Policías se manifestaron en un acto de Yarade y Urtube

El domingo pasado, día del padre, el primer candidato a diputado nacional por el justicialismo, Fernando Yarade, participó de un acto en Rosario de la Frontera. Estuvo acompañado por el gobernador Juan Manuel Urtubey, además de otros dirigentes. El acto, con actuaciones musicales en vivo, iba bien hasta que dos policías cesanteados, Ramón López y Juan Moya, se presentaron con carteles críticos.
Estos policías fueron cesanteados junto a otros diez por su participación durante la huelga llevada a cabo a principios de año.

La fiesta proselitista, en la que, entre otros, actuó el conjunto Los Tekis y se sortearon motociclietas y bicicletas, había reunido a unas dos mil personas, según estimaciones de participantes.

Cuando estaba actuando el grupo Los Moldeños hicieron su aparición López y Moya y extendieron dos carteles pasacalles: "Padres cesantes, ¿el mejor regalo? Que nos devuelvan el trabajo", decía uno. El otro recurrió a un clásico: "Tal vez mañana tenga que sentarme frente a mis hijos y tenga que decirles que fui derrotado, pero no podría mirarlos a los ojos y decirles que ellos viven así porque yo no me animé a reclamar". "Nos ubicamos a un costado del escenario y abrimos los carteles, la gente dejó de prestarle atención al espectáculo para leer los carteles, pasaron 10 minutos y comenzó el despliegue de políticos y policías detrás del escenario", contó López a Nuevo Diario.

Según detalló, el primero que se acercó fue un hermano del gobernador "a pedir por favor que saquemos los carteles".

Ante la negativa de los cesanteados, fueron luego apalabrados por políticos locales. También los custodios del gobernador habrían pedido que desaparecieran los carteles, y recibieron la misma respuesta. Y se acercaron funcionarios provinciales a proponerles que sacaran los carteles a cambio de una audiencia, y luego se presentó un subcomisario de la Comisaría 31, quien les advirtió que si no se iban tendrían que detenerlos, lo que nadie hizo. Entre idas y vueltas, transcurrida una hora y media, López y Moya decidieron retirarse.

Al día siguiente, en Rosario se supo que el subcomisario y los agentes que no detuvieron a los dos manifestantes iban a ser sancionados.

Inquietud

Mientras López y Moya protagonizaron su propia manifestación, en esta ciudad los policías cesanteados han estado manteniendo conversaciones con agentes en actividad. Según se supo, es porque un trascendido indica que tras las elecciones el gobierno dispondrá la cesantía de otros hombres que participaron de la huelga en enero y febrero.

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