“La política partidaria debe quedar fuera de las entidades”

En un año electoral, la intendenta Graciela Rosso consideró que Julio García podía mejorar su aporte a la gestión desde la relación con las entidades intermedias. El funcionario aceptó el cambio. Y dialogó con EL CIVISMO sobre su nuevo rol.

¿Cuándo comenzó su tarea como director de Entidades Comunitarias, en reemplazo de Federico Rodríguez?

- El cambio estaba propuesto para el 1º de enero. Por los feriados de las fiestas, en realidad el trabajo concreto se inició el 5 de enero.

- ¿Con qué argumentos se le informó sobre su cambio de tareas?

- La intendenta había elogiado el trabajo que hice en la Dirección de Infraestructura Urbana, pero me expresó que sin estar desconforme con el trabajo de Rodríguez, me precisaba en este nuevo lugar. Argumentó para el cambio mi conocimiento de los barrios y de la gente de las entidades. Trataré de aportar en lo que será un año difícil. Pero yo siempre estoy dispuesto a caminar las calles. Desde mi lugar, lo único que busco es que a la intendenta le vaya bien.

- ¿Cree que quedaron muchas cosas pendientes en la Dirección de Infraestructura Urbana?

- Indudablemente sí. El año pasado fue de mucho trabajo y tomé un área que era un sartén al rojo vivo y en la que todos apuntaban al fracaso. Hablaban de que en cualquier momento el taller estallaba, pero no sólo por mi trabajo sino, en especial, por la colaboración del personal municipal se pudo hacer mucho. Yo no defiendo a todo el personal municipal, porque en todos lados hay gente embromada. Pero considero que quizás sólo el 10 por ciento del personal de los talleres puede tener actitudes embromadas. El resto, el 90 por ciento, tiene puesta la camiseta del municipio y no les importa quién gobierna porque entienden que son personal de planta permanente y deben trabajar sin reparar en el gobierno de turno. Yo encontré ese personal. Y la gente me respondió. Por eso, aquellos que apostaron al fracaso no pudieron darse el gusto.

Dejo esa Dirección con la conciencia tranquila. Hice todo lo que tuve a mi alcance. Si no hicimos más fue por falta de recursos. Y me hubiese gustado continuar en esa tarea porque el primer año fue de mucho trabajo de reacomodamiento y de sorteo de obstáculos. Se avanzó, lentamente, pero se avanzó y mucho. Y me parece que 2009 puede ser un año de despegue en materia de obras. Dios quiera que la intendenta consiga los recursos y pueda darle a los barrios lo que realmente se merece.

Sé que quedo en deuda con muchos barrios. Les pido disculpas con humildad y sinceridad y espero que le respondan quienes toman la posta. Creo que tendrán la carga un poco más aliviada.

- Usted dijo que al asumir en Infraestructura Urbana, el área era un sartén al rojo vivo. ¿Cómo califica la situación en esta Dirección, más si se tiene en cuenta que ingresamos en un año electoral?

- Yo en todo momento tengo una política, que es la de separar las cosas. Cuando me hice cargo del taller lo primero que dije fue que era un trabajador más y que no me iba a poner a juzgar quién adhería a Prince, a Peñalba o a quien fuera. A mí me importaba que se pusieran la camiseta de la Municipalidad y que trabajaran por el bien común. No miré quién era delegado o no lo era. Esa es mi manera de pensar y la pienso poner en práctica en esta Dirección de Entidades Comunitarias. Por supuesto, el fomentista también tiene que aportar su voluntad.

Fui fomentista junto a gente que después terminó siendo funcionaria, como “Carlitos” Rodríguez o “Piper” Parrota, y desde ese rol se tiene que comprender que la política partidaria se hace de las puertas para afuera. Y que la sociedad de fomento tiene que servir para el bien común de los vecinos. La sociedad de fomento no es una unidad básica, o centro o un comité. A las cosas hay que diferenciarlas.

Pienso hablar con todas las entidades y hacer un trabajo conjunto para el bien común. Es cierto que en la actualidad hay muchas instituciones trabajando por fuera de la legislación. Y entonces no es un capricho de la intendenta querer regularizar la situación. Si las cosas no están organizadas, las entidades pierden ciertos beneficios, como la personería, algún subsidio.

Por eso, el fomentista tiene que dejar de lado su ideología personal y pensar en sus vecinos.

- Usted sabe que el límite entre la colaboración genuina desde el Estado y la intervención o intromisión es muy delgado.

- Lamentablemente es algo que se padeció durante muchos años. Yo nunca voy a dejar de identificarme como socialista, pero apuesto a que a la intendenta no le vaya bien, sino muy bien en la gestión. Cada uno puede tener su inclinación partidaria y me parece lógico, correcto. Pero tenemos que diferenciar el trabajo por el bien común y por ende no colocar trabas a la gestión de gobierno.

Cuando yo fui fomentista en el barrio Santa Elena hicimos un pacto entre los integrantes de la comisión, muchos de los cuales militábamos en distintos partidos, para dejar la política afuera. Nadie puede interferir en mis ideas, pero en la entidad los intereses deben ser comunes.

- ¿Existe reglamentación clara para trabajar con las entidades? Porque usted como socialista sabrá que su partido presentó un proyecto de ordenanza para ordenar el trabajo con las entidades, y que después tuvo muchas similitudes con otro del Frente Unión Vecinal.

- Estoy al tanto del trabajo del socialismo. No estuve en contacto con los dirigentes en el momento de su presentación y sé que, para sorpresa de mis compañeros del partido, al ver el proyecto vecinalista se encontraron con algunos puntos copiados. Son cosas que ocurren en el juego de la política. Pero el socialismo trabajó de manera correcta. El Partido Socialista está acostumbrado a que le birlen cosas. Pero el proyecto socialista es interesante. Ahora se trabaja con una ordenanza modificada durante la gestión de Prince y yo me opuse, porque estaba en juego la independencia de las sociedades de fomento con el gobierno de turno. Pero si esa ordenanza se aprobó fue por complicidad de muchos fomentistas que preferían quedar bien con el gobierno.

Además, dejame decir que en la campaña de la actual intendenta se habló de la independencia de las entidades comunitarias. Por eso el Ejecutivo, en su momento, presentará su proyecto de ordenanza pero con base en la independencia de poderes.

- ¿Ya logró conocer problemas latentes de su área como, por ejemplo, lo que pasa en el barrio La Palomita?

- En una semana de trabajo me puse al tanto de muchas cosas. Si bien la oficina atiende de lunes a viernes, el sábado me reuní con vecinos de una comisión normalizadora del barrio San Bernardo. Y las horas que estaré en la oficina serán pocas. Hoy (por el martes) fui al barrio El Ceibo y estoy dispuesto a adaptarme al horario de la gente. Sé lo que pasó en el barrio La Palomita y hay una comisión. Pero si hubo errores en la Dirección, espero que no se cometan de acá para adelante. Yo no juzgo el trabajo de nadie y valoro mucho a Federico (Rodríguez).

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