El poder político reniega de las revisiones judiciales

El fallo Freidenberg se articula en la doctrina de intervención de los magistrados en resoluciones adoptadas por la Legislatura o el Ejecutivo. La restitución de la camarista penal generó reacciones parlamentarias. El antecedente del caso Meuli de 1987. Tensiones.
De la sorpresa pasaron al estupor, y de allí a la indignación. La decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de restituir como camarista penal a Alicia Freidenberg fue el tema dominante de cuanta conversación hubo durante esta semana entre los legisladores del oficialismo.

El contenido de los encuentros no se centró en la sentencia en sí sino en la creciente toma de atribuciones del Poder Judicial, que amplía su acción sobre territorios habitualmente reservados en exclusividad a los poderes políticos. Las quejas se intercalaron con un paneo a la historia de la relación entre la Justicia y el alperovichismo, caracterizada con momentos de acercamiento y otros de alejamiento, según los actores intervinientes (ver "Algunos mojones...").

Si bien la Legislatura ya cargaba con el peso de la anulación del juicio político a la fiscala Joaquina Vermal por no haber respetado el debido proceso, en el caso Freidenberg se cuestionó el núcleo mismo de la resolución parlamentaria, no el procedimiento.

El viejo criterio de que la Justicia no debe intervenir en cuestiones políticas está relativizado desde hace tiempo. Uno de los antecedentes más relevantes en Tucumán fue el fallo dictado en 1987 (este jueves se cumplirán 22 años) por el máximo tribunal provincial, ante la presentación realizada por Juan Carlos Meuli como integrante del Colegio Electoral que debía nombrar al gobernador, tras la elección de ese año.

En esa ocasión, la Corte ordenó que no se convoque a nuevos comicios sino que el colegio agote su obligación. Luego de varias votaciones, la conducción del Poder Ejecutivo recayó en el peronista José Domato, pese a que en las urnas había vencido el radical Rubén Chebaia.

Esta sentencia habilitó a los ciudadanos a reclamar distintas intervenciones de la Justicia en asuntos netamente políticos, como el planteo de Hugo Lazarte (PJ) para que se altere el régimen de distribución de bancas parlamentarias. También se multiplicaron las causas abiertas contra leyes o decisiones administrativas.

El defecto

Poco antes de asumir como juez supremo de la Nación, Eugenio Raúl Zaffaroni afirmó en un contacto con la prensa: "el Poder Judicial es político, porque es un poder del Estado. El defecto no está en la politización; está en la partidización".

Los focos de tensión se multiplican, en distintos escenarios. La semana pasada, el presidente del Colegio de Magistrados de la ciudad de Buenos Aires, Marcelo Vázquez, defendió el control judicial de los actos de gobierno. "Es el contrapeso del poder estatal en defensa de los ciudadanos. Los inevitables conflictos que esta tarea provoca sólo serán salvados con el respeto irrestricto de la ley; a mayor conflicto, más derecho, mayor legalidad como respuesta", aseveró, durante las XIX Jornadas Científicas de la Magistratura Argentina.

En ese marco, el vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Magistrados, Miguel Caminos, advirtió: "no pueden existir jueces que sean perseguidos e imputados por el contenido de sus fallos".

El viernes, el Tribunal Superior de Buenos Aires admitió un conflicto de poderes con el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, porque distintas resoluciones judiciales trabaron el procedimiento de designación de la cuestionada candidata a jueza de ese cuerpo, Daniela Ugolini.

Pese a la existencia de tensiones, en Tucumán los protagonistas niegan que haya una crisis. En todo caso, el desafío pasaría por aprender a relacionarse con un nuevo esquema de equilibrio entre poderes.

"Hay una ambivalencia de los jueces"

Sisto Terán - Legislador oficialista

El legislador oficialista Sisto Terán aseguró que la relación entre los poderes políticos y la Justicia viene siendo complicada durante el alperovichismo, pero destacó que siempre se allanaron a los fallos judiciales. En cambio, recordó la negativa de la Corte Suprema de Justicia a jurar la Constitución reformada en 2006, que consideró más grave que la sentencia por la restitución en el cargo de la camarista penal Alicia Freidenberg.

"Este último hecho no inaugura una nueva etapa, sino que es parte de la constante de la doctrina jurídica nacida cuando la Justicia decidió tener mayor interferencia en las decisiones privativas de los cuerpos políticos. El tema es que no sabemos hasta dónde se seguirá extendiendo esta línea. Todo es reversible, pero depende del interés de los jueces de participar de la vida social", puntualizó.

El ex vicegobernador insistió en su criterio de que las decisiones políticas no pueden ser justiciables, por los distintos roles de los poderes del Estado. "Además, la Justicia emite fallos contradictorios que nos impide saber a qué atenernos: hay una ambivalencia de los jueces que cambian de posición según la cara del cliente. La sentencia Freidenberg es mala pero no va a generar ninguna consecuencia ni nos sentimos amenazados. Estamos en un momento de crisis donde el pensamiento de la gente es para que se resguarden los derechos de las víctimas y el político se hace eco, pero los abogados y los jueces preservan los derechos de los delincuentes, y procuran soltarlos rápido para que vuelvan a delinquir", denunció.

Terán aclaró que el alperovichismo nunca promovió la destitución de la camarista, sino que fue una decisión estrictamente legislativa.

"Alperovich tiene aversión a la Justicia"

Esteban Jerez - Legislador opositor

Los problemas entre los poderes Judicial y Ejecutivo comenzaron, a criterio de Esteban Jerez, cuando él era ex fiscal anticorrupción. "Ya entonces, José Alperovich tenía aversión a la Justicia, lo que le caló hondo. Desde entonces, existe una suerte de obsesión del gobernador hacia todo lo que surja de tribunales, y sus pasos posteriores forman parte de una estrategia para colocar a su gente en los despachos judiciales", señaló.

El legislador opositor consideró que, actualmente, la mirada de Alperovich está suavizada por tres motivos: en el fuero penal, todos los cargos están cubiertos; con el Consejo Asesor de la Magistratura se asegura la última palabra en la elección de los nuevos jueces y al frente de la Corte Suprema de Justicia está Antonio Estofán.

"El tener alguien que fue su fiscal de Estado como cabeza de la Corte lo tranquiliza. Por más que diga que va a haber absoluta independencia, ella es sólo una aspiración utópica. Tengo mis serias dudas de que, llegado el momento de fallar una causa contra el gobernador, Estofán se excuse y menos que vaya a perjudicarlo con una decisión adversa", aseveró.

Jerez calificó de extraordinario el fallo en el caso Alicia Freidenberg. "La Justicia recupera una persona de una extraordinaria valía intelectual, de gran formación jurídica y de un equilibrio que solo los buenos jueces tienen. Esta valiente decisión rescata los antecedentes más evolucionados de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y mal haría la Legislatura si toma la cuestión como un tema corporativo y decir que fue en su contra. Es un acto jurisdiccional positivo para las instituciones, que debe ser valorado para que no se cometan errores a futuro", finalizó.

"Tiene que imperar el Poder Judicial"

Eudoro Aráoz - Titular del Colegio de Abogados

"Hay legisladores molestos con la restitución de Alicia Freidenberg, pero no es el Poder Legislativo en su conjunto. Ellos tendrán que acostumbrarse ya que en el país tiene que imperar la Justicia. Que sepan que los garantes e intérpretes de la ley son los jueces, más los de la Corte Suprema de Justicia; si a algunos no les gusta esta realidad, que busquen un sistema donde el juego y el equilibrio entre los poderes sea distinto al republicano", reclamó Eudoro Aráoz.

El presidente del Colegio de Abogados de Tucumán denunció que a los poderes políticos no les gusta que los investiguen, tal como lo denuncian jueces de todas las provincias y de la Nación, que sufren presiones permanentes. Agregó que los funcionarios y los legisladores tienen que someterse a las investigaciones judiciales como cualquier hijo de vecino.

"La Argentina comenzará a cambiar cuando todos aceptemos que somos iguales ante la ley. Tenemos que aprender a convivir, a aceptar la división de poderes y las decisiones de la Justicia, y a dejar de interpretar la ley según como le convenga a cada parte", sostuvo. Puntualizó que las tensiones entre los poderes existieron, existen y existirán permanentemente: "los políticos tratan de avanzar sobre la Justicia como se evidenció en la lucha por el Consejo Asesor de la Magistratura, que fue impulsada para evitar que designen jueces en forma unilateral y sin ningún sistema de selección previo".

Aráoz elogió a Freidenberg a quien calificó de proba, honesta, seria y responsable. "Se puede haber equivocado como cualquier ser humano, pero la fuga de Alberto Tolosa no fue por su permiso de salida, sino por el descuido de los encargados de custodiarlo", señaló.

"No veo que haya tensión extrema"

Ester Valderrábano - Titular de la Asoc. de Magistrados

La presidenta de la Asociación de Magistrados de Tucumán, Ester Valderrábano de Casas, defendió la potestad del Poder Judicial en intervenir en todos los hechos, aunque tengan origen en otro poder del Estado. "La Justicia es el último reducto donde recurre todo ciudadano ante cualquier violación que crea haber sufrido sobre sus derechos. No comparto de que una decisión, por más que sea tomada en el ámbito de un juicio político, no pueda ser revisada. No conozco la sentencia sobre Alicia Freidenberg, pero estoy segura de que la destitución era revisable", sostuvo.

La jueza en Familia y Sucesiones reconoció que, según lo trascendido por la prensa, el fallo de la Corte Suprema de Justicia por el que se restituyó a la camarista penal al cargo, generó malestar en el bloque oficialista de la Legislatura, pero rechazó que haya una crisis entre poderes.

"Creo que es una reacción del momento de parte de los representantes políticos, que era esperable y que durará hasta que se acomoden las cosas. Son propias de ese poder y ya se apaciguarán. No veo que haya una tensión extrema o preocupante. Además, la sentencia era previsible por lo que había decidido la Corte de la Nación; nadie puede alegar sorpresa", añadió.

Valderrábano de Casas defendió la idea de una interrelación entre los poderes del Estado en vez de una absoluta y tajante distancia en las relaciones entre ellos: "debemos trabajar en conjunto porque todos estamos embarcados en la atención de la cosa pública y en el servicio al ciudadano; tener contactos y vínculos no afecta la independencia de los jueces en la resolución de sus causas". Como ejemplo del trabajo común, elogió el inicio del funcionamiento del Consejo Asesor de la Magistratura.

Comentá la nota