Polémica internacional por la orden de arresto contra el presidente de Sudán que impulsó Moreno Ocampo

Polémica internacional por la orden de arresto contra el presidente de Sudán que impulsó Moreno Ocampo
La Corte Penal Internacional de La Haya emitió una orden de arresto contra el presidente sudanés, Omar Hassan al-Bashir, por crímenes de lesa humanidad y guerra en Darfur, en una decisión que podría causar más tensiones en la atribulada región.
Es la primera orden contra un jefe de Estado en funciones emitida por el tribunal de La Haya. No incluyó cargos por genocidio en relación a un conflicto que, según funcionarios de Naciones Unidas, causó la muerte a hasta 300.000 personas desde el 2003.

La Corte, creada en el 2002, acusó a Bashir, de 65 años, de siete cargos por crímenes de guerra y lesa humanidad, asesinato y desplazamiento forzoso, entre otros.

El panel de tres jueces dijo, sin embargo, que no disponía de suficientes elementos para acusarlo de genocidio.

"Sus víctimas son los mismos civiles que, como presidente, él se suponía que debía proteger", dijo el fiscal de la Corte, Luis Moreno Ocampo, a periodistas, añadiendo que el Gobierno de Sudán está obligado a ejecutar la orden.

"Puede ser en dos meses o dos años, pero enfrentará a la justicia", añadió.

Cientos de manifestantes se reunieron en el centro de Jartum para protestar contra la orden de arresto.

Bashir rechazó los cargos de la CPI, el primer tribunal permanente para juzgar crímenes de guerra, como parte de una conspiración occidental.

"Se la pueden comer (la orden)", había dicho frente a una multitud de seguidores en el norte de Sudán.

Mahjoub Fadul, un portavoz presidencial, dijo que era una decisión incorrecta. "No la reconocemos", añadió.

La tensión aumentó en la región sureña de Darfur, donde funcionarios de la ONU dijeron que cientos de tropas del Gobierno sudanés desfilaron por la capital regional El Fasher en una demostración de fuerza.

"Parecía que quisieran recordarle a la población que ellos tienen el control", dijo uno de los funcionarios, que pidió no ser identificado.

El subsecretario sudanés de Relaciones Exteriores, Mutrif Siddiq, dijo que a pesar de la orden de arresto Bashir tenía previsto participar este mes en una cumbre árabe programada en Qatar.

Según la funcionaria de la CPI Silvana Arbia, el tribunal espera el cumplimiento de la orden por parte de los Estados signatarios del Estatuto de Roma, que creó la Corte y de los miembros de la ONU.

Washington aplaudió la orden de arresto.

"Estados Unidos cree que quienes cometieron atrocidades deben ser llevados ante la justicia", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood.

Por su parte, la presidencia rotativa de la Unión Europea expresó desde Praga su respaldo a la decisión judicial de la Corte de emitir una orden de arresto contra el presidente de Sudán, Omar al Bashir.

"La UE refuerza el total apoyo y reconocimiento de la Corte Penal Internacional en su papel clave en la impartición de justicia a nivel internacional", señala el comunicado emitido.

La República Checa recordó en nombre de la UE el compromiso asumido en acuerdos internacionales, en particular a través de la resolución 1593 del Consejo de Seguridad de la ONU, que señala que "el gobierno de Sudán y todas las demás partes involucradas en el conflicto de Darfur prestarán absoluta colaboración y todo el apoyo necesario a los tribunales y la Fiscalía".

China, la Unión Africana y la Liga Arabe sugieren que una acusación podría desestabilizar la región, agravar el conflicto de Darfur y amenazar un complejo acuerdo de paz entre el norte y sur de Sudán, semiautónomo y potencialmente rico en crudo.

La decisión de la Corte podría afectar el futuro de la paz en Sudán y enfrentar a las potencias occidentales contra los partidarios del Gobierno de Jartum.

El fiscal Moreno Ocampo acusa a Bashir de orquestar desde el 2003 una campaña de violencia en Darfur.

Funcionarios de la ONU argumentaron que 35.000 personas fueron asesinadas directamente en el conflicto y que al menos 100.000 más murieron por hambre y enfermedades.

También se calcula que otros 2,7 millones de personas fueron desplazadas por el conflicto, que comenzó cuando rebeldes no árabes tomaron las armas contra el Gobierno.

En los meses previos a la decisión de la CPI, la violencia aumentó en Darfur. Funcionarios del Gobierno sudanés prevén que rebeldes de Darfur incrementarán sus ataques tras el anuncio de la Corte.

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