Polémica por la apertura de otro bingo en el microcentro

Carlos Filippini, uno de los concejales que se pronunció a favor de la instalación de la casa de juegos en Bolívar y Entre Ríos, explicó los motivos de su visto bueno a la iniciativa.
En diálogo con Cazador de Noticias, el edil del Frente para la Victoria aclaró: "el desembarco del bingo en ese lugar ya estaba decidido por una autorización provincial".

Y continuó: "lo que nosotros analizamos fue la posibilidad de hacer un cambio en el proyecto original, el cual contemplaba la construcción de un edificio de siete pisos, con un factor de ocupación territorial normal".

"Así – completó – le dimos la posibilidad de que invadan parte del pulmón de manzana por lo que el inmueble se ampliará horizontalmente pero sólo quedará en dos pisos, es decir, que se reducirá sustancialmente la altura del edificio".

Más adelante, en tanto, Filippini especificó: "de esta manera, habrá una saturación de manzana que pasará del 60 al 92 por ciento, pero en contrapartida habrá una compensación económica de unos 2.300.000 pesos que pretendemos destinar a dos cuestiones diferentes".

"Por un lado – indicó el concejal – se utilizaría ese dinero para ayudar a las instituciones que trabajan con la ludopatía y, por el otro, para darle alguna solución directa a la gente sin techo".

Al finalizar la entrevista, consultado por la forma de pago de esta compensación, Filippini respondió: "pusimos un tope más estricto del que la empresa ofrecía. Ellos nos habían planteado abonar el monto en 12 cuotas, pero nosotros establecimos el plazo máximo en un año y advertimos que si la habilitación se hace en cuatro meses, por ejemplo, ellos deberán pagar en cuatro cuotas".

"Además – dijo el legislador local - como el edificio va a ser más chico que el previsto originalmente, nos hemos encargado de que haya una inhibición permanente para la construcción de más pisos en altura".

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