Polémica en la Ciudad por la ley antitabaco

Muchos consideran "insuficiente" a la norma aprobada en la Legislatura. En la calle, las posiciones están divididas
La "ley antitabaco" bonaerense, aprobada anteanoche por la Legislatura provincial, ya levanta polvareda entre los platenses. La norma, que prohíbe fumar en las sedes de la administración pública, lugares de trabajo y medios de transporte, pero autoriza la creación de espacios para consumidores de tabaco en bares y restaurantes, es criticada por comerciantes gastronómicos, que la describen como "muy restrictiva"... y también por no fumadores, que desde la vereda de enfrente la consideran "demasiado flexible".

Lo cierto es que lejos de la "tolerancia cero" que aconsejaron las comisiones de Salud y Prevención de las Adicciones de la cámara de Diputados, la iniciativa se aprobó más parecida a como había salido del Senado; con fuertes condicionamientos para la publicidad de cigarrillos, y a la vez avalando el consumo en espacios "debidamente señalizados y compartimentados" de locales comerciales. Se podrá fumar libremente en salones de más de 400 metros cuadrados.

A la hora de las definiciones hicieron pesar su opinión las entidades que nuclean a empresarios gastronómicos y hoteleros, que pidieron públicamente que se "respetara" a los fumadores. Desde la Asociación Empresaria de Hotelería, Gastronomía y Turismo de Buenos Aires (ASEN), se sostuvo que "es necesario y posible regular el consumo de manera eficaz y sobre todo prudente, sin ir al extremo de prohibiciones totales".

Antonio Papasidero, presidente de la entidad, señaló que "las áreas para fumar deben seguir existiendo, porque si están bien delimitadas y con adecuada ventilación, no perjudican a los no fumadores y no tiene sentido prohibirlas. En el mundo existen muchos casos probados del éxito de una legislación que respeta los derechos de quienes no fuman, pero también de quienes lo hacen".

En la Ciudad hay 560 emprendimientos comerciales del rubro, incluyendo medio centenar de hoteles y una docena de discotecas. Esteban Pochettino, encargado de un resto-bar céntrico, sostuvo ayer que "desde el punto de vista de los fumadores, tener que estar confinados en un sector cerrado va a ser bastante traumático, por lo que se verán perjudicados los negocios más chicos". Entre los comensales, en cambio, las restricciones fueron bien vistas. "Es bastante molesto que te fumen encima" indicó Leonardo José: "no es precisamente lo que uno busca cuando sale a comer o tomar algo. Pero si además perjudica la salud, y es un hábito ajeno, que uno no elige, no hay más que hablar".

"LA PEOR LEY"

Desde la Alianza Libre de Humo Argentina (ALIAR), coalición de más de 80 organizaciones no gubernamentales que bregan por la sanción de leyes que garanticen ambientes "cien por ciento saludables", se tachó a la norma aprobada por los legisladores bonaerenses como "vergonzante" y "la peor de la historia".

"Es una vergüenza para las demás provincias y los países de la región" expresaron los coordinadores de la movida: "lo que pasó no se entiende de otra forma que por el intenso 'lobby' de las tabacaleras, que hacen lo mismo en todo el mundo. Tienen un ejército dedicado a presionar en los más altos niveles, en procura de lo que llaman 'convivencia en armonía'. Pero los espacios para fumadores no garantizan protección de los no fumadores, tal como lo expresa claramente la Organización Mundial de la Salud".

"Las leyes con restricción parcial no se cumplen" precisan en ALIAR: "los tabiques, que no son ninguna garantía, muchas veces ni se colocan, y los aparatos de ventilación no se compran por su alto costo". Las ONG no descartaron recurrir a la Justicia y denunciar el caso ante organizaciones internacionales.

El texto sancionado tampoco cayó del todo bien en la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA); el sindicato había manifestado su apoyo a la "tolerancia cero" en virtud de que "mejoraría la salud de los trabajadores que pasan muchas horas en ambientes altamente viciados". En este sentido, mozos y encargados de bares y pubs locales hacen notar que "cada vez más, la amplia mayoría de los clientes pide espacios libres de humo".

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