La Policía desalojó la planta pesquera Barilari

Aunque los trabajadores hicieron saber que se encontraban en estado de asamblea permanente, igual fueron sacados por la fuerza del interior del establecimiento. Hubo forcejeos y golpes, pero no detenidos.
En la madrugada de ayer, luego de dos días de permanecer ocupada por un grupo de trabajadores cesanteados, la planta de la empresa Barilari ubicada en Solís y José Hernández fue desalojada por la fuerza pública. En el momento en que Personal de Infantería de la Policía Bonaerense obligó a los manifestantes a desistir de su postura, se produjeron forcejeos y golpes.

Previo a los incidentes, el fiscal (Carlos) Pelliza se presentó con una orden de desalojo y más allá de las explicaciones que recibió de parte de los trabajadores en conflicto, la hizo cumplir. Durante el procedimiento se produjeron una serie de forcejeos en los que se vieron involucrados los empleados y personal policial. En virtud de haberse comprobado que no se registraron daños dentro del edificio, no se detuvo a ninguna persona, decidiendo los obreros en conflicto permanecer en las inmediaciones y llevar adelante una olla popular.

La planta había sido tomada por un grupo de personas que reclamaban ser reincorporadas a sus puestos de trabajo y la registración laboral, temperamento que la empresa no estaría dispuesta a adoptar. Luego de lo sucedido, los trabajadores iniciaron gestiones ante el SOIP y otros gremios marítimos para que declaren un paro de actividades.

Testimonios

Poco antes del mediodía, al comentar lo sucedido, Claudio Camesana -uno de los delegados- dijo a este medio que "la planta no estaba tomada; lo que estábamos haciendo era una asamblea permanente pero igual nos desalojaron con un impresionante operativo policial en el que utilizaron cinco camiones de asalto, caballería, infantería y efectivos de la seccional 3ª"; agregó: "Somos fileteros, envasadoras, personal de descarga y congelado que trabajamos para esta empresa y exigimos la registración laboral; no queremos seguir siendo parte de pseudocooperativas que no están encuadradas en el régimen legal vigente".

Emir Faisal, otro de los trabajadores involucrados, dijo que "en mi caso soy filetero; el desalojo se produjo después de las 2 de la madrugada del viernes, luego de que se hiciera presente el fiscal Pelliza que no atendió nuestras explicaciones; a pesar de que, viendo el despliegue que había hicimos saber que nos íbamos a retirar de la planta, la Policía entró, nos golpeó y nos trató como si fuéramos delincuentes; hay 300 familias en la calle que están siendo amenazadas, pero parece que eso no le importa a nadie; no sabemos por qué esta empresa goza de tanta impunidad", expresó.

Omar Salas, otro delegado, manifestó por su parte que "cuando decidimos declararnos en estado de asamblea permanente resolvimos precintar todo y cerrar las puertas; lo hicimos para que nadie pudiese acusarnos de provocar daños en el interior del establecimiento".

Comentá la nota