Más poder de acción para Mínguez en la Defensoría.

El sanjuanino co-conducirá la Defensoría del Pueblo de la Nación junto a Anselmo Cella hasta que el Congreso designe a un nuevo defensor.
El sanjuanino Juan Jesús Mínguez, un histórico de la UCR, tendrá mayor responsabilidad y protagonismo en la Defensoría del Pueblo de la Nación a partir de la renuncia del titular del organismo, Eduardo Mondino que buscará una banca en el Congreso en las próximas elecciones legislativas.

Minguez había sido nominado por una comisión bicameral del Congreso para ocupar el puesto reservado a la oposición en la cúpula de la Defensoría del Pueblo nacional, cargo que ocupa desde diciembre de 2008.

"Somos dos los adjuntos, primero en la línea de sucesión está el doctor Anselmo Cella (PJ) y yo estoy en segundo término", explica a DIARIO DE CUYO, Mínguez. Ambos funcionarios habían asumido en el cargo en diciembre de 2008. Y ahora tienen sobre sus espaldas la responsabilidad de llevar adelante una gestión con grandes desafíos por delante.

Mondino concluía su mandato en diciembre de este año, pero decidió renunciar ocho meses antes, para ser candidato a senador por la provincia de Córdoba y, al parecer, en la fórmula del PJ que comanda, Juan Schiaretti, a pedido del propio gobernador, hoy enfrentado con el kirchnerismo que quería para ese puesto al secretario de Transporte de la nación, Ricardo Jaime.

"Como el cargo ombudsman lo propone la bicameral del Congreso y debe ser aprobado por las dos terceras partes de ambas cámaras, yo creo que no van a elegir a nadie hasta que se conforme la nueva cámara legislativa.

Así, ambos adjuntos deberemos conducir la Defensoría hasta, por los menos diciembre cuando asuman los nuevos diputados y senadores", explica Mínguez.

Mínguez admite que reemplazar a Mondino implicará un mayor esfuerzo en una tarea que ya estaba ocupando todo su tiempo y dedicación.

"Es un trabajo arduo. Este es un organismo independiente que tiene el deber de defender al consumidor, al jubilado, a los pueblos originarios, y al medio ambiente. Pareciera que estamos enfrentados al Gobierno pero con lo único que no estamos de acuerdo es con las políticas de Estado", revela.

Aunque Mínguez y Cella son hoy quienes conducen la Defensoría, y están en la línea sucesoria de Mondino, ninguno de los dos podría ser el elegido para comandar el organismo.

"Puede ser Cella, puedo ser yo o un tercero, el propuesto para el cargo. La designación es facultad exclusiva de la bicameral del Congreso. Si ninguno llega a esa instancia nada cambiará. Seguiremos siendo los adjuntos hasta completar nuestro mandato de cuatro años, afirma Mínguez.

Entusiasmado con el nuevo rol, Mínguez detalla que la suba de tarifas, el cálculo de los aumentos a los jubilados, la defensa de los glaciares, son hoy los temas que más preocupan a la Defensoría y sobre los cuáles está trabajando.

Sobre su relación con Cella, Mínguez considera que "es buena" y lo seguirá siendo en la medida que no se aferre a su pertenencia política". "Si se pone la camiseta de la institución en favor de quienes nos necesitan no va ha ver ningún problema, para seguir trabajando juntos.

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