El poder, sin límite ni controles

Por: Ricardo Kirschbaum.

Después de la derrota por la 125, Kirchner redobló su apuesta y se quedó con la jubilación privada, un paso que mostraba, por si quedaran todavía dudas, que el ex presidente no tenía retroceso.

Tuvo un momento de duda luego del voto de Cobos, cuando trató de convencer a Cristina de que había que dejar el Gobierno. Pero lo superó. Luego de la derrota del 28 de junio, el ex presidente avanzó sobre los medios. Fue, otra vez, una fórmula para recomponer su poder y seguir hacia adelante.No será éste el último proyecto de Kirchner para sostenerse. Puede haber otros, y aún más arriesgados. Es difícil prever lo que puede llegar a hacer un político que se ha caracterizado, entre otras cosas, por su imprevisibilidad.Para su proyecto de intentar quedarse en 2011, los medios de comunicación –televisión y diarios– deben estar sujetados. Kirchner no cree en todo lo que sus adeptos creen que lograron con la ley de medios: pluralidad, democratización, más acceso a la información.

¿Cuál de todos esos objetivos se han cumplido en su Gobierno y en el de su esposa? Ninguno. Eso no es casualidad: su naturaleza considera a esos valores como extraños a su acción política y a la gestión oficial. Es por eso que, en verdad, hay que hablar de política y dejar los slogans. Kirchner quiere herramientas para seguir en el poder. Para eso, tratará de remover cualquier obstáculo, incluidos los que le ponga la Justicia. Los límites son cada vez más laxos.

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