La política local, entre el huevo y la gallina.

Por Claudio López Ruiz.
Tal como se había dicho, ocurrió, y el año electoral comenzó sin muchos cambios respecto a lo que en verdad venía sucediendo, en cuanto a la actitud de cada una de las fuerzas políticas locales con representación parlamentaria.

Iniciado enero con afiches de Primero Campana proponiendo el cambio, se dejó en claro quién ha de tomar la iniciativa en todo lo que involucre el proceso que envuelve un período electoral, ante la firme postura del oficialismo de responder en poco o en nada las "apreciaciones" de la oposición.

Desde hace unos años a esta parte, lo recordarán aquellos que tienen memoria, se viene apreciando la misma forma, elegida sin duda alguna, para llevar adelante, por un lado el gobierno local y por otro la oposición, el rol que les toca jugar de acuerdo a lo decidido por los votantes, al margen de los hechos acontecidos que llevaron a la ruptura del bloque Frente por Campana.

Oportunamente se dijo que, al menos la oposición, avalada por los resultados de 2007, no cambiaría su estrategia con miras a las elecciones de este año, pero en realidad, y en honor a la memoria, es una modalidad que al menos ese sector, viene llevando adelante desde hace ya varios años, partiendo de la misma figura política, antes desde la UCR, ahora desde Primero Campana.

El PJ en tanto, mantiene una línea adoptada ya desde la gestión del intendente interino Adalberto Tonani, y la Coalición Cívica e Independientes, hoy silenciados por el período vacacional, dejan que los sectores mayoritarios sostengan un "enfrentamiento midiendo fuerzas", donde se marca claramente el cómo vamos a atravesar el proceso que desembocará en las elecciones venideras.

Hemos visto últimamente algunos cruces mediáticos entre funcionarios y concejales opositores, donde se acusan mutuamente de recibir agresiones, o que el otro es el agresor en sus discursos. Pero en verdad, ¿quién agrede a quién, y quien se victimiza?.

Es cierto que nadie resiste un archivo, y en ese reconto que el propio vecino puede hacer desde algunos años a esta parte, podrá darse cuenta y determinar (a criterio propio y con esos elementos), en este terreno político electoral o anteriores, si fue primero el huevo o la gallina. Es decir, quién es quién, y quien en verdad tiene actitudes agresivas y quien toma una posición de víctima ante los dichos del otro.

El análisis lleva a una pregunta: ¿cuánto le sirve a la sociedad este tipo de campañas de desprestigio, agresiones, descalificaciones y ofensas, cuando la expectativa de la comunidad se centra en otros aspectos?.

Quiero decir, que la sociedad espera del gobierno, que cumpla con el rol que le corresponde y con todo aquello que esté en el ámbito de su competencia, y se cubran las necesidades, o al menos se puedan paliar en tiempo y forma las problemáticas que en las estadísticas son las mas importantes y prioritarias, y que afectan al ciudadano; y por parte de la oposición, se reclama una actitud que si bien debe ser crítica, sea algo mas sensata, serena, constructiva, de apoyo a lo que es válido, y sobre todo, que sea volcándola a un debate mas profundo y con propuestas alternativas y superadoras al momento de cuestionar los hechos y los actos de gobierno. Este es a mi entender, el rol de las partes.

A la comunidad, la agresión, la descalificación de funcionarios u otros actores de la vida política o de la sociedad misma, el derrumbe desde lo verbal de todo lo que se haga en mayor o menor medida, las peleas mediáticas en épocas de campaña o no, no le solucionan sus problemas. Mucho menos, como decía, la descalificación, la agresión sin límites, la victimización ante las respuestas, más aún cuando cada palabra peyorativa, llega vacía de contenido y de propuestas concretas, o con ideas demasiado generalizadas.

Pero en el contexto general, vemos claramente cual es la actitud de los diferentes sectores políticos, y ello permite, desde la seriedad con que debe tomarse un acto eleccionario, entender, aclarar conceptos, y definir. Pero aquellas actitudes, dejan ver cual es y cual será la forma en que llevarán adelante sus campañas, siempre mirando atentamente y estudiando minuciosamente el terreno que los deposite en octubre con chances.

Así podemos decir que a medida que avancen los días y nos acerquemos a las elecciones legislativas próximas, los embates de la oposición serán cada vez mas duros ante una mediana pasividad del gobierno que hoy solo sale a mostrar lo realizado, y que en poco tiempo también, seguramente, mostrará otra reacción ante esos embates, esperando su correspondiente reacción.

Lo que queda en claro es que la sociedad espera una actitud diferente. Espera que se adopte la modalidad de volcar al conocimiento popular las propuestas propias, proyectos, ideas concretas y hechos, con el ánimo de marcar esa diferencia que a su vez, defina hacia donde el votante volcará su voto.

Así, y volviendo al inicio de esta columna, sería un buen ejercicio para el ciudadano interesado en la política local y sus acontecimientos, repasar objetivamente dentro de lo posible, en la memoria o en los archivos de los medios, las declaraciones de los actores políticos locales. Saber, por interés propio y no por lo que le dicen, y en el marco de estas acusaciones de quién agredió o descalificó antes, si fue primero el huevo o la gallina, y quién es, en este caso, el huevo... y quien la gallina.

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