"No podemos dejar que Ferrari dicte las leyes en la F1".

Max Mosley, presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), cargó nuevamente contra Ferrari al afirmar que no se puede permitir que el tradicional equipo italiano fije las reglas de la Fórmula 1.
"La Fórmula 1 sería más pobre sin Ferrari, pero no se puede dejar que Ferrari dicte las leyes", disparó Mosley, en medio de fuertes tensiones en la categoría, antes las nuevas reglas que pretende imponer la FIA.

Ferrari y la mayoría de los equipos amenaza con marcharse del circo en 2010 si prospera el tope opcional de gastos (44 millones de euros) y los beneficios en pista para las escuadras que adhieran a esa limitación, medidas impulsadas por Mosley.

"Nadie quiere perder a Ferrari, pero no se pueden gastar 500 millones de euros en montar un equipo.

Este deporte puede continuar después de Senna, Prost o Schumacher", afirmó el dirigente inglés, en declaraciones reproducidas por la prensa europea.

Mosley dijo que la F-1 "no puede sobrevivir con este nivel de gastos".

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