Fin de la polémica: el boleto será de $1,40

El resto de los servicios aumentan el 30% mientras que también habrá incremento en taxis y remises. Rigen desde la semana próxima.
Después de varias idas y vueltas, el Gobierno ayer fijó el nuevo precio mínimo del pasaje urbano de corta distancia en $1,40. El decreto entrará en vigencia la semana próxima, después de que el vicegobernador Cristian Racconto -a cargo de la Gobernación- lo firme y de que la empresa que controla Red Bus readapte sus máquinas para cobrar el nuevo precio.

Los incrementos también se confirmaron para taxis y remises así como para el boleto de media y larga distancia.

De este modo, el Gobierno intenta actualizar los costos y mejorar la recaudación en vistas a que los subsidios nacional y provincial serán iguales al año pasado. "Los parámetros para el incremento se basaron en la inelasticidad o rigidez de los subsidios, en la inflación existente así como en el retraso existente en la tarifa desde hace bastante tiempo", justificó Patricia Martínez, subsecretaria de Servicios Públicos, quien debió interrumpir sus vacaciones para dar las explicaciones del caso.

El lunes el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, había lanzado -en una conferencia de prensa por otro tema- la posibilidad de aumentarlo a $1,50 por la falta de monedas, pero ayer se desdijo debido a las críticas opiniones vertidas en la calle y en los distintos medios de comunicación. En este sentido, Martínez se encargó de cerrar el caso y adujo que "nunca pensamos en esa cifra para el boleto".

El aumento generalizado de un 25% para los pasajes urbanos deberá trasladarse a todas las modalidades. Así, los abonos especiales y generales también recibirán este incremento. Quienes utilizaban el abono personal y pagaban $0,88 ahora deberán pagar $1,10 y los abonos escolares llegarán $0,70.

En lo que respecta a la media y larga distancia, la situación es diferente ya que el pasaje se cubre con la tarifa que, a partir de la semana próxima, costará un 30% más que ahora, por lo que el boleto mínimo costará cerca de $4.

Para el mes que viene y con la llegada de Celso Jaque, restará decidir si se aumenta el costo del kilómetro recorrido o no. Aunque existen rumores de que sí se les daría a los empresarios del transporte urbano un incremento en este sentido, lo cierto es que tanto la asociación de empresarios como el Gobierno esperarán hasta que las negociaciones estén más avanzadas para soltar alguna conclusión.

Por el momento, Martínez sólo insistió en que para sentarse a discutir una suba en el kilómetro recorrido van a tener que hablar de mejorar primero la calidad del servicio.

La discusión postergada al respecto ha llevado a que Autam afirme que no han recibido ninguna comunicación oficial pero esperan una pronta reunión para ponerse al día con sus costos teniendo en cuenta el contexto inflacionario del año pasado que -no obstante- para el Indec nacional y su correlativo provincial fue del 7,2%. La funcionaria desestimó, en principio, un nuevo aumento si se llegara a un acuerdo para pagar más por kilómetro.

Usuarios enojados

Aunque algo dispersos por el receso de verano, los usuarios también han comenzado a hacer sus cuentas. Se sabe que un aumento cualquiera no suele caer bien en la gente; pero el transporte público es un área más que sensible.

"Ya empecé a pensar en volver a la bicicleta", expresó Flavio Real mientras esperaba el colectivo que lo llevaría a Luján. El hombre admitió que es un poco lejos para el pedaleo y que sus hijos poseen el abono escolar pero le da bronca que le aumenten un servicio con "varias deficiencias".

Más vehemente fue Carina Arenas quien utiliza el grupo 7 para ir al barrio Cementista de Las Heras. "Hay veces que lo espero media hora. Es una locura que encima tenga que pagar más", se ofuscó al igual que Javier Gómez mientras esperaba un micro con destino a Maipú. Es que quienes viajen hasta sitios más alejados ahora deberán abonar $1,80 en lugar del $1,40 que ya vienen pagando.

La directora de Prodelco, Susana Yelich, comprende el mentado atraso tarifario pero estima que antes de aumentar deberían hacer hincapié en la cantidad de dinero que se pierde por los boletos no cobrados debido a deficiencias de las máquinas, algo que el Ejecutivo apunta a solucionar en el corto plazo (ver aparte).

"Más allá de que al Gobierno le den las cuentas, creo que se trata de un aumento a destiempo debido a que todos los servicios se han incrementado mucho y este año será de crisis económica", opinó.

La mujer recordó la cantidad de denuncias que recibe, además, respecto del incumplimiento de frecuencias, horarios y limpieza de las unidades.

En este sentido, Martínez afirmó que este año apuntan a mejorar la frecuencia en las horas pico pero sin aumentar la cantidad de kilómetros que paga el Gobierno. Desde Infraestructura afirman que pretenden una mejora en la calidad del servicio y contar con unidades con calefacción y rampas, entre otras comodidades, pero no dicen nada acerca de la modificación o incremento de los recorridos.

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