Polémica por los controles a choferes

El gobierno porteño denunció que la CNRT no sanciona a los que detecta alcoholizados; el Gobierno respondió que Macri hace "marketing"
En medio del intenso movimiento turístico en todo el país, nació una nueva polémica entre la ciudad y la Nación. El gobierno porteño denunció la falta de decisión de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) para sancionar a los choferes de ómnibus de larga distancia cuyos tests de alcoholemia en las terminales porteñas han dado positivos. Y desde la Secretaría de Transporte nacional respondieron que al gobierno porteño no le interesa una real mejora en la seguridad vial, sino hacer "marketing" con el tema.

El ministro de Justicia y Seguridad de la ciudad, Guillermo Montenegro fue el primero en disparar: "No es la primera vez que nos encontramos ante un caso de alcoholemia positiva en choferes de ómnibus larga distancia, pero la CNRT [que depende del gobierno nacional y que hace operativos conjunto con el gobierno porteño] no acompaña en la aplicación de sanciones, ya que no recuerdo que se haya penalizado a un solo conductor descubierto alcoholizado al volante".

En rápido contraataque, el secretario de Transporte de la Nación, el ex macrista Juan Pablo Schiavi, dijo que el gobierno de Macri no se interesa por la seguridad vial. "Estoy enojado. Con la ciudad de Buenos Aires mantuvimos un espíritu de cooperación permanente. Les enseñamos a los agentes de tránsito a hacer los controles. Sin embargo, la actitud del macrismo es siempre la misma: lo único que les interesa es hacer marketing en vez de avanzar en una política integral que aporte a un cambio de conducta o un proceso que beneficie al conjunto", dijo a LA NACION.

Explicó Schiavi -que fue jefe de campaña de Mauricio Macri en 2003 y ministro de Obras Públicas durante la gestión de Jorge Telerman- que cuando en un operativo se detecta a un chofer con alcohol en sangre, "inmediatamente se lo baja del colectivo y se le aplica una multa a la empresa, de unos 33.000 pesos. Después, la CNRT hace un seguimiento psicofísico del conductor para verificar si es alcohólico o fue una situación casual. En Navidad y Año Nuevo, por ejemplo, hubo un promedio de 3000 servicios diarios en la terminal de Retiro, o sea 6000 conductores por día, y detectamos sólo dos casos positivos".

Según el funcionario, en el último año y medio se registraron sólo 17 casos de alcoholemia positivos entre los 18.000 choferes de ómnibus de larga distancia en todo el país y a seis se les quitó la licencia de por vida, por considerar que no podían volver a manejar.

Sin embargo, en plena temporada, en la terminal de ómnibus de Mar del Plata, por ejemplo, no se están realizando controles de alcoholemia a los choferes. El director de Tránsito local, Raúl Mansilla, dijo que la comuna está dispuesta a brindar colaboración si le solicitan que realice allí un operativo especial, aunque hasta la fecha no se ha solicitado este servicio.

Seguimiento a choferes

Montenegro dijo ayer que tenía constancia de que los choferes a los que les dio positivo el año pasado no fueron sancionados. "Tengo la nómina de todos y, por supuesto, las empresas a las que pertenecen, pero jamás la CNRT adoptó medidas sancionatorias contra alguno de ellos", afirmó.

Alejandro Rusconi, jefe de Fiscalización de la CNRT, admitió que cuando se detecta a un chofer que conduce alcoholizado ese organismo sanciona sólo a la empresa y lleva adelante un seguimiento médico y psicológico del conductor. "Es un proceso que dura algunos meses y, de acuerdo con cada caso, a la persona se la retira o no de sus funciones. Algunos pueden seguir manejando, otros no. Pero son las empresas las que multan a sus empleados."

Los dichos de Schiavi molestaron al macrismo. El diputado de Pro Gerardo Ingaramo sostuvo: "Schiavi parece estar desinformado. Los funcionarios K parecen haberse acordado de la seguridad vial en las vacaciones". Schiavi retrucó: "Al macrismo le importa sólo el maquillaje de la comunicación".

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