Poco entusiasmo en caciques sindicales pese a espectaculares anuncios

Poco entusiasmo en caciques sindicales pese a espectaculares anuncios
El balance de la reunión en el quincho de Olivos que concentró a lo más poderoso de la CGT junto al matrimonio Kirchner no dejó otra síntesis que lo meramente protocolar, según trascendió de un encuentro ni aún con espectaculares anuncios como un importante aumento en las exportaciones e inversiones que la propia jefa de Estado calculó en alrededor de 100 mil millones de dólares para el año 2010.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, por aproximadamente 10 minutos, brindó un mensaje de agradecimiento por el apoyo brindado este año por la CGT, pero no hubo cantos de sirena para los popes de la central obrera como, por caso, incrementos salariales, paritarias o reembolsos para las obras sociales.

Los sindicalistas resaltaron como gesto importante el de haber mantenido un encuentro que duró aproximadamente cuatro horas, además, claro está, de la calidad del banquete criollo, que comenzó con una mesa de fiambres, empanadas, vino Rutini, asado tradicional y el ya famoso cordero patagónico.

Cristina despertó algunos aplausos con los anuncios de importantes perspectivas para el mercado exportador de carnes, calculando que va a ser el rubro que más va a crecer en los próximos meses debido a la gran apertura de mercados y, como cereza a la torta, dijo que las previsiones para igual año marcan una tendencia a que la Argentina sea importante escenario de inversiones por más de 100 mil millones de dólares.

También sirvió como mensaje a la Presidenta de parte de los gremios de mostrar todo su potencial, demostrando un posible abroquelamiento o entendimiento con los denominados "gordos".

Muchos de ellos estuvieron allí, entre los 60 representantes de distintos gremios, agrupados a razón de seis por cada mesa establecida en un quincho, encabezada por al menos un ministro o secretario de Estado.

Allí estuvieron, entre otros, además de Hugo Moyano; Leo Caló, de la UOM; Roberto Lingieri, de Obras Sanitarias; Omar Viviani, de Taxistas; Julio Piumato, de Judiciales; Armando Cavalieri, de Mercantiles; José Pedraza (ferroviarios); Gerardo Martínez (albañiles), los bonaerenses Carlos Quintana, de UPCN, y Miguel Díaz, de la UDocBA, con la notable ausencia del titular de la UATRE, Gerónimo "Momo" Venegas -quien ya se sabe que mira hacia otros horizontes- y la forzada inasistencia del titular de Bancarios, Juan José Zanola, por razones de público conocimiento.

Como anticipó Moyano, no hubo planteos o reclamos de parte de la Central Obrera, tan sólo una actitud pasiva de ir a escuchar la inquietud de Cristina, a quien se la vio con notable tranquilidad y predisposición al diálogo en su recorrida por todas las mesas.

La gran preocupación permanente y como tema dominante fue la relativa a la comunicación de gestión -aunque no se hizo ninguna alusión al ya depuesto Enrique Albistur- calculando que va a ser un gran objetivo de máxima para el 2010.

A esto se le sumó alguna preocupación por establecer alguna posible reacción del grupo Clarín y demás medios afectados por la nueva ley de servicios audiovisuales o anécdotas no tan gratas contadas por un funcionario quejoso por su falta de sueño debido a llamados en horas imprevisibles que se le hacen desde la Rosada u Olivos, o el destino incierto de algún ministro –con un rol importante en el gabinete- quien durante unas 48 horas resultó "inubicable" y se escabulló a las demandas del matrimonio.

La ministra más condecorada con elogios de parte del matrimonio fue Alicia Kirchner, a quien se le reconoció su labor con el armado e integración de cooperativas de trabajo, confiando en que se llegará a las metas de empleo de aproximadamente 100 mil puestos de trabajo anunciados oportunamente por la Presidente.

El chiste reiterativo de la jornada fue expresado por el ex presidente a la salida del convite, señalando que "todo estaba pago" y expresando una sonrisa de satisfacción, como si nade le hubiera hecho mella en las últimas horas.

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