Polémica por el millonario costo de un proyecto de paso a Chile

Una iniciativa costaría US$ 418 millones. La otra, US$ 3.500 millones.
El 30 de octubre, las presidentas Cristina Kirchner y Michelle Bachelet firmaron el Tratado de Maipú, en Chile. Allí se incluyó el apoyo a dos proyectos de integración de transporte entre los dos países. Uno fue presentado por la empresa que lo impulsa, el Grupo Eurnekián. Del otro casi no se habló, aunque tiene el apoyo del senador Ernesto Sanz, futuro titular de la UCR. La diferencia entre uno y otro es mayúscula: la iniciativa de Eurnekián cuesta 8 veces lo que saldría la que apoya el legislador mendocino. Concretamente, US$ 3.500 millones contra US$ 418 millones.

En el año 1995, la Nación contrató siete consultoras internacionales para analizar propuestas para solucionar el cuello de botella que significa para el comercio del Mercosur y Chile las restricciones del túnel de Cristo Redentor, que 30 días al año está cerrado por nieve. "Ese estudio concluyó que Las Leñas era la alternativa más viable", dicen los asesores de Sanz. El senador, entonces, era intendente de San Rafael, justo donde pasaría el paso propuesto. Y tomó la bandera.

"Me resisto a pensar que los argentinos vamos a seguir practicando el deporte nacional de dejar pasar las grandes oportunidades históricas que se nos presentan -dijo Sanz a Clarín, sobre el proyecto-. Y un ejemplo de ello es el gran paso que dimos recientemente, luego de que año tras año nos tocara revivir los problemas y trabas que tiene el Paso Libertadores. Los mendocinos, y la Nación por supuesto, tenemos en nuestras manos un proyecto inteligente, realizable con sustento técnico y económicamente racional. Además, su inclusión en el marco del tratado de Maipú firmado por las presidentas en octubre nos hace ver con optimismo el futuro, ya que estamos más cerca de que la ejecución de esta obra comience".

Pero el lobby de los proyectos, claro, no es el mismo. En el mismo viaje de la Presidenta a Chile se destacó el proyecto de Eurnekián, pero casi no se habló de la alternativa del paso Las Leñas.

La iniciativa del Grupo Eurnekián tiene su historia. El ferrocarril Trasandino dejó de funcionar en 1978. En 2006, se firmó un acuerdo binacional para recuperarlo. Se habló de un costo de US$ 300 millones. En agosto de 2007, Eurnekián compró Tecnicagua, compañía que llevaba adelante la iniciativa: se señaló que la inversión necesaria era de US$ 1.000 millones. En enero de 2008, el grupo presentó su propuesta, que ahora costaría US$ 2.810 millones. En octubre, cuando se firmó el acuerdo bilateral de Maipú, se aseguró que la inversión requerida trepaba a US$ 3.500 millones.

"Es que el proyecto del Trasandino es un tren que corre adentro de un túnel, al que hay que subir los camiones y los autos -dijo Alejandrina Sat, de la Cámara de Comercio de San Rafael y asesora de Sanz-. En el caso de Las Leñas, es un túnel vial, los vehículos pasan directamente".

Otra diferencia sustancial es la extensión de los túneles: el del Trasandino sería de 52 kilómetros, contra 13 km de Las Leñas, lo que permite, por caso, poder cruzarlo con motores a combustión sin problemas por la ventilación.

El Grupo Eurnekián lleva invertidos algo más de US$ 20 millones en las tareas de prospección geológica para definir dónde y cómo hacer el túnel. En el equipo de Sanz reclaman US$ 7 millones a la Nación para hacer esa tarea. "Luego la obra se haría con capitales privados, que podrían cobrar el peaje por cruzar el túnel; no habría aportes del Estado", aseguran.

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