Polémica: con un paquete, el PD denuncia un pacto entre Cobos y Cazabán

La sesión en la que se aprobó la enmienda del artículo 221 de la Constitución provincial terminó en escándalo, cuando el demócrata Carlos Aguinaga dejó un paquete con moño en el recinto para simbolizar un acuerdo cerrado entre el oficialismo y el radicalismo por la reforma integral de la Constitución.
Pocas veces la Legislatura ha visto coronar una sesión con una acción política como la que se vio esta tarde en el recinto al finalizar una votación, cuando los demócratas dejaron un paquete con moño incluido para denunciar una suerte de pacto de Olivos a la mendocina, entre el justicialismo y el radicalismo, en pos de avanzar una reforma integral de la Constitución.

Las circunstancias de fondo pueden resultar anécdoticas tras la ocurrencia de los legisladores "gansos". En concreto, el Senado aprobó esta tarde la enmienda del artículo 221 de la Constitución provincial, por el que la carta orgánica de los mendocinos sufre un significativo cambio: en el próximo referendum, se tendrá en cuenta la cantidad de electores concretos que sufragaron para realizar alguna modificación -o no- en la Constitución.

La iniciativa presentada por el senador radical Mauricio Suárez logró la media sanción de la Cámara pero con la oposición de la bancada demócrata. Lo llamativo, tras casi cuatro horas de debate, ocurrió ni bien los chispazos de la arenga entre bloque y bloque habían ya concluido.

El jefe del bloque demócrata, Carlos Aguinaga, se levantó de su banca y depósito en el hemiciclo una vistosa caja de color rojo, con un precioso moño coronando el presente.

"El paquete simboliza el acuerdo entre Cobos y Cazabán por que han acordado en secreto una reforma integral de la Constitución", aseguró inmediatamente Aguinaga, sorprendiendo a más de uno en el recinto.

Ahí nomás volvió a cundir el pandemonium entre los senadores, entre ellos, el peronista sanrafaelino Germán Gómez que cruzó al conservador Aguinaga y a su vistosa performance a la que calificó de "falta de respeto".

Para los demócratas, la aprobación de la enmienda del artículo 221 es el primer paso para la reforma total de la Constitución mendocina, a la que ellos niegan. En todo caso, comentaron desde la bancada demócrata, "aceptamos una reforma parcial, pero sabiendo de antemano qué es lo que quieren modificar, porque la reforma integral es perjudicial".

Luego de que el justicialista Miguel Serralta tomara el paquete y desapareciera con él, Aguinaga defendió su acción: "Lo que les molesta -dijo en relación a los cuestionamientos que recibió desde el radicalismo y el oficialismo- es que el paquete desnuda un pacto de Olivos a la mendocina", graficó, recordando aquel famoso encuentro entre los ex presidentes Raúl Alfonsín y Carlos Menem en la Quinta de Olivos que derivó, finalmente, en la reforma de la Constitución Nacional.

Cambios en la forma de computar

Dos cambios sustanciales aporta la enmienda aprobada por el Senado esta tarde. El primero, es considerar que las reformas constitucionales que se realicen sean aprobadas por los electores que han votado en el referéndum. Antes, y por un fallo de la Suprema Corte de Justicia en 1987, cada reforma tenía que ser aprobada por la mayor parte del electorado.

"Declarada por la Legislatura la necesidad de la reforma total o parcial de la Constitución, se convocará al pueblo para que vote en todas las secciones electorales en pro o en contra de la convocatoria de una Convención Constituyente. Si la mitad más uno de los votos válidos emitidos resultasen afirmativos, se convocará a una Convención que se compondrá de tantos miembros cuantos sean los que componen la Legislatura y serán elegidos en la misma forma que los diputados".

Además, Suárez indicó que tales consultas a la ciudadanía no se realizarán solamente cuando haya elecciones legislativas, sino en cualquier momento.

Además, en el cuarto oscuro, habrá dos urnas para que los electores no se confunda con las coyunturas electorales.

Comentá la nota