Policía patrulla el río para proteger los dorados

Policía patrulla el río para proteger los dorados
La Departamental Unión controla las zonas costeras del Ctalamochita para detectar pescadores furtivos. El municipio puso una guardaparque para optimizar la vigilancia dentro del Parque y Reserva Natural Francisco Tau.
BELL VILLE - La Policía local se comprometió a patrullar y realizar los controles necesarios en la zona urbana por donde cruza el río Ctalamochita, con el objetivo de preservar los alevinos de dorados recientemente sembrados por la secretaría de Ambiente de la Provincia. El municipio dispuso además, que en el Parque Francisco Tau, donde la mayoría de los bellvillenses se acerca a pescar, la vigilancia de la corriente del agua quedará a cargo de la guardaparque nombrada semanas atrás.

Estas acciones se adoptaron luego de que la Dirección de Medio Ambiente del municipio local estableciera la prohibición de pescar en el río Ctalamochita para proteger a los nuevos ejemplares sembrados por la provincia.

Según el compromiso asumido por la Comisaría de Bell Ville, los móviles policiales de la Departamental Unión recorrerán la zona costera durante determinados momentos del día, no sólo por razones de seguridad ciudadana, sino también para proteger de la pesca clandestina a estos alevinos que intentarán el desafío de repoblar las aguas del río Ctalamochita de una especie autóctona que se perdió hace más de diez años.

En caso que los agentes policiales detecten alguna irregularidad podrán actuar contra los infractores, secuestrando cañas y redes y labrando actas de infracción.

Aunque los vehículos de la Departamental Unión suelen recorrer a diario la avenida costera, ahora aumentarán las frecuencias, en especial en horario nocturno, con carácter preventivo y disuasivo hacia aquellos pescadores que busquen atrapar estos pequeños dorados. Estos patrullajes también servirán para verificar la presencia de delincuentes que suelen escapar por esos sectores tras cometer algunos ilícitos.

Por otra parte, las autoridades de Medio Ambiente del municipio decidieron que la flamante guardaparque Rebeca Quetglas deberá profundizar los controles en el Parque y Reserva Natural Francisco Tau, para evitar que niños, jóvenes y adultos tiren las cañas con el fin de llevarse estos ejemplares tan codiciados de la fauna ictícola.

En realidad, lo dispuesto en Bell Ville por la Policía y por las autoridades municipales, no hace otra cosa que respetar un compromiso asumido por varios intendentes ante la Secretaría de Ambiente de Córdoba para apoyar con controles estricto la supervivencia de estos alevinos de dorados traídos desde Misiones.

Estas medidas de prevención deberán adoptarse en los diferentes municipios que atraviesa el río Ctalamochita, la corriente elegida por la Secretaría de Ambiente para repoblar con esta especie autóctona el territorio cordobés.

Una vez que crezcan los alevinos y estos generen sus primeras crías, las autoridades estarán en condiciones de volver a habilitar la práctica de la pesca.

Plan provincial

Debe recordarse en este contexto que el jueves de la semana pasada, los técnicos de la Secretaría de Ambiente concretaron la primera etapa del Programa de Restauración del Dorado en el sistema hídrico del río Ctalamochita, con la siembra de 400 ejemplares. Esta iniciativa se repitió luego en otros puntos costeros desconocidos del territorio provincial, con el fin de evitar que los pescadores caigan en la tentación de atrapar estos ejemplares, por más chicos que sean.

En total, el plan diseñado por la cartera que coordina Raúl Costa contempló el sembrado de 3 mil alevinos de dorados. Estos fueron adquiridos en un criadero especial de la provincia de Misiones y traidos el jueves pasado a la capital cordobesa.

Desde allí se llevaron a distintos puntos del río Ctalamochita. Sólo se difundió, con fotos inclusive, la siembra realizada en jurisdicción del Parque Francisco Tau de Bell Ville.

En cambio, no fueron difundidos los otros puntos seleccionados para este programa. No obstante, las fuentes consultadas en Ambiente aseguraron que fueron elegidas aquellas zonas del río que presentan los niveles más bajos de contaminación, y una buena cantidad de aquellas especies ictícolas de las cuales tradicionalmente se alimentan los dorados en sus diversas fases de crecimiento.

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