De a poco se superan las graves restricciones de ingreso a Brasil

El dirigente explicó que las licencias de exportación se están consiguiendo dentro de los siete días, lo que le permite a los exportadores tener cierta tranquilidad. A su vez, dijo que "una de las formas de superar definitivamente este conflicto es por medio de un plan estratégico regional".
El simposio internacional de Uvas de Mesa y Pasas que se llevó a cabo entre jueves y viernes encontró al sector en medio de una problemática, como es superar los inconvenientes de ingreso de productos perecederos a Brasil. Es que a raíz de cambios en las reglas de juego respecto a la línea blanca que Brasil ingresa al país en materia de electrodomésticos, éste suspendió las licencias automáticas de exportación y con ello burocratizó el ingreso de productos nacionales a este importante mercado.

Por ello, el ingeniero José Molina dio cuenta de los avances que se van consiguiendo en torno a comercialización de uvas de mesa a Brasil. "Las licencias están saliendo dentro de los siete días por lo que para el momento de la cosecha esperamos que vamos a tener todo listo. También el sector de la pasa tiene avanzado el sistema de consecución de las licencias".

Las restricciones que impuso Brasil de llenó, frenó el ingreso de productos nacionales a este mercado. Funcionarios locales sostuvieron que se trataba de una acción para preservar la producción local. Sin embargo, muchos lo consideraron un pase de factura por los problemas que le causaron acciones oficiales argentinas a la producción industrial carioca.

Lo cierto es que a los efectos de encontrar soluciones al problema que puso en riesgo los productos argentinos, la COVIAR jugó un papel mediador muy importante. "Hemos trabajado fundamentalmente con el ministro de Agricultura de la Nación Julián Domínguez y la secretaria de Agricultura Carla Campos, además se hicieron las presentaciones respectivas en cancillería". Tampoco se deben descartar las acciones políticas que se realizaron a raíz de esta movilidad de los productores cuyanos. Entre ellos se tienen que nombrar el encuentro que hubo entre Cristina Fernández y los gobernadores de San Juan, Mendoza, La Rioja y Neuquén. Respecto a la producción vitivinícola, el apuro por solucionar este conflicto con Brasil radicaba en la importancia de este mercado que para las provincias de San Juan y Mendoza significa unos 300 millones de dólares.

Los problemas que tiene la producción local se generaron por medidas arancelarias o paraarancelarias donde la mediación política jugó un rol importante. Molina estima que para que estos inconvenientes no se produzcan se tienen que seguir institucionalizando los mecanismos de gestión y la forma de trabajo con Brasil. "Nosotros proponemos la creación de un plan regional vitivinícola para el desarrollo de todos los sectores, integrando a todas las cadenas en su totalidad. Creo que estas situaciones de las economías regionales que son afectadas por problemas de otro sector deberían estar aparte en las negociaciones".

El dirigente sanjuanino marcó que esto se hace presente gracias a las asimetrías regionales. "Son las diferencias económicas que se tienen especialmente con las provincias que tienen que ver con la pampa húmeda".

De todos modos, el productor y dirigente se mostró tranquilo respecto a lo que se viene. "Creo que vamos a tener un año muy bueno, pero lo que no podemos es tener incertidumbre. Esto es un negocio de expectativas y los problemas hacen que se desaliente la producción primaria, que repercuten en el sector industrial".

Lo cierto es que el hecho de que Brasil imponga restricciones al ingreso de pasas lleva a que influya directamente en el precio. "Este mercado representa el 80% para las pasas argentinas. En el caso de la uva de mesa no habría problema, porque la demanda internacional es de Europa".

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