El Poder Ejecutivo impulsará una reforma parcial

González Navarro señaló que se deben establecer con claridad los puntos concretos de la Ley Fundamental que estarán sujetos a cambios. El secretario general de la Gobernación afirmó que es saludable que se convoque al pueblo. No coincidiría con la elección de senadores.
La discusión acerca del alcance del anunciado intento de realizar una nueva reforma constitucional ha generado diferencias en el seno del propio oficialismo.

En el bloque Tucumán Crece hubo ya posicionamientos individuales, como el adoptado públicamente por el legislador José “Gallito” Gutiérrez en favor de una modificación total de la Carta Magna. En el Poder Ejecutivo, en cambio, se impone la postura de circunscribir el cambio a los artículos aprobados en 2006 que fueron objetados en la Justicia.

Este último criterio es el que defiende el secretario general de la Gobernación, Ramiro González Navarro: “personalmente, sostengo que habría que indicar con precisión los puntos concretos que se deben reformar, que son los que están cuestionados para no estar dependiendo de interpretaciones judiciales sobre su sentido”.

De prosperar este criterio, la discusión de los eventuales convencionales se limitaría a poco más de una docena de temas actualmente en estudio en la Justicia, en seis distintas causas. La más avanzada, con fallo de la Corte Suprema de Justicia, es la del Colegio de Abogados, en la que se resolvió sobre la forma de designar y de remover jueces (Consejo Asesor de la Magistratura y Jurado de Enjuiciamiento) y la enmienda constitucional.

En otros juicios se analizan los límites para la reelección; la integración del Tribunal Electoral; las mayorías diferenciadas para destituir al gobernador, al vice y a los miembros de la Corte; la equiparación de privilegios entre los intendentes y el gobernador; los Decretos de Necesidad y Urgencia (tanto en la potestad de dictarlos como en la ratificación por el mero silencio parlamentario); la fijación de las dietas de los legisladores; la supresión de la obligación de pedir licencia en los funcionarios que son candidatos; la promulgación parcial de leyes; el régimen electoral del acople y la colegiación obligatoria.

Real intención

“Las últimas declaraciones del gobernador, José Alperovich, despejan cualquier clase de duda. Lo que busca es evitar todo tipo de interpretación judicial que pueda incidir en el alcance del espíritu de la reforma sancionada en 2006, particularmente en lo referido a la posibilidad de ser reelecto”, puntualizó González Navarro.

- ¿Comparte la idea del mandatario?

- Coincido con la propuesta porque respaldo todo lo que dé certeza, establezca reglas claras de juego y deje a todos en las mismas condiciones y posibilidades de competir. La ciudadanía es la que podrá decidir en definitiva sobre los temas que se propongan.

- ¿No es muy pronto para convocar a otro cambio constitucional?

- Es saludable que se consulte a la sociedad. Si hay interpretaciones discrepantes, ¿qué mejor que convocar a una nueva constituyente que dilucide cuál es el sistema correcto? Todos los ciudadanos tendrán en claro quién es quien.

- ¿Cuáles deben ser los límites de la reforma?

- Ese es un tema que debe ser definido por la Legislatura, pero considero que se deben indicar concretamente los temas y puntos a modificar, que deben ser los que tienen conflictividad. Siempre se estará constreñido por lo que disponga la ley que declare la necesidad de la modificación y convoque a elegir convencionales.

- ¿Los comicios deben ser conjuntos con los de diputados y senadores nacionales?

- No, son momentos electorales distintos, en los que se juegan cosas distintas. Un tema es la elección de legisladores nacionales y otro muy distinta es una reforma constitucional. Las campañas de los partidos políticos deben encauzarse de forma clara, con propuestas específicas en cada oportunidad.

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