En el PJ el poder es de la Plural

Ya se mencionan nombres sobre los posibles candidatos para las elecciones legislativas de 2009. En el justicialismo pampeano hay movimientos para ver cuál es el sector que se queda con el poder.
Mientras en el Partido Justicialista se lamen las heridas que dejaron a sus filas en una situación tan crítica como nunca antes en la provincia, después del triste paso de Juan Carlos Tierno por la municipalidad capitalina y del triunfo de la oposición el pasado 31 de agosto, empezó en el justicialismo el reacomodamiento interno de cara a las elecciones –partidarias y legislativas- de 2009. Por ahora se comenzaron a vislumbrar los primeros movimientos para encaminarse hacia la reorganización partidaria.

La debacle desatada por los 87 días de un gobierno municipal que nació por la conveniencia de la dirigencia de la línea Plural en impulsar un candidato al que le daban bien las encuestas que no todos querían y que le harían cometer a la dirigencia un error capital, visto los acontecimientos posteriores.

El triunfo en 2007, en la interna del vernismo contra el marinismo, ungió a Juan Carlos Tierno como candidato a intendente y después, detrás de una boleta que llevaba a Cristina Fernández y a Oscar Mario Jorge, lo llevaría a la intendencia. Fueron 87 días intensos y furiosos y llegó la intervención para poner fin al desatino.

Dentro del justicialismo habían comenzado entonces las renuncias. Primero la de Rubén Hugo Marín a la presidencia partidaria cuando perdió la interna, y después la de Carlos Verna cuando se produjo la intervención de la comuna santarroseña.

Al frente del partido quedó el muy cuestionado Carlos Aragonés y algunos pocos dirigentes que pensaron que había que defender el partido desde lo institucional. Este fue el gesto que Marín no les perdonaría a algunos de ellos –no a Aragonés–, porque la orden habría sido: “entreguen la llave y que Verna arregle este lío”.

El ex gobernador y ex líder partidario seguiría ofendido con muchos de ellos y no les dirige la palabra, aunque algunos de estos tampoco tienen demasiado interés en que lo haga.

Otros dos desgajamientos fueron los del secretario general de la CGT, Jorge Lezcano, que a través de la línea interna Identidad Peronista aspira a consolidarse fundamentalmente en Santa Rosa, y los del ex menemista Jorge Matzkin, quien junto al ex diputado provincial Darío Hernández, son los referentes del duhaldismo en La Pampa.

Convergencia desmantelada.

Marín ha venido reuniéndose con algunos dirigentes allegados, aunque no habrían sido mucho más de treinta las voluntades que logró juntar. El sábado 27 de septiembre fue el último de esos encuentros con referentes de Santa Rosa ¿Quiénes asistieron? Mariano Fernández (“un enamoramiento” del líder de la línea que muchos no entienden demasiado); Josefa Alegre, Manuel Baladrón (¿será cierto que busca la reelección para jubilarse como diputado nacional?), Carlos Ibarra (ex director del Instituto de Seguridad Social), Norma Durango, Luis Galcerán, Miguel Angel Loggia y Nelson Nicoletti. Esos serían los hombres de consulta de Marín y algunos de los que lo alentarían a intentar un nuevo período como senador. “Aunque algunos miembros de la familia también lo estarían impulsando a que siga en el Congreso”, según dicen.

Otro “candidato” sería Mariano Fernández, aunque algunas voces que interpretan al peronismo desde adentro aventuran que sólo lo conocen –y relativamente– en Santa Rosa. “No me parece que tenga perfil para una candidatura nacional”, sostuvo un justicialista ante este diario. En realidad el mismo Fernández le dijo a un periodista que “no pienso en eso. Lo único que quiero por ahora es completar mi período como diputado provincial”.

La decisión de Roberto Robledo de formar su propia línea no haría más que debilitar aún más a la agrupación histórica del peronismo lugareño. “Robledo tiene tropa propia a partir de la UOCRA, tiene votos cautivos”, señalan los que gustan de los análisis políticos. “Además es evidente que ya empezó con el marketing y está intentando posicionarse. Podría tener posibilidades”, se razona.

Aunque claro, tendría que negociar con la Plural.

Con Tierno, todo mal.

Hay quienes aseguran que Tierno, siempre tan obcecado, cree que los 19.000 votos de la última elección en Santa Rosa son suyos. “La realidad lo va a volver a golpear en la cara”, aseguran los observadores de la realidad peronista.

Lo cierto es que hace algo más de una semana hubo una reunión departamental del partido en General Acha, pero desde la Plural fueron claros: “Si va Tierno, no vamos. Y no fuimos, le vaciamos la reunión”, dijo un intendente de la zona.

En Acha estuvieron además Aragonés, Robledo, Tierno y Gianforte, pero no hubo intendentes de ningún otro pueblo en el cónclave, ni tampoco los referentes más importantes del PJ en la localidad.

El vernismo, que fue el primero en impulsarlo como intendente, ahora tiene claro que no quiere saber absolutamente más nada con Tierno ni con su gente y no dudarán en minimizarlo y neutralizarlo dentro de la estructura partidaria. “En Acha querían discutir el tema de las minorías –dijo un representante de los intendentes–, pero nosotros no tenemos ninguna urgencia. ¿Desde cuando a Tierno le interesan las minorías?”, se preguntó. Y completó: “Con él no tenemos nada que discutir, en ningún ámbito”, disparó como para no dejar duda alguna.

¿Y Gianforte? El actual diputado es uno de los pocos dirigentes que se muestra asiduamente junto al ex intendente. “Está en el purgatorio, aunque va a volver con nosotros –bromeó la misma voz–, porque lo que pasa es que el Flaco siempre fue oposición y le cuesta ser oficialista”.

¿Cuál es la situación de Manuel Baladrón? El actual diputado nacional –con inquietante desparpajo, hay que decir– tendría intenciones de repetir en el Congreso, pero dentro del partido hay muchos que se la tienen jurada.

No se sabe muy bien si sigue en Convergencia o se alió a Tierno. Son primos hermanos y se lo vio en la campaña, convencido que los guarismos iban a consagrarlo en las urnas. No leyó bien el mensaje de la sociedad y de rebote recibió un mensaje indubitable: no va a encontrar en el partido –con la derrota del tiernismo consagrada– quién impulse otra vez su candidatura. Su figura aparece hoy absolutamente desgastada no sólo dentro del PJ.

Verna irá por todo.

Si bien no aparece públicamente Carlos Verna está políticamente activo y mantiene contactos semanales con la Liga de Intendentes y con su gente va por todo: por la conducción del partido y después por las legislativas.

Hace algunas semanas la Liga alquiló una vivienda en Santa Rosa –en Sarmiento 573– para alojamiento y realizar reuniones periódicas. Nada más que un dato.

El vernismo aparece nítidamente por estos días como la línea fuerte del justicialismo y la firmeza y cohesión de los intendentes lo hace indudablemente poderoso. Más allá de lo que queda de Convergencia no aparece hoy con adversarios de fuste dentro del propio peronismo, porque el gobernador Oscar Mario Jorge no aparece como decidido a crear un polo de poder.

Es más, fue nada menos que 12 años intendente de Santa Rosa y no lo capitalizó –porque no pudo, o no quiso– para armar una agrupación o una estructura. Por eso aparece dependiendo de la Plural, que lo acompañará mientras vea que responde a las expectativas de sus integrantes.

El vernismo está activo y sigue esperando adhesiones. Por estas horas un ex intendente de Guatraché –que perteneciera a Convergencia– también se interesó en saber cómo hacía para sumarse.

Aunque todavía falta mucho, el vernismo está omnipresente en el justicialismo y pareciera ser que se va a quedar con todo. Nada indica que pueda haber algún acercamiento con la línea histórica del peronismo pampeano. Habrá que esperar y ver.

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