Podría firmarse hoy el pacto de la paz petrolera

Las negociaciones entre las empresas petroleras, el gobierno neuquino y el sindicato quedaron ayer trabadas en la discusión sobre la cantidad de equipos que volverán al trabajo una vez que esta tarde se firme la paz en el sector. Las compañías quieren que se acepte la reducción del 15% en sus costos.
Fuentes oficiales mostraron como un avance el hecho de que el gas que se inyectará desde un barco anclado en Bahía Blanca, con costos que son muy altos, abastecerá el mercado residencial, subsidio mediante, lo que le permite a Neuquén vender su producción a la industria, a precios superiores.

El gobernador neuquino, Jorge Sapag, está en Buenos Aires junto a su secretario de Recursos Naturales, Guillermo Coco. El jefe del sindicato petrolero del norte patagónico, Guillermo Pereyra, también está instalado en la capital federal. Y el mandatario rionegrino, Miguel Saiz, sigue personalmente las negociaciones, que se desarrollan en los ministerios nacionales de Trabajo y de Planificación Federal.

El ritmo de la actividad petrolera está disminuido en la zona. Las empresas contratistas más pequeñas no pueden sostener la cantidad de empleados que tenía el año pasado y las grandes compañías no se hacen cargo de esos costos. Por eso hay cientos de trabajadores suspendidos, que reciben un cuarto del salario, y un número incierto de despidos en puerta.

Ayer no hubo acuerdo en la negociación para evitar despidos y suspensiones, aunque se abrió un impasse hasta las tres de la tarde de hoy, momento en el cual las partes intentarán suscribir algún compromiso.

De las reuniones de la víspera en el ministerio de Trabajo participaron la secretaria del área Noemí Rial, directivos de empresas y representantes sindicales.

Trascendió que la traba se dio en la discusión sobre la cantidad de equipos de perforación y workover que regresarán a los yacimientos. Los provinciales piden que se reintegre la totalidad de los que estaban en actividad el año pasado, pero las compañías hablan de reducir los costos en un 15%.

Dada la incertidumbre -ya que hoy vence el plazo de la conciliación obligatoria prorrogada- y para evitar el desgaste es que el gobernador Sapag, si bien estuvo todo el día en Buenos Aires, no se hizo presente durante la breve reunión desarrollada en la cartera laboral y en cambio se limitó a contactarse por teléfono con funcionarios nacionales y gremiales.

"Estamos cerca y creo que vamos a alcanzar un acuerdo, pero algunas compañías necesitaban mayor información" sobre los precios del Gas y el Petróleo Plus, afirmó Pereyra.

Trascendió que Cammesa comprará toda la producción considerada Gas Plus a un precio superior a los 3 dólares por millón de BTU (una unidad térmica), contra los 0,43 que se pagan en el mercado residencial, los 4,5 de las importación es desde Bolivia y los casi 18 de la regasificación de GNL en el puerto de Bahía Blanca.

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