SE PODRIA ALTERAR LA COMPOSICION DEL BLOQUE DEL FPV-PJ DEL CONCEJO DELIBERANTE DE ZARATE

A raíz del armado político propuesto por Mauricio Macri y un sector del peronismo disidente encarnizado en Felipe Solá y Francisco De Narváez, que tiene como objetivo conformar un frente que tercie en la disputa del poder bonaerense entre el kirchnerismo y las filas de Elisa Carrió, comienzan a vislumbrarse cambios en los Concejos Deliberantes de la provincia y a modificarse las piezas de los tableros.
Los bloques alineados al gobierno nacional y provincial podrían comenzar a fracturarse en los próximos meses, cuando en el Congreso bonaerense el “felipismo” oficialice su distanciamiento del bloque del Frente para la Victoria-Partido Justicialista (FpV-PJ).

Aunque la alianza entre el jefe de gobierno porteño y los diputados aún es solo un anuncio de compromiso de trabajo conjunto para las elecciones de octubre, una vez creados los interbloques en ambas Cámaras de la Legislatura bonaerense podría verse un efecto dominó en los municipios.

Ese sería el puntapié inicial para la ruptura en los concejos deliberantes de varios distritos, entre ellos el de Zárate que tiene un bloque del FpV- PJ, conformado por tres líneas peronistas, una de ellas “felipista” (PJ, Movimiento Evita y Solá Conducción).

Aunque esto podría significar un mayor inconveniente para los municipios con intendentes kirchneristas, modificaría de igual modo el panorama político local ya que la alianza propuesta por Macri, Solá y De Narváez se perfila como opositora a los poderes ejecutivos nacional y provincial.

En varios distritos de los casi ochenta kirchneristas comenzaron a fracturarse bloques legislativos trascendido el distanciamiento de Solá ya que muchos concejales decidieron pasarse a sus filas.

En Zárate, de los tres ediles que comenzaron respondiendo a la línea “felipista” a través del diputado Eduardo Fox, quedan dos: Florencia Depratti y Alfredo Baroni. Ana Sebastián, por problemas de salud, fue reemplazada por la limeña Carmen Patiño que responde al kirchnerista Abel Furlán en el bloque del Frente para la Victoria-Partido de la Victoria (FPV-PV). Sin embargo, aunque existen diferencias sobre los distintos temas que se tratan dentro del Cuerpo, no se habla aún de una separación en el FpV-PJ.

Para mediados de marzo se calcula que el “felipismo” se vaya definitivamente del oficialismo bonaerense en la Legislatura y se vaticina que ello se traduzca en un efecto dominó en el resto de la provincia.

En el orden local, de llegar a existir una ruptura, aunque habría una alteración no cambiaría demasiado el desempeño dentro del recinto hasta tanto se lleven a cabo las elecciones legislativas en octubre.

Doce concejales seguirían en las filas K (siete del FPV-PV y cinco del FpV-PJ), mientras que seis representarían la oposición a esa línea (cuatro de la Coalición Cívica –oficialismo local- y dos “felipistas”). Seguirían siendo minoría.

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