Polémica toma del Bersa en Hasenkamp en vísperas del diálogo rural

Productores entrerrianos encabezados por Alfredo De Angeli, ocuparon ayer la sucursal de la ciudad de Hasenkamp del Nuevo Banco de Entre Ríos, veinticuatro horas antes de que se concretara la esperada reunión entre el Gobierno Nacional y la Mesa de Enlace agropecuaria. El Gobierno Nacional criticó enérgicamente la acción del líder de la Federación Agraria en Entre Ríos.
Productores entrerrianos encabezados por Alfredo De Angeli mantenían anoche tomada la sucursal del banco Nuevo Bersa, en la localidad de Hasenkamp, en reclamo de la reprogramación de sus deudas.

La irrupción del grupo en el banco, con el jefe de la Federación Agraria de Entre Ríos a la cabeza, se produjo a horas de la reunión que el gobierno nacional mantendrá con la Mesa de Enlace en el marco del conflicto por las retenciones lo que generó malestar en ámbitos oficiales.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, repudió ayer la toma del banco porque consideró que "busca generar incertidumbre en la sociedad y dinamitar el diálogo que comenzará mañana".

"Esta toma es una verdadera ofensa a la institucionalidad, que va en contra de lo que continuamente reclaman los dirigentes agropecuarios en los medios y en sus protestas", afirmó.

En cambio, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, se solidarizó con los productores endeudados al señalar que "los desbordes a los que asistimos hoy son el resultado de la ausencia de políticas agropeacuarias adecuadas".

"Sería oportuno que el banco pudiera agilizar al máximo el análisis de los casos de los productores afectados y darles una solución viable lo antes posible", reclamó Biolcati.

El banco expresó su "sorpresa" en un comuniado por la actitud de los manifestantes porque dijo que "ha mantenido comunicación constante con los representantes de las entidades del agro" y ahora "una de las entidades" recurrió a "esta acción violenta".

La movilización al banco fue dispuesta pasadas las 9 por una asamblea de productores que se reunió en el paraje El Pingo, donde los productores acordaron ir hasta la sede más cercana del banco para entregar un petitorio. Por la tarde, directivos de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), la Federación de Cooperativas y la Sociedad Rural se reunieron en Paraná para analizar la situación, ya que esas entidades no participaron de la asamblea en la ruta y la posterior toma del banco.

Pasadas las 21, el banco estaba rodeado por máquinas agrícolas, agentes policiales que fueron llamados para resguardar la seguridad, mientras en el interior de la sucursal 29 se mantenían los productores y varios empleados que debieron quedarse para contener la situación.

De Angeli, se quejó por "los intereses usurarios que quieren poner para terminar con los pqueños y medianos productores".

"Parece que la banca privada no se enteró de que estamos en emergencia; ya hay muchos productores que perdieron toda sus cosechas y el banco sigue pasando los créditos de su cartera a cuenta corriente, con tasas que pasan a ser usura", manifestó.

De Angeli reclamó que "la refinanciación de deudas de campos se realice a tasas de interés de un dígito y que también que se contemple una refinanciación general para los productores".

Alfredo Bel, delegado de la Federación Agraria, dijo que los productores "debido al fracaso de la cosecha de trigo, de maíz y lo que va a ser la soja, no han podido reprogramar sus deudas con ese banco a una tasa de interés y plazos razonables".

El Nuevo Banco de Entre Ríos es el agente financiero de la provincia y propiedad del grupo Eskenazy, actual dueño de los bancos de Santa Fe, San Juan y Santa Cruz.

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