Polémica en medicina: no hubo votación para desistir de concursos municipales

Gustavo Irico admitió que la decisión no fue votada por el Consejo Directivo, pero que en la Facultad había un consenso generalizado contra la participación de la Facultad.
Gustavo Irico, el mismísimo decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), reconoció ayer a este diario que no hubo un pronunciamiento formal del Consejo Directivo de su unidad académica para retirarse como jurado de los concursos abiertos organizados por la Municipalidad de Córdoba para cubrir 131 vacantes en el área de Salud.

"Si bien el jueves no hubo votación formal, hay un consenso generalizado en la Facultad para no participar en los concursos por la situación de conflicto que existe", dijo Irico a este diario.

No obstante estas expresiones, a la oficina de Marcela Almagro llegó un fax con la firma del decano al pie, diciendo que por decisión unánime del Consejo Directivo, Medicina había decidido apartarse de los concursos.

Si bien normalmente los académicos no están muy entrenados en los mecanismos de funcionamiento de este tipo de instituciones, no es menos cierto que deberían estarlo. Y que, además, si Medicina no es una monarquía sino que está gobernada por un cuerpo colegiado, las decisiones se toman por mayoría en votaciones.

"Si no hay acta y tampoco votación, mañana mismo (por hoy) convoco a sesión extraordinaria del Consejo Directivo y someto la decisión a votación formal", afirmó Irico, reconociendo lo que ya habían señalado varios consejeros en comunicaciones a este diario: "Ni hubo decisión unánime ni tampoco votación".

Irico aseguró no haber recibido ningún "apriete" de los empleados del área de Salud de la Municipalidad que concurrieron a su Facultad para expresar sus críticas a la realización de los concursos abiertos. "Cuando ante el Directivo habló un médico del sindicato, lo hizo con total corrección", explicó.

Por todas estas circunstancias, pareciera que hubo otros factores para anunciar el repliegue de Medicina de los concursos, además de "feroz" presión del Suoem, que jugó todas sus cartas a sólo una semana de la fecha de realización de los concursos abiertos por primera vez desde que en 1995 se sancionara la Carta Orgánica Municipal, que los establece como obligatorios.

Daniel Giacomino le dirigió severos reproches a Irico. "Soy egresado de la UNC y reformista desde siempre, y me da vergüenza que el máximo responsable de la institución formadora de médicos, prefiera que estos profesionales prosigan ingresando a dedo al municipio", dijo indignado el intendente.

Scotto

Ayer nos fue imposible comunicarnos con la máxima autoridad de la UNC, la rectora Carolina Scotto, para buscar su opinión, no solo sobre la aparente irregularidad cometida en Medicina, sino sobre si creía que esa Facultad debía o no participar en los concursos.

La inquietud respondía a versiones que indicaban que la opinión de la rectora era bien distinta a una retracción del compromiso asumido inicialmente por la Facultad.

Debe tenerse en cuenta que el abstencionismo es especialmente criticable cuando proviene nada menos que de la institución que hace un siglo (1918) instituyó los concursos para la planta docente.

Comentá la nota