La Policía neuquina tendrá 11 millones menos

El jefe de la institución admitió que en el presupuesto para este año le dejaron pocos fondos en comparación con lo gastado en 2009. Igual confía en que no decaerá la prestación del servicio.
NEUQUÉN (AN).- Con menos presupuesto que el año pasado, el jefe de la Policía Juan Carlos Lepén igual apuesta a que en 2010 habrá mayor presencia en las calles de la ciudad, podrá mejorar las condiciones de los bomberos e inaugurará la cárcel de Senillosa, en el segundo semestre del año.

La Policía contará oficialmente con 11 millones de pesos menos de lo ejecutado durante 2009, de acuerdo con la pauta de gastos elevada a la Legislatura que asciende a 25 millones de pesos.

A pesar de los números, se muestra optimista. Cómodo en su despacho de la Jefatura ubicada sobre calle Ricchieri, Lepén dio a conocer, fiel a sus estilo, muy pocos datos respecto al presupuesto que manejará la institución a lo largo del 2010.

El jefe, como le gusta que le digan internamente, reconoció que este año tendrán un presupuesto de 25 millones de pesos destinando al funcionamiento de la institución lo que involucra el pago de servicios como luz, gas, agua y teléfono, comida para los internos de las unidades penales, compra de elementos de oficina e informática y mantenimiento de edificios.

Pero la ecuación no es del todo convincente ya que el mismo Lepén reconoció que "este año mensualmente hemos estado gastando tres millones de pesos de acuerdo a lo ejecutado (lo que hace un total de 36 millones de pesos) pero tenemos fe en lo que dice el gobernador de que este será un buen año", dice el responsable de la policía.

Lo que supone Lepén es que le autorizarán mes a mes los fondos faltantes. Vale recordar que durante el 2009 la fuerza de seguridad tuvo una sufrida relación con la ministra de Economía provincial, Esther Ruiz, quien le trabó varias partidas.

Ese fue uno de los motivos por los que se demoraron la entrega de los uniformes y el inicio de la clases para los aspirantes a policía; también provocó que una gran cantidad de móviles permanecieran en el taller policial a la espera de repuestos, hasta que a fin de año el secretario de Seguridad gestionó una ayuda extraordinaria de 600.000 pesos para darle algo de aire a la Policía.

Al margen de los fondos necesarios para funcionar, a la fecha la fuerza debe a sus proveedores "entre 10 y 12 millones de pesos. Lo que es comida para los presos y el combustible para los móviles estamos casi al día porque es algo urgente que no puede dilatarse", explica el funcionario.

Entre los anhelos y aspiraciones que tiene Lepén para el 2010 está la compra de 1.500 chalecos antibala que también fueron anunciados para el pasado ejercicio, pero que no se pudieron adquirir debido a la crisis.

En lo que respecta al parque automotor de la policía se espera incorporar unos 5 camiones carrozados, 17 vehículos de traslado y unos 20 patrulleros, todo esto durante el primer trimestre del año y se darán de baja unos 70 móviles que ya superaron con creces los 5 años de vida útil.

Lepén asumió en la Jefatura cuando Jorge Sapag llegó al gobierno, en diciembre del 2007, y sorteó con éxito las crisis en el área de seguridad. Tras una relación tormentosa con el ministro César Pérez, ahora depende de Guillermo Pellini.

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