Polémico proyecto de ley de aborto en España

El gobierno propone una edad mínima de 16 años y excluye el permiso de los padres.
El Consejo de Ministros español aprobó ayer dos proyectos de ley, sobre presupuesto y aborto, que son una prueba de fuego tanto sobre su estabilidad parlamentaria como por el enfrentamiento que se plantea con la derecha conservadora y la Iglesia.

Por la dimensión dramática que proyecta sobre la libertad de las mujeres y los valores de la sociedad española la nueva normativa sobre interrupción del embarazo tiene una amplia repercusión mucho más allá de la política y vuelve a convertirse en un campo de batalla entre laicos y conservadores.

José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que "se trata de una reforma oportuna y proporcionada para afrontar una dura realidad que a veces esta llena de hipocresía. Ante todo, quiere apoyar a las mujeres". El anteproyecto de "Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y Salud Sexual y Reproductiva" establece plazos para el aborto libre desde los 16 años. La normativa estipula que la interrupción del embarazo es un derecho de las mujeres a la "maternidad libremente decidida" y podrán ejercerlo hasta las primeras 14 semanas de embarazo sin ningún tipo de tutela del estado, los médicos, los jueces o los padres.

El reclamo feminista de que la mujer decida porque el cuerpo es de ella, "el aborto es cosa suya", está en el proyecto que despenaliza por completo el aborto. En 1985, la interrupción se permitía si se cumplían supuestos de riesgo para la salud de la madre, violación o malformación del feto.

Este período para el aborto se extiende de las 14 semanas a 22 si existe un riesgo para la madre. Después, un consejo médico podrá permitir la operación si existen graves malformaciones incompatibles con la vida del feto.

En el proyecto se mantiene el punto más polémico de la iniciativa socialista: la edad para poder abortar desciende de los 18 años a los 16 sin necesidad de consentimiento de padre o tutores. El Consejo de Estado, aprobó el proyecto de ley pero se manifestó contrario a este punto, un criterio que incluso comparten sectores laicos incluso del PSOE.

"Derechos, garantía, seguridad y respeto son las claves de la nueva ley", afirmó la vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega. "Se trata de ofrecer seguridad jurídica a las mujeres, que puedan hacerlo con garantías de equidad y confidencialidad y dar seguridad jurídica a los profesionales" señalo la vice del gobierno, María Teresa de la Vega. Para poder aprobar el proyecto por mayoría absoluta a los socialistas les faltan siete votos en la Cámara de Diputados por lo que el PSOE tiene que negociar con grupos de izquierda que exigen que se mantenga la autorización para el aborto libre desde los 16 años.

Este y otros puntos conflictos los espera negociar el PSOE para poder sumar votos lo que puede dar lugar a complicadas reformas del proyecto que el gobierno quisiera ver aprobado antes de fin de año. Lo que se pretende es impedir que se produzcan iniciativas, como ya ha sucedido, para proceder contra mujeres que abortan o clínicas que practican la interrupción del embarazo. Por eso, en el proyecto se establece que ninguna mujer podrá ser sancionada penalmente por ejercer su derecho al aborto.

Comentá la nota