La Policía hizo un raid para llevar a la denunciante hasta la casa

LA GACETA acudió hasta la seccional 11ª para corroborar una denuncia, pero los uniformados mantuvieron un marcado hermetismo.
La denuncia de Verónica Pedernera, una desempleada de Banda del Río Salí que asegura que una puntera política le quitó su tarjeta de débito y que le anticipó que cobrará por ella la remuneración del programa "Argentina Trabaja", derivó en un verdadero raid policial, precedido por curiosas situaciones en la seccional 11ª.

LA GACETA llegó a las 14 a la comisaría de avenida Benjamín Aráoz 1.095, donde la vecina del barrio Costanera estaba efectuando su declaración. En el lugar, un oficial aseguró, sin embargo, que la mujer ya se había retirado hacía tiempo y manifestó que no podía brindar ninguna clase de información sobre ella o sobre lo que había dicho, por cuanto "se había decretado el secreto de sumario en la causa" (sic).

En contraste, la denunciante, lejos de haberse marchado, se encontraba todavía en la dependencia policial. Allí, de hecho, la encontró LA GACETA y comenzó a entrevistarla respecto de lo que le había sucedido. Sin embargo, a los pocos minutos, el diálogo que se daba en la puerta de la comisaría fue interrumpido abruptamente por un uniformado, que llamó a la víctima para llevarla otra vez al interior del edificio.

Minutos después, por el costado de la comisaría, sobre la avenida Silvano Bores, un Fiat Uno blanco y sin patente salió con la mujer a bordo más otros tres hombres vestidos como civiles. Dobló por avenida Benjamín Aráoz rumbo hacia Banda del Río Salí.

Los ocupantes del auto realizaron un extraño recorrido, por distintas calles de la ciudad del Este tucumano, que incluyó pasar un semáforo en rojo. Luego de media hora, el vehículo tomó por unas calles de tierra y se dirigió hacia el barrio Costanera. Una vez ahí, ingresó unos 100 metros por un angosto pasaje y la denunciante descendió del vehículo.

El automóvil, inmediatamente, dio marcha atrás, lo que obligó a retroceder también al móvil de este diario. La denunciante se marchó por uno de los pasillos.

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