Se podría frenar la recuperación económica por temor a la política

Economistas coincidieron en que los empresarios detienen inversiones por la creciente crispación. Dicen que la Argentina podría desaprovechar un nuevo viento de cola
Las rispideces políticas y sociales afectarán la recuperación económica y podrían deprimir el crecimiento del Producto Bruto Interno el año próximo. En eso coincidieron economistas de diversas vertientes ideológicas consultados por El Cronista, que remarcaron que la conflictividad en ascenso hará que la Argentina desaproveche otra oportunidad, de cara a la salida global de la crisis y la reactivación del comercio internacional.

El consenso de analistas espera que, tras un año recesivo, el PBI vuelva al terreno positivo el año próximo. En efecto, la recuperación económica ya comenzó este último trimestre, según la mayoría de las proyecciones de consultoras y universidades relevadas.

Ernesto Kritz, director de Sel Consultores, relevó en una encuesta empresaria sobre el clima de negocios que cerca del 60% de las compañías consideraron que el clima político y algunas decisiones del Gobierno afectaron sus decisiones de inversión. "Para algunos, eso significa reducción del plan de inversiones; para otros, postergación del inicio de inversiones ya decididas y para un tercer grupo, la postergación o cancelación del examen de nuevos proyectos", indicó. "Lo que uno puede decidir es que el crecimiento del año próximo va a estar impulsado por las exportaciones, en menor medida por el consumo y muy poco por las inversiones", sostuvo.

Enrique Dentice, economista senior de la Universidad de San Martín, tiene una perspectiva similar. Maneja dos probables escenarios para 2010. El de base estima un crecimiento del 3% "si no conseguimos financiamiento externo", que obedecerá al "arrastre estadístico del último trimestre, a las mejoras en la cosecha de soja y el muy buen viento de cola por el lado de los precios (internacionales)". Con financiamiento externo que permita mantener altos niveles de gasto, el PBI puede trepar un 6%, aventuró. Pero no son todas buenas noticias: "El principal elemento que impide ver buenas posibilidades de inversión es la conflictividad política, que arruina el clima de negocios", sostuvo.

El viento de cola fue un factor recurrente entre los economistas de diversas orientaciones. Juan Miguel Massot, un heterodoxo de la Universidad del Salvador, fue muy gráfico: "Parece increíble que después de cien años sigamos dependiendo de una buena cosecha. Dependemos de que llueva, como en el antiguo Egipto, y de Brasil", resumió. El "estado de crispación", prosiguió, puede erosionar el escenario de crecimiento de entre 3% y 4% que maneja. "Cualquier conflicto social y los ruidos políticos pueden traer nuevos episodios de dolarización de carteras".

Para Ricardo Delgado, economista de la consultora Analityca, "la conflictividad en aumento repercute en el largo plazo, en la posibilidad de que la Argentina recupere niveles de inversión para sostener el proceso de crecimiento". Sin embargo, las "escaramuzas" socialices de los últimos días no provocaron cambios en sus estimaciones y el PBI crecería entre 2% y 3%, esto último si la expansión de la asignación por hijo funciona.

Los $ 180 por hijo anunciados por el Gobierno hace dos semanas ayudarán a descomprimir la situación social, coinciden los expertos. Eso podría atenuar la conflictividad vinculada a la pobreza, aunque no los enfrentamientos políticos y sindicales. Otro round lo jugarán las paritarias 2010, en un contexto en que las empresas acusan poco margen para ajustar salarios.

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