Polémica durante el informe sobre la mortandad de aves

Un asambleísta de Gualeguaychú discutió durante las explicaciones de guardafaunas sobre el grave episodio.
El viernes por la noche se escucharon los pormenores del caso ocurrido en un campo de la zona de Costa Uruguay Norte, donde aparecieron muertas más de 30 mil aves.

La Municipalidad, a través de la Subsecretaría de Salud y Medioambiente, hizo pública la invitación para participar en esta exposición a cargo de los funcionarios del Gobierno provincial que tomaron parte del asunto. Entre ellos los guardafaunas pertenecientes a la Dirección de Recursos Naturales Carlos Parada, Ricardo Rivollier y Alfredo Casella, por la Secretaría de Medioambiente de la provincia la bióloga Valeria Wetzel, en representación del SEANASA, organismo encargado del estudio de las muestras, estuvo presente el veterinario José Bohl.

El funcionario, perteneciente a Vigilancia Ambiental (105), Ignacio Martínez, fue el encargado de abrir la reunión y explicó cómo se actuó desde esa dependencia municipal receptora de la denuncia realizada por un vecino. De ahí en más se encargaron del tema las áreas del Gobierno provincial, debido a que el campo se encontraba fuera del ejido urbano de Gualeguaychú.

Una vez que el guardafauna Rivollier inició las explicaciones del caso e informó sobre la forma en que se operó, el público presente comenzó a realizar preguntas para sacar sus inquietudes. Entre ellos había algunos asambleístas que comenzaron a pedir por las autoridades de las distintas secretarías y direcciones de la provincia involucradas en el tema.

“Estamos cansados siempre es lo mismo, al final vinimos acá para nada, vayan a Paraná y digan que requerimos de la presencia de los mandatarios para que expliquen la situación y la sanción que se le va a dar al responsable por este desastre”, manifestó ofuscado un asambleísta.

Luego, sin el consenso por parte de algunos de los presentes y tras una breve discusión con un oyente, se retiró del recinto para no volver.

Hay que destacar que la idea de esta reunión fue promovida en parte por los mismos guardafaunas que sintieron la necesidad de explicar y de reflejar la transparencia de su accionar, lo cual no tiene nada que ver con el trabajo que le toca a las áreas provinciales, encargadas de la parte burocrática.

Por el momento se sabe, según los estudios de laboratorio realizados por el SENASA, que el producto utilizado para envenenar el cebo era carbofuran, una sustancia altamente tóxica, la cual está permitida pero que ha sido mal aplicada.

Además hay que decir que en nuestro país la utilización de este tipo de procedimientos está prohibido, por ese motivo debe ser penalizado el responsable.

Comentá la nota