En pocos meses los permisos de obras se redujeron casi un 40%

Preocupa la baja del ritmo de autorizaciones que otorga el municipio para desarrollar emprendimientos privados * La incertidumbre derivada de la crisis hace que por ahora la mayoría de los que tienen que tomar decisiones prefiera esperar * En 2006 y 2007

Enmarcada en la crisis mundial y en otros inconvenientes que son propios del país, la construcción, después de tres años de bonanza, registra en Mar del Plata un preocupante desaceleramiento que, según empresarios del sector, podría llegar a acentuarse en los próximos meses.

Si bien es cierto que entre 2005 y 2007 se advirtió un excelente nivel de actividad -en ese lapso comenzaron a levantarse más de un centenar de edificios de propiedad horizontal- en la medida que fueron ingresando en su etapa final no fueron reemplazados en la misma proporción por otros emprendimientos de caracter privado.

En diálogo con LA CAPITAL, al referirse a la situación del sector, el presidente del Centro de Constructores, tras recordar que "entre 2005 y 2007 los que motorizaron la construcción fueron los inversores privados" sostuvo que "en 2008, después del innecesario enfrentamiento entre el Gobierno y el campo, se produjo un cambio de expectativas que hizo que el nivel de actividad ingresara en una meseta".

Oscar Palópoli señaló que "es algo que el año pasado se vio reflejado claramente en la disminución de los permisos de obras nuevas que concedió el Municipio, que se redujeron aproximadamente en un 40%".

Incertidumbre

Dijo luego que "en lo que va de 2009, hay un nuevo ingrediente que perjudica aún más la actividad: el colapso financiero internacional, que generó una incertidumbre muy grande en los particulares que tienen que tomar decisiones sobre eventuales inversiones vinculadas a los ladrillos".

Agregó que "todos los días se reciben noticias que no hacen más que atemorizar, o al menos, aumentar las expectativas negativas. Esta situación demora aún más la toma de decisiones tanto de los desarrolladores como de aquéllos que tienen que decidir la compra de un inmueble. En general, la gente prefiere quedarse con sus recursos disponibles y esperar a ver qué pasa", sostuvo.

Añadió que "la mayor parte de la actividad que se observa en estos momentos responde a obras que todavía no se terminaron. El problema radica en la falta de otorgamiento de nuevos permisos".

Propuestas

Según Palópoli, habría que tomar medidas que faciliten un mayor nivel de actividad del sector, una de las cuales sería la implementación de préstamos hipotecarios que permitan que la clase media pueda acceder a una vivienda. "Hasta el momento se hicieron intentos fallidos que no sedujeron a los que necesitan tomar créditos", lamentó.

En ese sentido destacó que "mientras en gran parte del mundo el financiamiento hipotecario involucra a más del 80% de las operaciones que se hacen, en la Argentina no llega al 15%. Esto es así porque ni los plazos de pago ni las tasas de interés se adecuan a las necesidades de la gente. Más que con el otorgamiento de créditos a los empresarios, el apoyo al sector privado debería manifestarse con planes de financiación para quienes necesitan tener una vivienda; de ese modo se les facilitaría la compra", sostuvo.

Posteriormente el presidente del Centro de Constructores se mostró esperanzado en el blanqueo de capitales dirigidos a la industria de la construcción. "Aunque sólo sea un pequeño porcentaje del dinero que no figura registrado, es una cuestión que puede incidir en forma positiva", señaló, luego de lo cual insistió en que "hay que intervenir para evitar una mayor desaceleración de la construcción".

Consecuencias

Más tarde, Palópoli advirtió que "la falta de demanda puede demorar el avance de las obras que se encuentran en marcha ya que los recursos del desarrollador pueden llegar a agotarse. El que inicia una obra con recursos propios lo hace con una expectativa de venta que, si no se cumple, puede complicar su situación financiera o bien impedir el inicio de otro emprendimiento".

En cuanto a los precios de los departamentos nuevos sostuvo que "dependen de muchos factores, entre ellos la ubicación del terreno y la calidad de los materiales que se utilizan en la obra. Los que dicen que están altos en dólares no tienen en cuenta que, mientras el valor de la divisa norteamericana se mantuvo estable y está controlado, los costos internos, en pesos, se incrementaron mucho".

Finalmente el titular del Centro de Constructores cuestionó el otorgamiento anticipado -de oficio- del final de obra. "Implica que el desarrollador tenga que empezar a pagar tasas e impuestos por departamentos que todavía no vendió", se quejó.

Dudas sobre el

rol del Estado

En un pasaje del diálogo que mantuvo con LA CAPITAL, el presidente del Centro de Constructores afirmó que "la intervención del Estado es fundamental para reactivar la construcción". En ese sentido, luego de recordar que "el Gobierno redobló su apuesta en cuanto a inversiones en obras de infraestructura y vivienda", demostró tener ciertas dudas sobre su cumplimiento y la consecuente generación de nuevos puestos de trabajo. "Hay que ver en qué medida cumplen ya que, si nos atenemos a lo que ocurrió otras veces, vemos que hubo un abismo entre lo que se anunció y lo que realmente se hizo", advirtió Oscar Palópoli.

Datos

Así como en 2007 ingresaron a la Dirección de Obras Privadas de la Municipalidad 526 expedientes de obras nuevas y 334 de ampliación, por 189.904 y 40.270 metros cuadrados de superficie -respectivamente- en 2008 esos números se limitaron a 343 proyectos de obras nuevas y 263 de ampliación, los cuales contemplaron 126.787 y 27.653 metros cuadrados, respectivamente.

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