Podrían usar hongos y virus en la lucha contra el mal de Chagas

Estudio. En Santiago del Estero, Catamarca, Chaco, Córdoba, La Rioja, Mendoza, Salta, San Luis, Santa Fe y Tucumán, investigadores del Conicet encontraron en ejemplares adultos la presencia de al menos una especie de parásito o patógeno.
A partir de una investigación que se hizo con vinchucas que habitan en Santiago del Estero, y en otras nueve provincias argentinas, científicos del Conicet descubrieron que este insecto, principal vector o transmisor del parásito del mal de Chagas, también está infestado con hongos y virus, los que podrían usarse para la lucha contra la enfermedad.

Además del trypanosoma cruzi , los organismos microbianos asociados que se encontraron en vinchucas fueron un protozoo (Blastocrithidia triatomae), tres hongos (Beauveria bastiana, Paecilomyces lilacinus y Fusarium oxysporum) y un virus (Triatoma virus), según publica la edición de agosto de la revista The Journal of Invertebrate Pathology.

Este avance en la investigación contra el chagas fue liderado por el doctor Gerardo Marti, investigador del Conicet y del Centro de Estudios Parasicológicos y de Vectores de la Universidad Nacional de La Plata, quien junto a un equipo de investigadores, recolectó y analizó vinchucas de trece provincias argentinas.

En Santiago del Estero, Catamarca, Chaco, Córdoba, La Rioja, Mendoza, Salta, San Luis, Santa Fe y Tucumán, los científicos encontraron en ejemplares adultos la presencia de al menos una especie de parásito o patógeno. En Neuquén, Misiones y San Juan, en cambio, no hallaron rastros de esos microorganismos.

En cuanto a los beneficios de este hallazgo, Marti señaló: "Hasta el momento se siguen realizando estudios en diferentes áreas de Argentina, pero no se han encontrado nuevos organismos asociados a las vinchucas. El virus, que no enferma al ser humano y se transmite de insecto a insecto por medio de la materia fecal cuando se alimentan, afecta las células del intestino de las vinchucas, retrasa su crecimiento y aumenta su mortalidad".

"Este descubrimiento de potenciales enemigos naturales que puede favorecer la erradicación del vector más importante del trypanosoma cruzi, permitiría disminuir el número de personas que padecen de una enfermedad que generalmente pasa inadvertida durante su fase aguda pero que, en su etapa crónica, ocasiona serios daños cardiacos o digestivos que disminuyen en forma considerable la calidad de vida de las personas afectadas", señaló Karina Gómez, investigadora asistente de Conicet, quien desarrolla su trabajo de investigación en el Laboratorio de la Enfermedad de Chagas, Ingebi-Conicet.

Por su parte, Marti y la doctora María G. Echeverría, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNLP e investigadora de Conicet, integran la "Red Iberoamericana para el estudio del control biológico con TrV de triatominos transmisores de Chagas" (RedTRV/ www.redtrv.org), que incluye investigaciones básicas para poder usar este virus como mecanismo de control biológico de los vectores del Chagas. La red está formada por científicos de trece países de Latinoamérica, España, Francia y Portugal.

En el grupo de trabajo del doctor Marti y la doctora Echeverria también participan, la licenciada María L. Susevich, el doctor Sebastián A. Pelizza, la licenciada Yamila Obed y Agustín Basalsobre de Cepave-Conicet-UNLP.

Comentá la nota