Polémica por una alerta que no fue atendida por las autoridades

Un científico había advertido sobre el sismo; fue acusado de alarmista
ROMA.? En medio de la desesperada búsqueda de sobrevivientes del devastador terremoto, una fuerte polémica estalló ayer en Italia al conocerse que un científico había advertido hace varias semanas sobre un inminente sismo en la zona de L?Aquila, pero fue denunciado por las autoridades por causar pánico en la población.

La advertencia desoída de Giampaolo Giuliani llevó al jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, a afirmar que no existen datos científicos para prevenir los sismos, mientras que un eurodiputado pidió la renuncia del jefe de la Protección Civil por no haber prestado atención a anuncios previos, muy cuestionados por los científicos, sobre la inminencia de un terremoto en la región.

Una serie de temblores estremecieron la región a mediados de enero pasado y los sismos continuaron a intervalos regulares, lo que aumentó la alarma en la ciudad medieval de la montañosa región de los Abruzos, unos 100 kilómetros al este de Roma.

Hace un mes, unas furgonetas con altavoces comenzaron a circular por L?Aquila pidiendo a sus habitantes que evacuaran sus casas, después de que Giuliani, técnico e investigador en el Laboratorio Nacional de Física de Gran Sasso, predijo que se iba a producir un gran terremoto, lo que provocó la ira del alcalde.

Giuliani, que basó sus pronósticos en las concentraciones de un gas en zonas sísmicamente activas, fue denunciado a la policía por "extender la alarma" y se vio obligado a retirar sus conclusiones de Internet.

El 31 de marzo, la Agencia de Protección Civil celebró en la localidad una reunión del Comité de Riesgos Principales, formado por científicos encargados de valorar estos riesgos, para tranquilizar a la población.

"Los temblores que sintió la población son parte de una secuencia típica que es absolutamente normal en un área sísmica como la que hay alrededor de L?Aquila", dijo la agencia en un comunicado en la víspera del encuentro.

"Es útil subrayar que no es en ningún modo posible predecir un terremoto", agregó, y señaló que la agencia no veía motivos para la alarma, aunque a pesar de ello iba a llevar a cabo "un control y atención continuos".

Giuliani llegó a sus alarmantes conclusiones luego de utilizar en su laboratorio una herramienta llamada Gamma Tracer, que reveló la presencia de continuas réplicas en la zona que precedían la llegada de un terremoto más fuerte.

La tesis del científico se basa en el análisis de los volúmenes de un gas radiactivo, el radón, que fuga hacia la superficie terrestre cuando las plazas tectónicas se mueven. De esta manera, pudo dar una predicción exacta del lugar en el que iba a ocurrir.

Sus declaraciones en un programa de televisión produjeron la alarma entre los vecinos de L?Aquila, que expresaron temor ante la posibilidad de que sucediera lo que finalmente, por desgracia, ocurrió. Su predicción fue calificada de alarmista, pese a que contaba con el respaldo del Centro de Terremotos de Italia, que también había recogido los movimientos sísmicos. Incluso Guido Bertolaso, el máximo responsable de Protección Civil encargado de las tareas de rescate en el terremoto, llegó a calificar de "imbécil" a Giuliani.

Berlusconi ayer intentó bajar el tono de la polémica sobre las advertencias, aunque opinó que la ciencia aún no puede predecir los movimientos telúricos.

"No existen datos científicos para prevenir los sismos. Hubo una reunión de la Comisión de Grandes Riesgos, de la que forman parte los mayores expertos en ingeniería sísmica de Italia. Ahora hay que pensar en resolver la situación y luego cómo prevenir", dijo Berlusconi.

Por su parte, el director del Instituto Nacional de Geofísica, Enzo Boschi, restó importancia a las predicciones de Giuliani. "Cada vez que hay un sismo hay gente que dice que lo había anticipado. Por lo que yo sé, nadie predijo este sismo con precisión. No es posible predecir los terremotos."

Por su parte, el eurodiputado italiano Vittorio Agnoletto pidió la renuncia de Bertolaso, al afirmar que "tal vez se habría podido salvar a muchas personas si se hubiera escuchado a quien había anunciado el terremoto en Abruzzo".

Agnoletto, diputado del Partido de la Refundación Comunista en Europa, manifestó su solidaridad con las víctimas y sus familias, así como con toda la población afectada por el terremoto. "El drama se podría haber evitado evacuando antes a las personas, lo que no se hizo por responsabilidad de la Protección Civil", afirmó el parlamentario.

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