La policía impidió la histórica elección de "Mr. Gay" en China

Era la primera vez que se hacía. Pero hubo una razzia y los 8 postulantes no pudieron concursar.
Quien veía el cartel publicitario no lo podía creer: "Desfile de Mr. Gay China", rezaba, todo ilustrado con fotografías de jóvenes de torso desnudo y mirada sensual.

Por primera vez en la historia, se iba a celebrar un concurso para elegir al gay más guapo del país. ¿Sería verdad que está cambiando China, un lugar que hasta 2001 incluía la homosexualidad en su lista de enfermedades mentales?

Cuando faltaba menos de una hora para el comienzo, diez policías y miembros de la oficina de seguridad pública de Beijing se encargaron de responder a la pregunta irrumpiendo en el recinto.

Tal como llegaron, cancelaron semejante acto subversivo bajo el argumento de que los organizadores no habían "seguido el proceso pertinente".

Según los agentes, al pedir permiso para organizar el evento, los organizadores rellenaron el formulario incorrecto. "Ellos nos dieron el papel erróneo, y yo creo que a propósito", confesó a este diario uno de los encargados de "Mister Gay".

"Pero no importa, si no hubiera sido esto quizá habrían dicho que nos faltaban extintores, o que esa bombilla está fundida", añadió irónico.

Anoche, el gobierno chino decidió que todavía no es momento para dejar de perseguir y marginar a sus más de 30 millones de homosexuales oficiales, una cifra que los sociólogos elevan hasta los 100 millones.

"Seguiremos nuestro camino, lo que ha pasado hoy debe hacernos más fuertes", arengaba con ojos llorosos Wei Xiangang, uno de los jueces del concurso.

"Estoy triste y decepcionado, tenía una gran ilusión por participar y demostrar a todo el mundo que los gays somos personas normales", agregó Justin, quien a pesar de ser uno de los ocho participantes en el concurso prefirió ocultar su auténtica identidad. Y es que los chinos temen que sus nombres caigan en listas oficiales bajo el sello "homosexual", algo socialmente tan grave como ser delincuente o drogadicto.

Cientos de personas pierden cada año empleo, amigos y hasta familia cuando se descubre su inclinación sexual. Eso es lo que le sucede a Emilio, otro participante procedente de la provincia de Mongolia interior: "Mis amigos me apoyan, pero mis padres están muy dolidos. Dicen que por qué no pueden tener un hijo normal".

Desde que China instauró la política del hijo único 30 años atrás, la presión familiar sobre ese único descendiente es total: él es quien debe mantener a los padres cuando estos se retiren, y para ello es fundamental un buen matrimonio (de ahí también que se priorice a los varones, pues se les presupone mejor status social y mayores ingresos).

Muchos homosexuales ceden a esa presión y se casan por obligación, sin jamás reconocer su tendencia sexual, aunque últimamente ha aparecido una nueva práctica: gays y lesbianas conciertan su matrimonio, contentan así a las respectivas familias, y luego cada cual lleva la vida que quiere. No es difícil encontrar propuestas de este tipo en Internet.

El ganador de "Mr. Gay" debía representar a China en un concurso a nivel mundial en Noruega, aunque todo apunta a que el país más poblado del planeta estará ausente un año más.

"Vamos a tratar de convocarlo de nuevo", insistía al final de la noche Ben Zhang, responsable del evento. Mientras, los ocho participantes y los pocos atrevidos que se acercaron a vivir un momento histórico (había mucha más prensa internacional que asistentes) se marchaban tal cual habían llegado: sin concurso, sin ganador y, lo peor de todo, sin libertad.

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