La Policía Federal y la porteña, con zonas delimitadas

Se avanzó en la conformación de una comisión que coordinará el trabajo de ambas fuerzas
Una comisión interdisciplinaria coordinará la labor de la Policía Federal y de la Metropolitana cuando esta última salga a la calle, en principio, el 24 de este mes. Así se resolvió en el encuentro entre el ministro de Justicia y Seguridad de la Nación, Julio Alak, y su par porteño, Guillermo Montenegro, un día después de que los jefes de Gabinete de ambos gobiernos sellaran en la Casa Rosada un pacto de "no agresión" y de trabajo en conjunto.

La conformación de esta comisión con representantes de ambos gobiernos y de las policías Federal y Metropolitana, algo que en agosto pasado había comenzado a delinearse, marcará el rumbo de ambas fuerzas en la ciudad, ya que la intención es que existan zonas debidamente delimitadas para el desempeño de cada una.

"Es un muy buen comienzo y es importante que exista el diálogo permanente, ya que van a ser dos fuerzas que actuarán en un mismo territorio. Habrá zonas definidas para cada fuerza, pero eso se irá delineando en las próximas reuniones que tengamos", dijo Montenegro a LA NACION.

En sintonía con el encuentro de anteanoche, Alak y Montenegro acordaron la regularización de la deuda que el gobierno de la ciudad tiene con la Policía Federal y también con el mantenimiento de todos los servicios adicionales para la cobertura de espacios públicos porteños.

"Se avanzó en coordinar la delimitación de las competencias y funciones de la Policía Metropolitana y de la Policía Federal, a fin de armonizar el funcionamiento de ambas fuerzas de seguridad", indicó el Ministerio de Justicia nacional mediante un comunicado.

Adicionales y deuda

En cuanto a los servicios adicionales en la ciudad, el ministro Montenegro reiteró en la reunión de ayer que hay sitios "donde no tiene que haber pago de servicios adicionales porque son espacios públicos y que la Federal tiene que dar por ley, como parques y plazas".

Por ello, se elaborará un nuevo esquema de adicionales con los lugares donde la ciudad solicitará y pagará ese servicio (será en todos los sitios públicos cubiertos) y en cuáles el gobierno nacional costeará ese refuerzo policial.

Pese a este acuerdo, distintos organismos públicos porteños mantenían ayer la seguridad privada en reemplazo de los uniformados federales, según constató LA NACION en una recorrida. Ocurrió en el centro comunal N° 2, en Recoleta, mientras que en el hospital Argerich tampoco se recuperó a uno de los agentes que cumplían servicio adicional, entre otros casos.

Claro que también hubo promesas de pagos que lograron aquietar las aguas: la deuda que la ciudad mantiene con la fuerza federal -para los primeros es de 34 millones de pesos, y para los segundos, de poco más de 40 millones- quedaría saldada antes de fin de año. El pago se hará con cheques, porque la ciudad no cuenta con el efectivo para cancelar esa deuda, confiaron fuentes del Ministerio de Hacienda porteño.

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