Polémica por la entrega de subsidios personales en el Concejo Deliberante

El oficialismo evalúa cambios al proyecto que impulsa la Coalición Cívica. Scoppa dijo que la modalidad abre las puertas del clientelismo y Daita le respondió que "ésa no es un práctica del parlamento actual"
Esta semana el Concejo Deliberante definirá la suerte del proyecto de ordenanza que busca terminar en plena campaña electoral con la entrega de subsidios personales en el Parlamento local, aunque se plantearán excepciones a la restricción que impulsa el bloque de la Coalición Cívica.

El concejal Eduardo Scoppa consideró en diálogo con Puntal que la modalidad "abre las puertas al clientelismo y el Concejo no tiene los recursos ni la estructura para verificar las condiciones sociales de quienes reciben el beneficio".

En su propuesta promueve concluir definitivamente con la entrega de subsidios "solicitados por los beneficiarios en forma directa, a través de familiares, por gestión de concejales o por instituciones".

"Los pedidos pendientes encuadrados en el artículo anterior serán remitidos a la Secretaría de Desarrollo Social, con noticia a los peticionantes y en el futuro la Secretaría del Concejo Deliberante se abstendrá de recibirlos, informando dónde deben dirigir tal pedido", resaltó.

Scoppa recordó que durante la presidencia parlamentaria de Pedro Marinelli "se interrumpió la alternativa que ya había sido fuertemente cuestionada por el caso de Fermín Borthelle, aunque en esta gestión se volvió a aplicar".

"Hay que evitar las prácticas clientelistas. Actualmente los casos pasan por una comisión en la que evalúan los pedidos algunos ediles. Obviamente, la mayoría tiene más chances de otorgar los subsidios que las minorías. El intendente (Juan) Jure dijo en su discurso en el Concejo que "debemos ser capaces de hacer eficiente la inversión social, eliminando gastos superfluos y reduciendo burocracias parásitas que distorsionan la equitativa distribución de los recursos". Siguiendo esa línea es fundamental terminar con estos aportes personales", indicó.

Actualmente, con fondos del Parlamento se promueven subsidios "para la adquisición de medicamentos, audífonos, estudios médicos de alta complejidad, ortodoncias, emergencias sociales, sepelios, ayuda y asistencia social y otros de similares características, siempre que estén relacionados con la salud pública y la promoción social".

Scoppa sostuvo que su propuesta restrictiva "ya pasó por el análisis de Gobierno y Economía y ahora se analizan algunos cambios que seguramente se definirán esta semana".

Excepciones

El concejal del bloque de Río Cuarto para Todos y presidente de la Comisión de Economía, Juan Carlos Daita, manifestó que "si se aplica una norma tan estricta como la que se impulsa no habrá posibilidad de asistir a personas cuando faltan fondos en Promoción Social". Entre las excepciones y modificaciones que se promueven surgen los planteos de "urgencia" por viajes vinculados a la salud, la creación de un fondo especial y la aprobación por mayoría absoluta.

"Estamos en un contexto de necesidades sociales y con un situación económica compleja, donde no podemos estar ausentes", resaltó.

Las eximiciones o aportes subsidiarios para instituciones u organizaciones sociales no serán incorporados en las restricciones que se aprobarían en la próxima sesión.

Daita argumentó que "todos los concejales saben que no estamos en la función para otorgar subsidios", pero evaluó que "hay situaciones especiales que deben ser contempladas".

"Durante esta gestión se han entregado muy pocos subsidios. Creo que no han superado los 5 y en lo que va del año no se ha otorgado ninguno. Todos coincidimos en que hay que terminar con cualquier práctica que pueda vincularse con el clientelismo pero estoy convencido de que no es una modalidad de esta gestión ni de este Parlamento", sentenció.

Daita afirmó que en lo que va del año el Concejo Deliberante ya gastó el 53% del presupuesto destinado a subsidios, por lo que consideró que están "dentro de los márgenes previstos".

Condonaciones

Scoppa también apuntó a las condonaciones de deudas a particulares como otra posible metodología de tinte clientelista que debería ser revisada.

"Este tipo de perdones son mucho más comunes que los subsidios y tampoco deberían ser potestad del Concejo Deliberante, que no fue creado ni está preparado para evaluar estos casos. No fuimos elegidos para dar subsidios o condonar deudas", señaló.

Aunque la condonación requiere de una aprobación mayoritaria en el recinto, Scoppa precisó que "quien resulta beneficiado sabrá quién impulsó su pedido y esto promueve conductas que podrían ser reprochables".

"La ordenanza que avala estas acciones fue aprobada en noviembre del año pasado, también en esta gestión municipal, y comenzó a aplicarse a partir de abril", subrayó.

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