualizó el titular del Ejecutivo.

Planes de contingencia

El secretario de Producción, Pablo Maldonado Vargas, también hizo su intervención mediática y consideró esencial que los sistemas productivos tengan reservas anticrisis, desde el punto de vista económico, para sustentar su desarrollo, más aún con factores climáticos como la sequía.

De todas maneras, el funcionario provincial reconoció que la ayuda como subsidio “siempre llega tarde”. “Nunca va a solucionar los inconvenientes de la ganadería, paliará en algo la crisis, pero no remienda los inconvenientes”, remarcó.

Ante este panorama continuará hoy y en los próximos días el pago de la ayuda nacional, $1.000 por productor con hasta 250 animales y $40 adicionales por vientre. Ayer cobraron los productores de Capital, San Cosme y Yofre; en tanto que siguen los pagos en Empedrado, Mburucuyá, Perugorría, Bella Vista, Concepción, Santa Rosa, Saladas, Lavalle, San Luis del Palmar y Goya.

Productores cuestionan el “papelerío” exigido antes de la asistencia

Consultado sobre la asistencia del Gobierno a los sectores afectados por la escasez de agua en toda la Provincia, el presidente de la Sociedad Rural de Santo Tomé (una de las zonas más afectadas en Corrientes) cuestionó las demoras que se producen en medio de una situación que exige soluciones inmediatas y urgentes.

“Se hace un montón de papeleríos y los subsidios nos llegan después que pasó el sofocón”, criticó Angel Subizar, con relación a los relevamientos instrumentados.

En este marco insistió con el grave escenario en el que se encuentra el productor que cobra sólo $1,80 el kilo mientras que en las góndolas se cobra $25 el kilo de carne.

“La gente nos dice que estamos ricos cuando le expresamos que somos ganaderos; los frigoríficos se quedan con la diferencia del precio de animal vivo a lo que se vende en góndolas”, cuestionó el referente ganadero.

A esta situación, se suman las pérdidas de la sequía, que ya comprometió no sólo gran parte de la hacienda del sector, sino también a las plantaciones agrícolas.

“No tenemos precio de ganado ni gordura; y la gente que planta maíz, sorgo o soja tuvo pérdidas del 90% en las plantaciones”, remarcó Subizar.

Expectativa por la declaración de una nueva emergencia

Más allá de los subsidios nacionales, que alcanza sólo a los productores con hasta 250 cabezas de animales, la mira de los ganaderos está puesta (en el corto plazo) en la declaración de una nueva emergencia agropecuaria provincial, y en lo posible nacional, cuestión que será tratada mañana en el seno del Comité de Crisis convocado por el Gobierno local.

El objetivo de la dirigencia del sector es conseguir una suerte de prórroga de la emergencia que el Ejecutivo correntino había decretado ya entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2008; lo cual permitió flexibilizar los créditos y diferir los impuestos a los que debía hacer frente el productor.

En este sentido, Miguel Marticorena, titular de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, señaló que el campo no da para más, y que esperan con muchas expectativas la declaración de emergencia en toda la provincia. “Sobre todo porque la sequía ha colocado al 75 por ciento de la provincia en condiciones muy difíciles”, puntualizó.

“Por lo que uno ve y sufre, calculo que de los 27 mil productores que tiene Corrientes, unos 21 mil, es decir casi el 80 por ciento, son pequeños productores que se encuentran muy complicados, y de ellos unos 11 mil aproximadamente perdieron sus producciones”, afirmó el dirigente ruralista.

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