No podrán abrirse más casinos en Mendoza

Diputados transformó en ley la prohibición, pero también aprobó otro proyecto que pone un límite de diez años a la restricción.
En una insólita sesión, la Cámara de Diputados aprobó ayer dos proyectos de ley para regular la actividad de los casinos: uno que suspende la instalación de salas de juego por diez años y otro con la misma restricción pero sin límite de tiempo. Esta última iniciativa se convirtió en ley, mientras que la primera pasó al Senado para su tratamiento.

La norma aprobada sólo permite la apertura de los casinos que ya tengan decreto de acogimiento, es decir, la habilitación provincial que autoriza la construcción de un hotel con un anexo destinado a juegos (ver aparte).

La sesión fue apurada desde la Peatonal por los empleados del casino oficial, que alrededor de una carpa montada frente a la Legislatura empezaron a hacer sonar fuerte los bombos. Faltaban diez minutos para el mediodía y los legisladores se aprestaban a iniciar la gestión.

Como estaba previsto en el orden del día, discutieron primero el proyecto del diputado demócrata Alberto Sánchez, que suspende la apertura de nuevos casinos por diez años (modifica a la ley 5.775 que autorizó la instalación y funcionamiento de salas de juego y que generó una proliferación de los mismos en todo el territorio provincial desde 1992 a esta parte) y contra todos los pronósticos, el texto salió aprobado.

Los demócratas lo habían sostenido a pesar de que pensaban que estaba destinado al fracaso. Pero se equivocaron y los votos los favorecieron. El primero en apoyarlo fue el diputado por el ARI Néstor Piedrafita, quien con ímpetu afirmó que "el juego es una lacra social". El legislador continuó: "Las sucursales que abrió el Instituto de Juegos y Casinos fueron sin un criterio, no hay una política y creo que tampoco la va a haber", subrayó. Con lamentos acerca de "las dificultades sociales de la ludopatía", expusieron brevemente los representantes de los otros bloques.

Con excepción de los cobistas y los peronistas en la concertación que adelantaron que no apoyarían la propuesta de Sánchez porque pretendían sancionar la que prohibía la llegada de nuevos casinos sin límite temporal, los radicales y varios monobloques dijeron que respaldarían al proyecto que se estaba discutiendo.

Pero la sorpresa llegó cuando el oficialismo se inclinó a favor de votar la iniciativa de Sánchez. En realidad, el justicialismo pretendía que se permitiera abrir salas en algunos departamentos porque los intendentes del PJ tienen inversiones comprometidas. Incluso, Diputados había aprobado en junio un proyecto con esa condición, pero fue modificado rotundamente por el Senado. Entonces, al votar el proyecto de Sánchez en general querían incluir esa excepción. No lo lograron e igual Diputados le dio media sanción al proyecto demócrata.

A esa altura, los gremialistas, que ya habían entrado al recinto, aplaudieron sin parar. Pero como en el orden del día también estaba previsto tratar el proyecto que ya tenía sanción del Senado y que impide la instalación de nuevas salas de juego hasta que otra ley diga lo contrario, los legisladores se aprestaron a debatirlo a pesar de que hacía pocos instantes habían discutido la otra iniciativa

La oposición se abroqueló y en sólo dos minutos le dio sanción definitiva a la norma. El oficialismo, en soledad, votó en contra.

"Votamos esta norma para que el Poder Ejecutivo se expida, porque no lo ha hecho hasta ahora", aseveró el diputado Roberto Blanco, del monobloque de la Concertación Plural, mientras sobrevolaba el rumor de un posible "veto" del Gobernador a la ley. El presidente de la Cámara, Jorge Tanús (PJ), no confirmó esa versión y sostuvo que "el oficialismo intentó hacerle algunas modificaciones que tenían que ver con la posibilidad de que algunos emprendimientos vinculados con la instalación de salas de juego en algunos departamentos, que tenían trámites de gestión ante el Instituto de Juegos y Casinos, pudieran ser contemplados con autorización legislativa".

En tanto, los gremialistas festejaron. "Los casinos estaban haciendo un daño social, ahora será más fácil detectar la ludopatía porque no habrá nuevas salas", lanzó Alejandro Campos, secretario general de la Unión Personal de Juegos y Casinos.

Algunos legisladores se quejaron porque con esta ley se verán favorecidos algunos empresarios dueños de tragamonedas que están en los casinos ya instalados.

Si el Ejecutivo promulga la norma, estará prohibida la llegada de salas de juego a Mendoza. Pero si el Senado aprueba la ley de Sánchez (lo que no es muy probable), finalmente los nuevos casinos quedarán suspendidos sólo por diez años.

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