Polémica en Uruguay por una jugada de Kirchner.

Hubo revuelo porque apoyó a José Mujica.
En política a veces hay sumas que restan. Así lo consideran algunos dirigentes del Frente Amplio que quieren explotar el apoyo explícito que dio el ex presidente Néstor Kirchner a la candidatura del senador tupamaro José Mujica. Buscan mostrar "riesgos" en esa postulación y que la izquierda uruguaya se incline por el elegido de Tabaré Vázquez: Danilo Astori.

A ese apoyo de Kirchner se agrega el respaldo político del piquetero Luis D´Elía. Confirmó que su organización presta estructura partidaria a la campaña de Mujica.

"¡Que gane Mujica!", dijo Kirchner esta semana a una periodista uruguaya al salir de un acto en Buenos Aires. La publicación de ese dato desató la polémica. Kirchner quiso favorecer a Mujica (o provocar a Tabaré) y perjudicó al senador.

En el entorno de Mujica consideraron que el apoyo de Kirchner es un problema y salieron a desmarcarse de inmediato, aunque no negaron que hubiera una estructura montada para favorecerlos en el rescate de votos en Buenos Aires. Dijo que le había habilitado un local de campaña en el barrio de Once.

Mujica se molestó porque el tema ha seguido en los titulares, pese a que él tomó distancia en cuanto supo del mensaje de Kirchner. "Las candidaturas uruguayas sólo las resuelven los uruguayos", dijo en un acto político. Y agregó: "En todo caso, la mejor forma de apoyarnos es que nos destapen los puentes", en referencia a las protestas en Entre Ríos contra las papeleras.

Para ser más claro, escribió un editorial en su sitio de Internet Pepe Tal Cual Es. Ahí reconoció que lo perjudicaba la divulgación del apoyo de Kirchner. "¡Qué astuta manera de demoler la candidatura de Mujica! ¡Quién lo va a votar si aquí lo declaramos alcahuete de Kirchner, ídolo de los piqueteros argentinos, beneficiario de terribles apoyos del aparato peronista!", expresó.

Mujica, un ex guerrillero tupamaro que después de Tabaré Vázquez es la figura política con mayor simpatía popular del país, lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones internas del 28 de junio, en las que cada partido elegirá su postulante presidencial.

El rival interno de Mujica dijo que no quería hablar del tema. Pero sí respondieron con dureza dirigentes de su entorno. Los legisladores Susana Dalmás, Gustavo Bernini, Horacio Yanes y Juan Roballo consideraron "una injerencia indebida" que Kirchner hubiera opinado sobre la política uruguaya.

Mujica ya había que tenido que diferenciarse del estilo K hace una semanas, cuando dirigentes de partidos tradicionales y de la izquierda lo acusaron de ser funcional a los Kirchner en el reclamo de levantar secreto bancario y sembrar dudas sobre el sistema financiero uruguayo.

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