"El polideportivo se voló por falta de anclajes"

Las columnas debían tener un amarre de hierro al piso de 55 cm en forma de U, pero estaban poco menos que apoyadas. Un peritaje de especialistas determinó que la caída del gimnasio no fue un accidente.
"Hay que hablar de una actitud criminal", dijo la diputada provincial del Frepam Claudia Giorgis, al referirse al derrumbe del Polideportivo de Ataliva Roca, porque "la tragedia sólo se evitó por obra nada más que de la casualidad porque no había niños ni personas adentro. El gimnasio voló por la sencilla razón de una falta de anclaje adecuado para una estructura de esas características", reafirmó

Planteó que "nosotros nos tomamos un tiempo prudencial para consultar a un par de profesionales "cuyos resultados coinciden con lo que hemos venido diciendo: sólo hay que usar el sentido común para darse cuenta que la estructura salió 'limpita' del piso, sin doblarse ni arrancar siquiera parte de la base consigo".

Giorgis le dijo a LA ARENA que "luego de producirse el derrumbe trabajamos a fin de colaborar en la investigación del hecho, con el objetivo fundamental de que se dimensione la gravedad de lo ocurrido y producir un llamado de atención para que no vuelva a ocurrir. No fue un accidente, sino que tal como estaba construido no había forma de que este gimnasio sorteara indemne algún viento fuerte, a pesar de que es allí donde, irónicamente, jóvenes y niños hubieran buscado refugio en caso de estar haciendo alguna actividad en el club. Sólo por casualidad el derrumbe no fue una tragedia".

Ataliva, un antes y un después.

Expresó la legisladora que Ataliva Roca "debe servirnos a los pampeanos para marcar un antes y un después en la obra pública, y tenemos la oportunidad y la obligación de que sirva para evitar una tragedia en el futuro".

Al analizar la obra pública en general en la provincia dijo que "tratando de entender el por qué de estos finales fallidos tan reiterados, encontramos que no son más que la conclusión de un proceso que se vicia en general mucho antes, desde el mismo momento de la adjudicación y continúa así durante su ejecución".

Puntualizó Giorgis que "el proceso de adjudicación puede marcar el principio de la catástrofe. La ley de Obras Públicas establece un conjunto de pasos a seguir previo a la adjudicación y no se debiera tomar en cuenta sólo la oferta más económica, sino que se debe analizar si las empresas adjudicatarias tienen capacidad económica, técnica y financiera y qué antecedentes reúne. Desde allí comienza la responsabilidad, que continúa luego transitando por la ejecución y los controles de la obra. Por eso el Estado es el gran responsable de lo que sucedió en Ataliva", afirmó tajante.

"Juan... el flaco que es albañil".

Fue muy dura al considerar las expresiones del gobernador Oscar Mario Jorge en torno al derrumbe del Polideportivo. "El dice que la culpa la tuvo 'Juan, el flaco que es albañil'. Seguramente a su criterio también Juan fue el culpable de los malos cálculos que impiden techar el megaestadio", la obra inconclusa en el Parque Recreativo Don Tomás.

Después de lo de Ataliva Jorge había expresado que no había mano de obra calificada en la provincia, y había adjudicado parte de los problemas de la obra pública a esa situación.

En diciembre, con motivo del tratamiento del presupuesto el Frepam puso en debate la utilización "de una parte importante de los 1.000 millones de reservas que tiene el Estado. Propusimos inyectar parte de esos recursos para dinamizar la economía local, apuntando a la obra pública, fundamentalmente la relacionada a mejorar los servicios básicos como la salud, la educación y la vivienda; a mejorar el salario de los trabajadores para generar mayor consumo en el comercio, y a apoyar las Pymes pampeanas".

Recordó que frente a esa propuesta el gobernador habló de "cantos de sirena" en su discurso inaugural, y salió a decir que sólo invertiría parte de esas reservas en obra pública porque a su criterio es lo único que genera empleo genuino.

La legisladora le respondió ahora que "después de los acontecimientos de Ataliva Roca hay que decir que está bien la obra pública pero que debe ser transparente, sin corrupción, porque sino los dineros se despilfarran. El Polideportivo que hoy es nada más que escombros costó $ 2 millones, y ahora va a costar 4 ó 5; cuando se entregan viviendas a los dos días aparecen las deficiencias; el megaestadio por 'error' nadie sabe cuándo se va a terminar y mucho menos cuánto costará, y así sucesivamente", puntualizó.

Concluyó avisando "que no nos vamos a quedar quietos con el tema de la obra pública provincial, y vamos a investigar todo lo que hay que investigar. La tragedia evitada por la casualidad debe transformarse sin lugar a dudas en una bisagra en la historia de la obra pública de La Pampa".

"No estaba amurado al suelo, sino sólo apoyado"

Un ingeniero civil, a pedido de la diputada Claudia Giorgis (Frepam, dijo en un informe técnico que el derrumbe del Polideportivo de Ataliva Roca, acaecido hace algunas semanas, "no se produjo por la fuerte intensidad de los vientos, sino que (la estructura) tenía errores en su concepción técnica y no estaba dimensionada para resistir los esfuerzos normales a que una estructura es sometida durante su vida útil".

El contundente dictamen del ingeniero Pablo Hernán de Dios Herrero, es a su vez corroborado por otro realizado por otro profesional -que pidió no revelar su nombre por ahora-, quien tiene en construcción diversas obras en la capital provincial. Sostiene, al cabo de su relevamiento, que "se puede decir que la estructura (del gimnasio) la apoyaron sobre el suelo y no la amuraron como tendría que haber estado".

Este mismo profesional observó las fotos tomadas por Giorgis y su equipo de colaboradores en Ataliva Roca y no dudó en afirmar que "el error más grosero se encuentra en la unión de la estructura al suelo".

Analizó que "cuando se calcula una estructura metálica se consideran todos los esfuerzos a que se encontrará solicitada de acuerdo a la zona en que se materializará esa estructura y de acuerdo a su destino. Estos esfuerzos -sigue- se transmitirán desde el techo a las vigas, luego a las columnas y estas a través de las bases al suelo. En este caso las columnas transmitieron la solicitación por medio de bulones a las platinas y estas debieron estar amuradas a las bases por anclajes con hierro".

Observa que "nada de eso se colocó, sólo dos hierros de 12 mm de diámetro que tienen más apariencia que se usaron para presentar y escuadrar las columnas que como hierros estructurales".

Por su parte de Dios Herrero razona que "debido a que no fueron afectadas edificaciones linderas surge el interrogante si el derrumbe fue como consecuencia del fenómeno meteorológico o existía algún problema estructural".

Debió tener anclajes de 55 cm.

Después no duda en afirmar que "la unión entre las columnas y la base de hormigón es muy débil" y fue "incapaz de resistir los esfuerzos de tracción a que fue sometida la columna como consecuencia de esfuerzos horizontales generados por el viento".

Concluye el ingeniero civil que "las vigas metálicas que sostenían el techo se encontraban simplemente apoyadas sobre las columnas". Después señala que "para que el sistema estructural fuera estable, la unión de las columnas con las bases deben ser empotradas. Es decir que la unión debe ser capaz de resistir el giro, el esfuerzo flector que se genera en el pie de la columna ante la presencia de fuerzas horizontales como el viento".

De Dios Herrero realizó una simulación con el programa de computación "Metal 3D", con el que se dimensionaron las placas de anclaje considerando empotrada la unión de la columna con la base. Aunque resulta a lo mejor poco comprensible para alguien poco entendido, de Dios Herrero indica que "el programa 'Metal 3D' a efectos de realizar todas las comprobaciones de seguridad en forma satisfactoria solicita que se agreguen chapas rigidizadoras en la base de la columna, una placa de anclaje de 850 mm de lado y 30 mm de espesor, y ocho pernos de 36 mm de diámetro y 55 cm de longitud, y una placa de 25 cm por 25 cm".

Y concluye que lo que solicita el programa "está completamente alejado de lo observado en las fotografías (aportadas por la diputada Giorgis) donde vemos cuatro hierros de 10 mm anclados apenas 10 a 15 cm".

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