Polémica por un hombre que filmaba a chicos en una playa.

Polémica por un hombre que filmaba a chicos en una playa.
Es un turista argentino de 66 años. Detenido, admitió que lo hacía por "satisfacción sexual", pero como no las subió a Internet ni las comercializó, no hubo delito y quedó libre. Los padres quieren que lo expulsen del país y le prohiban volver.
Tras la liberación de un argentino denunciado por filmar a chicos en una playa de Piriápolis, en la sociedad uruguaya se instalaron todo tipo de dudas y polémicas por este caso que, al menos en el departamento de Maldonado, no registra antecedentes. En sus filmaciones, el hombre hacía foco en los genitales de los menores.

Por un lado está la preocupación de los padres ante la posibilidad de que este hombre (un músico de 66 años que vive en Buenos Aires) pueda volver a filmar a sus hijos; y por el otro la actuación de la Justicia que, manejándose conforme a la ley vigente y al comprobar que no hubo comercialización de las imágenes, no halló méritos para procesarlo.

Según pudo saber Clarín, los hechos sucedieron de la siguiente manera: Un grupo de madres, habituales de Playa Hermosa (en la entrada de Piriápolis), comenzaron a inquietarse cuando vieron en la playa una escena que se repetía día a día. Un hombre con un gorro, sentado bajo una sombrilla de color azul, que desde unos 50 metros pasaba largas horas filmando con su cámara de video a los chicos que estaban con sus padres. Sospecharon que algo raro pasaba y decidieron dar aviso a la policía.

Funcionarios de la comisaría de Piríapolis vestidos de civil fueron hasta el lugar. Verificaron la denuncia, y con el consentimiento de la Jueza de Paz de Piriápolis, a la que previamente habían informado sobre el tema, detuvieron a este turista, habitual visitante del balneario, quien estaba parando en la casa de unos amigos.

El siguiente paso fue allanar la casa en la que estaba viviendo desde los primeros días de febrero. Allí se incautaron filmaciones, y más tarde, con los videos, fue llevado a Maldonado a declarar ante el juez penal de 2° turno de la ciudad, Gabriel Ohanián quien, al constatar de que el imputado no tuvo intención de comercializar ni distribuir a través de Internet las imágenes, no encontró méritos para procesarlo.

"Son muchas horas de filmación las que este individuo tenía en su poder", dijo a Clarín Luis Pacheco, fiscal de la causa. "La mayoría de las imágenes son tomas de la playa en general, del mar, y hay algunas con 'cierto acercamiento morboso' a los niños, pero sólo por eso no puede tipificársele ningún delito".

En caso de que hubiese difundido esas filmaciones como material pornográfico, la ley en Uruguay prevé una pena que va de los dos a los seis años de prisión. Como medida precautoria, el fiscal pidió que, una vez que terminen de realizarse todas las pericias, las filmaciones fueran destruidas para evitar cualquier tipo de manipulación posterior.

Según trascendió, el acusado, quien dijo haber sido víctima de una violación a los 8 años, admitió ante el magistrado que varias imágenes de los niños le producían satisfacción sexual. Fuentes judiciales dijeron a este diario que "el hombre estaba tranquilo, seguro de no haber cometido ningún delito, y pensaba continuar normalmente con su estadía, hasta el 25 de febrero". Dijeron, también, que "se percibía una personalidad con importantes alteraciones en el plano psicológico".

El jefe de policía de Maldonado, Eduardo Martínez, dijo a este diario que "sin duda a todos los que somos padres y abuelos el tema nos preocupa, pero al momento que la justicia lo dejó en libertad y no dispuso de vigilancia alguna al considerarlo un individuo que no es riesgoso para la sociedad, la Policía está limitada en su acción y no puede hacer más nada al respecto".

Ante este panorama, los denunciantes le están planteando al Gobierno la posibilidad de que, a través de la aplicación de una ley de indeseables y otra de inmigración, se expulse a esta persona del Uruguay.

"Sabemos que es una medida muy severa", dijo uno de los padres cuya identidad no se publica por expreso pedido. "Pero consideramos que es una medida de prevención, para no tener que lamentarnos después si ocurre algo desagradable", precisó.

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